La dimensión espiritual del parto

Por I. O.

Imágenes del telescopio Hubble

Preparación al parto: clases, revistas, libros, infinidad de materiales y profesionales de todo tipo se dedican a preparar a las embarazadas para el parto. Casi siempre esa preparación consiste en explicar las fases del parto, los mecanismos físicos y biológicos que lo desencadenan, las posturas… y cosas tan obsoletas y absurdas como “enseñar a respirar”. En muchos casos, todavía se prepara a la mujer para aceptar todo tipo de técnicas o procedimientos que se le harán en el hospital estén o no indicados…Por desgracia en muchos lugares la preparación es para la “sumisión en el parto” , dando mensajes seudotranquilizadores a la mujer del tipo “no te preocupes, que en el hospital todo estará controlado”, “tienes que confiar en que los profesionales harán todo por tu bien y el de tu bebé”, etc. En casi toda esta preparación se niega por completo la dimensión espiritual del parto.

Y es que el parto es un profundo viaje interior, una experiencia que roza lo místico, seamos o no religiosas. Conocer esta dimensión espiritual del parto parece importante para que cada mujer pueda vivir su parto de la mejor manera. Conocer todo lo que conlleva el parto permite salir siempre reforzada del mismo, independientemente de cuál sea el resultado final. El parto es un viaje interior, una transición, una travesía que en un momento dado cada mujer debe realizar sola, por muy acompañada y sostenida que esté. Siempre hay un punto en el que eres tú y tu dolor, tú frente a tus miedos, tú frente a tus ganas de escapar, tú frente a tu dificultad para dejarte llevar, para dejar de controlar, para abandonarte y CONFIAR. Cuando ya sientes que no puedes más, cuando el dolor te ciega y te rindes y dices me rindo, entonces pasa el dolor otra vez y llega la calma, la belleza, esa sensación que te da la oxitocina entre contracciones y hace que todo te parezca bellísimo. Sí, es un viaje y una travesía interior el parto, y si lo entiendes y lo vives, el aprendizaje luego te sirve para todo en la vida, para todas las crisis, las contracciones siempre vienen y van, siempre es difícil confiar. Si las mujeres escucharan ese tipo de relatos, si estuviesen preparadas para saber que habrá un momento critico en el parto, un momento en el que saldrán sus miedos, sus demonios, y pudiesen pensar cómo los afrontarán, qué tipo de ayuda querrán entonces... Si sólo con oír una voz dulce que te dice “va todo bien, sigue...” te puede valer o no, o si alguien te recuerda “es tu bebé, déjale nacer, confía en él...” Para ilustrarlo, un maravilloso relato de una madre, Nerea Nara, que dedicó muy especialmente a su doula, Ana Merino: “Me despierta el dolor; las contracciones son agudas y regulares; el mecanismo increíble de la naturaleza se ha despertado, no hay marcha atrás. Siento excitación ante lo desconocido, es como prepararse para una gran fiesta en medio del dolor. Sonrío, sonrío y gimo. Me postro en el suelo con cada contracción - devuélvele a la tierra lo que es suyo-, me doy cuenta de que me encuentro en un estado de ensoñación e hiperconsciencia. Siento tanta serenidad y a la vez tanta energía que quiero quedarme aquí eternamente... quiero poder volver a este momento siempre que lo necesite. Dejarse llevar, ¡disfrutar!, dejarse mecer, pero duele, me resisto, ahora viene, ahora se va -no luches contra el dolor, sumérgete en él- y me voy abriendo, voy comprendiendo, lloro de felicidad y algo luminoso estalla junto a mi ojo izquierdo. Miro al padre de mi hijo y quiero regalarle el secreto, pero no puedo hablar. Él ha comprendido, nos abrazamos. Tengo que deshacerme de mi mente. Sacudo con fuerza la cabeza, no puedo preguntar, ni saber, ni analizar, ni pensar. Por eso hay penumbra; no hay momento del día, no hay adentro y afuera. Creo que tengo que perder el control. No puedo parir con la cabeza, sólo puedo hacerlo con el cuerpo, con el instinto, y he de ir mucho más allá. Me siento ligera aunque sigo inclinándome hacia el suelo. Ah, son reverencias. Ah, soy un animal. Presa del pánico; de repente siento miedo ante la libertad. Nadie me puede indicar si lo estoy haciendo de la manera correcta, porque no existe la manera correcta. Vértigo, y liberación. Más contracciones, grito sin restricciones, es salvaje. ¿Y si es demasiado salvaje? Ahora soy una niña. Lloro, pregunto. Necesito que me digan que lo estoy haciendo bien. Me lo dicen, pero no me consuelo. Me doy cuenta de que no sirve de nada. Me siento sola y perdida, aturdida, casi siento rabia... y entonces dejo de buscar afuera; la única manera de seguir adelante es mirando y escuchando hacia dentro. Más adentro, más adentro está la voz. Ahí. Ahora sí, todo es como tiene que ser. Y continúo, más allá de la experiencia, del umbral del dolor, del tiempo, de todo lo conocido. Es una experiencia iniciática. Si supero esta prueba, habré crecido milenios. Habré retrocedido hasta el principio mismo del cosmos. Ahora hay un obstáculo; es Alén, ¿no quiere nacer? pierdo mi identidad para que él pueda avanzar. Tengo que hacerlo... pero entonces me difumino, me fundo, pierdo la fuerza, me desvanezco, me hundo. Me voy abajo, muy adentro, demasiado... está oscuro y pesa. Es la muerte; me dejo. Hay alivio, pero no puedo descansar. Temo no poder volver. Temo por la vida de mi hijo, reacciono, me desespero; no tengo poder sobre mi cuerpo, estoy tan exhausta que ya no puedo conectar. Tengo muchísimo miedo, tanto que digo la palabra “hospital”, tiemblo. Suplico, me arrastro. Me reincorporo con ayuda. Me animan. Tengo que poder. Tengo que poder. Y puedo. Necesito agarrarme a la gente, a la carne, a la tierra, grito, no grito, soy un grito, ya no sé, estoy fuera de mí, empujo con una fuerza descomunal desde adentro... y mi hijo sale de mí. Y ya no hay nada más. Lo sostengo contra mi pecho, todo alrededor es dulce, es caliente, es una cabeza diminuta en mi mano, es un aullido extático, es sangre, palpita, se mueve... me mira fijamente; es un ser. Se ha creado dentro de mí, ha nacido al mundo a través de mí; es mi hijo, pero no es mío. Es la vida. Es maravilloso. ¡Lo he conseguido! Sí, he muerto y no he vuelto; he ido más allá. He atravesado la puerta, y he nacido a una nueva vida junto a mi hijo."

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Comentarios

Imagen de Ines

MUY BONITO SON HIJOS DE LA VIDA PERO ES MI GRAN I MARAVILLOSA VIDA PRECIOSA EXPERIENCIA!!!
FELIZ ANO 2012 ABRAZOS

Imagen de Mara Monsegur

Que belleza, gracias!!

Imagen de Adri

Me parece una normalización de la aberración fuera de contexto. La sociedad tiene una responsabilidad inmensa.

No podemos dejar que estas cosas se vean como normales, con cierto matiz de naturales y deseables.

Ayudando a un bebé con unas espátulas...Como si fueran necesarias siempre, como si del propio protocolo médico no se hubiera generado la necesidad de usarlas...

¡DEJA A ESA MUJER QUE ADOPTE LA POSTURA QUE LE PLAZCA!¡verás como nace una criatura sin tanto artilugio!

Es que necesito decirles a todas las madres del mundo que se puede de otra manera, que se debe parir de otra manera. Mucho más emocional, mucho más natural, mucho más espiritual, mucho más enriquecedora y lo más importante, ¡mucho más deseable para el bienestar del bebé!.

Un saludo,
Adri

Imagen de Jaibe

Todo lo que decís es muy bonito, pero no siempre es así.
Yo ojalá hubiese tenido un parto natural, porque era lo que mas deseaba y ansiaba, pero cuando el bebé o la mamá no pueden por "X" circunstancias hay que recurrir al "parto desnaturalizado" , a la cesárea.
Digo desnaturalizado porque parece ser que a una mamá que le han hecho cesárea no tenga el sentimiento, se emocione de haber tenido un hijo como el resto que lo han tenido de manera "natural".
Pues sí, si que me emocioné, me relajé y respiré tranquila a ver a mi bebé que estaba bien y que gracias a Dios tanto a él como a mí, no nos pasó nada y pudimos conocernos, olernos, darnos esos besitos que tanto ansiaba de mi bebé ...
Ahora diréis el por qué digo estas cosas siendo que mi experiencia también es bonita y emotiva, pues lo digo sencillamente porque me molesta la cantidad de artículos y comentarios que hay sobre este tema, de que sólo se sabe lo que es tener un hijo en esas circunstancias por el esfuerzo, dolor, la espiritualidad...qué pasa, que yo no he sufrido con la cesárea??? no me he esforzado?? no he sentido dolor??? no he tenido mis momentos espirituales y emotivos??? pues claro que sí, diferente si, pero también lo he sufrido y sentido.
Muchas, no todas, haceis apología de que sólo es valido un tipo de parto, los demás no valen, y eso es lo que no puede ser.
Bueno, es mi comentario, que seguramente no será valido para muchas o quizás no lo entiendan, pero a mí me costó entender que mi cesárea era tan valida como un parto vaginal.
En fin, gracias por intentar entenderme, y , todas las formas de dar a luz son validas, cada una experimentará su momento como único independientemente de si es vaginal, cesárea o con ayuda de "artilugios"; lo que importa es el sentimiento de ser mamá y de tener a tú bebé en brazos!!!
por cierto, bienestar del bebé es un parto natural??? bienestar del bebé yo entiendo que se encuentre bien de salud, fuerte y sano, y por supuesto con todo el cariño y amor de sus padres, eso se da si o si sea cual sea el tipo de parto.
Gracias.
Beatriz.

Imagen de msol1986

Te felicito por tus palabras! Yo tmb pari a mi hijo por cesarea. Digo pari por que realmente parimos. Ya que el post de la cesarea es muu doloroso. Estoy muy triste y me da bronca el no encontrar articulos que nos ayuden. Todo es parto y la espiritualidad. Como si nuestros hijos no tuviesen una buena llegada al.mundo al ser cesarea. Saludos y gracias por rus palabras.

Imagen de Ivonne

Yo también tuve dos de mis 6 hijos por cesárea. Sé lo que se siente física y espiritualmente con este evento no esperado. No creo que hablar de las dimensiones espirituales del parto sea una crítica a las cesáreas y mucho menos a las madres e hij@s que pasan por esta experiencia. En general creo que lo importante es que validemos la dimensión espiritual y mística de nuestra maternidad y parto, la necesidad del apoyo, de entender que aún en compañia hay una tarea que hacer que le corresponde a la madre; ella con el universo, la criatura, la vida. Las mujeres que pasamos por la experiencia de una cesárea debemos apoyarnos, no sentirnos ofendidas por el parto natural de otras. un abrazo solidario a todas

Imagen de Anto

Que maravillosa respuesta.

Imagen de Judith

Sigo vuestro blog desde que parí a mi hijo Miquel hace 16 meses por un parto natural precioso pero nunca habia escrito. vivir un parto fue el mejor regalo que me han hecho y por eso lo explico siempre que puedo. Gracias por la labor de conscienciacion que haceis, me encanta vuestro blog y lo recomiendo en el mío: judithaparicio@blogspot.com. Feliz año 2012 !! Judith

Imagen de Adri

Wow...Empezamos muy bien el año.

Un saludo,
Adri

Imagen de mamensa

Fantastica entrada de año. Me ha encantado!!!

Imagen de Nohemí - Mimos y Teta

Estas deberían ser las historias con las que crezcan nuestras hijas... y no las de princesas en torres esperando ser salvadas por un caballero...
De historias como esta sacamos la fuerza en "ese momento de miedo"...
Gracias ♥

Imagen de etna

bellisimo!!!

Imagen de Julia AS

¡Maravillosa historia! Que este año venga cargadito de partos así de gozosos

Imagen de Bertita

Precioso e intenso relato. Hay que abrir los ojos y ver la realizad de que partos así hay pocos. Entre los partos que son interrumpidos por profesionales y avocados a ser intervenidos y los partos en que la mujer no piensa nada más que entregar su cuerpo a quienes les asiste y desentenderse del nacimiento de su hijo; quedan pocos relatos así. Ójala fuera un relato generalizado y común, pero hay que darse cuenta que son pocos casos. Un saludo

Imagen de Bertita

perdón,corrijo mis faltas "abocados"

Imagen de Amamadoula

Preciosa vivencia, preciosa descripción, intensa y fuerte, verdadera, emocionante... emotiva. Gracias por compartirla.
Abrazos.

Imagen de Anabel

Pues tengo que reconocer que he tenido que leer varias veces el post, y si hay partes en la que estoy de acuerdo, la dimensión espiritual???, pues no sé, yo lo llamaría dimensión emocional, eso de que saldrás fortalecida sea cual sea el resultado, pues no para nada.
Cuando vamos a dar a luz no vamos a tener una experiencia mistica, vamos a tener a nuestro bebé, lo más importante para nosotras.
Un momento de extrema vulnerabilidad e indefensión, por eso la importancia del respeto hacía ambos, la importancia del respeto a todo el proceso, la importancia del apoyo emocional y la importancia de la no separación.
Luego cada una lo vivirá de una forma u otra, según su carácter.
De un parto saldrás fortalecida o destrozada psicológicamente, sintiendote una mierda, hacia la cual las que las personas que te atendieron no sientieron el más minimo respeto, sintiendote incapaz de proteger a tu hijo cuando otras personas te lo robaron y te obligaron a abandonarle a su suerte.
Luego intentas recomponer tu autoestima, ¡eh soy persona!, ¡estoy aquí! y te encuentras que el sistema tapa y protege a los suyos, vuelves a ser una mierda, claro no eres médico o una persona relevante dentro de la sociedad.
Hoy si tuviese que dar a luz de nuevo, me quedaria en mi casa, no para disfrutar de una experiencia mística, me quedaria en mi casa por seguridad, en mi casa nadie nos puede hacer daño ni a mí ni a mi hijo.

Imagen de Mª José

El parto nos hace sentirnos mamíferos, animales. Saca nuestra parte mas animal, primitiva que nos une con el resto de los seres que pueblan el planeta. Nos sentimos mujeres, poderosas y fuertes, poseedoras de una fortaleza tan increíble e inagotable que incluso en los momentos mas difíciles de dolor y debilidad, cuando se cruza en nuestro pensamiento ese "no puedo mas", podemos y podríamos incluso muchísimo mas porque somos fuertes. Es ese bebé que creamos y tiene que nacer de nosotras el que nos ofrece esa fortaleza.
Es dolor, sangre, vida. Es un momento mágico. Y me siento muy, muy afortunada de poder haberlo experimentado.
Doy las gracias a mis niñas que me recuerdan cada día con sus lindas caritas lo feliz que me hacen sentir.

Imagen de María CS

Precioso!

Imagen de anamariacp

Qué bonito relato, felicidades! Después de la entrada anterior sobre los artilugios desmadrizadores, es tranquilizador leer algo así. Que este año nos traiga muchas cosas buenas en los nacimientos de nuestros bebés!

Imagen de Francisca Godoy Chávez

hermoso!!

Imagen de Verónica

Una historia preciosa y muy intensa, gracias por compartirla.

Así deberían de ser todos los nacimientos conscientes y respetados.

¿Habéis visto en el telediario el video del primer bebé nacido en Aragón?
Lo presentaron como un parto sin complicaciones y como una noticia jocosa, pero a mi me sorprendió muchísimo, mientras el padre grababa el evento, había una radio dando las campanadas, la luz intensa, un par de sanitarias riéndose y tomándose las uvas medio atragantadas y ella postrada en la cama toda forrada de azul, las piernas en alto y el médico "ayudando" al bebé con lo que me parecieron unas espátulas (corriganme si me equivoco) de todos modos el ambiente, vamos: respetuoso e íntimo a más no poder, y aún encima en la tele te venden que "eso" es un parto normal y fue un momento "muy divertido"...

Enhorabuena por tu experiencia Nerea y a las personas que supieron acompañarte en el proceso y también a tu bebé que nació en el mejor ambiente posible.

Imagen de Verónica

Pues sí, he vuelto a visionar el video de Antena 3 y se ven hasta 6 personas con bata o uniforme en el quirófano y luego al ginecólogo comentando la copia del video en su teléfono móvil (y las 10 campanas tal ... y a las 12 espátulas!) y la matrona comiendo las uvas....

Imagen de Ariela

Maravilloso, eso es la vida, muchas gracias por el regalo. Ariela

Imagen de Itziar Blanco (Doula Telde)

Precioso, real
Gracias por compartirlo

Imagen de Vivian

Precioso, muchísimas gracias!

Imagen de ana

Lindo!! Me ha recordado mucho a mi propia experiencia hace algo más de dos años. Se me abrió una puerta a un poder desconocido, algo importante ocurrió en mi interior. Me gustaría que más mujeres pudieran experimentar su parto como esta experiencia chamánica de encuentro con la luz y la sombra.

Imagen de Háblame Bajito - Crianza Natural

Para Nerea cada una de las lágrimas que he perdido mientras leía . GRACIAS!!!!!!

Imagen de Vida (@modomama)

wow! La redacción te hace vivirlo como si fuera tu propio parto. Es lo que quiero que vivan mis hijos cuando les toque a ellos recibir a sus crías. Feliz año!

Imagen de Lide

maravilloso, he tenido el enorme privilegio de vivir todo eso dos veces, son mis recuerdos más íntimos y queridos, las sensaciones tan intensas y maravillosas al dar a luz. Gracias por ponerlas por escrito, Nerea.

Imagen de Ileana

He leído con gran emoción el testimonio. Gracias por la belleza, por la profundidad, por corporizar en un texto una experiencia espiritual tan difícil de traducir. Me sentí tremendamente identificada y quiero agregar que sí, que es así, el parto tiene una dimensión espiritual más allá de los resultados. He parido a mi primera hija en casa, luego perdí un embarazo de pocos meses y luego parí a un bebé anencefálico que decidí llevar a término, que murió en el parto. Todas fueron experiencias que transformaron mi vida, llevándome en el momento del parto a dimensiones desconocidas de las cuales volví enriquecida por dolorosas que fueran. Hoy estoy embarazada de nuevo, y gracias a Dios todo viene bien. Y espero con alegría y gratitud atravesar nuevamente esa experiencia bella que es parir, para nacer junto con mi hijo una vez más.

Imagen de Alejandra

Hermoso relato!
Tuve la suerte (porque en estos tiempos es algo difícil) de ser un parto con la menor intervención posible. Fue maravilloso! Feliz de haberme atendido en una Clínica donde respetaran lo que uno quería!
Recuerdo lo serena que estaba, tanto, que yo misma estaba extrañada... hay que dejar que fluya, recordar que la naturaleza siempre sabrá hacer lo suyo.
Nuevamente estoy embarazada y tengo fe que mi experiencia será tan buena como con mi primer hijo!!

Imagen de Nerea Nara

Hola a tod@s,

Soy Nerea, la autora del texto :)

Gracias por este artículo e incluir en él mi relato. Tengo que decir que me siento honrada porque mi relato sirva para ilustrarlo. Por cierto, queda precioso con las imágenes.

Lo he encontrado aquí publicado por casualidad, y me ha alegrado mucho leer los comentarios, saber que ésas palabras que en su momento pude cristalizar, siguen emocionando...y más allá de eso, haciendo visible otra manera de vivir el parto. Que sí, PUEDE ser una experiencia espiritual, se viva en el hospital o en casa. Siento que es una oportunidad que se nos ofrece, un regalo que la vida nos hace, pues en ese momento estamos conectadas con algo innombrable. Cada mujer vivirá una experiencia única, pero yo no me canso de decir, que al margen de la implicación obvia de la maternidad que conlleva, el parto es en sí mismo un acontecimiento que vivido en consciencia, te cambia la vida.

Porque hoy, cuatro año después del nacimiento de mi hijo, y en un momento realmente difícil de mi vida, yo releo este texto, recuerdo lo vivido, y vuelvo a conectar con esa fuerza para seguir adelante. Porque casi parece que se trata de fuerza, de voluntad y de fé. Porque transciendes ése momento de agotamiento absoluto, esa sensación de miedo, de derrota, ése instante en el que realmente quieres morir, en el que sientes que no hay manera, que no se puede...¡y entonces encarnas a la fuerza misma de la vida, que está pujando a través de ti! Y eso está grabado en cada una de tus células. No es una historia de superación que alguien te cuenta y procesas intelecualmente, no. Es una conquista que has experimentado.

Yo ahora revivo esa fuerza y esa certeza. Y agradezco.

Agradezco, en primer lugar, a mi hijo por haberme elegido como madre. Me agradezco a mí misma haber tenido la fuerza para "mantenerme en mis trece" con respecto a la decisión de parir en casa, pese a todos los miedos del entorno que inevitablemente aparecen por falta de información cuando tomas la decisión de dar a luz de una forma "no convencional". Agradezco haber tenido la suerte de escuchar el testimonio de otras mujeres que compartieron su experiencia, creando un referente positivo, abriendo un camino. Agradezco la información que recibí (leí muchísimos artículos publicados en El Parto es Nuestro, que fueron de una ayuda inestimable a la hora transmitir, con calma y seguridad, argumentos lógicos y fundados para reafirmarme en mi decisión ante la incredulidad y las dudas del entorno) Agradezco infinitamente el amor, la dedicación y entrega de las personas que me acompañaron en el proceso, matrón y doula. Agradezco la ayuda que en ese momento daba el gobierno por tener un hijo, que me permitió pagar los costes del mismo (aunque sé que de no haberla recibido, habría conseguido el dinero como fuera, era más que una prioridad hacer esa inversión)

Yo sé que muchas mujeres han conectado con esa fuerza maravillosa de la creación a pesar de haber tenido un parto que no fue el que habrían deseado, y en hospital...así como también sé, que sin el apoyo oportuno y sin la información que yo tuve, jamás la habría experimentado.

Porque en el hospital, sin duda alguna, mi hijo habría nacido por cesárea (fue un parto muy largo y "difícil") y yo no habría sabido de mi inmensa fuerza, ni habría sentido esa conexión con todas las mujeres del mundo. No habría recibido el apoyo amoroso y constante que me permitió liberarme, perderme, hundirme, reconectar, y confiar.

Mi propio nacimiento fue traumático; mi madre me relata que se encontraba en una situación de indefensión y vulnerabilidad total, lejos de su país y de su familia. Me cuenta también que el dolor que sentía era tan grande que no recuerda casi nada. Que me sacaron con fórceps.

Ahora...yo me preguntó qué cosas me habría ahorrado vivir, qué traumas no tendría remontar, si mi llegada al mundo hubiera sido diferente. ¿Sirve este pensamiento? sí, sirve. Porque necesitamos evolucionar como sociedad, como humanidad, y la manera en la que enfocamos y acompañamos el nacimiento es más que significativa. Hemos de recuperar la empatía, la sensibilidad, la confianza. Facilitar que la fuerza de lo sutil pueda manifestarse, crear entornos amorosos que acojan y acompañen el nacimiento. Que puede ser, también...un renacer.

Imagen de Adri

Y yo te agradezco a ti que hayas compartido todo esto.

Porque para las que no hemos tenido la oportunidad de comprobarlo en nuestras carnes, es más que una pista... Es un camino.

Mil gracias, un abrazo:
Adriana

Imagen de Julia AS

Yo quiero partos así

Imagen de Constanza

Hola
Muy lindo el relato realmente me emociona mucho la capacidad de la mujer de dar a luz y la transformación física y emocional que eso implica .
Por mi parte tengo 28 semanas de gestación y tome la desicion de tener a mi hijo en un hospital. Tengo 27 años y es mi primer hijo. Al principio quería tenerlo en casa con una doula, pero existió mucho miedo y desinformación de familiares y amigos que decidí hacerlo en hospital porque claro esta que vivo con mis padres y su miedo se transmiten.
He realizado por escrito un plan de parto que compartiré con mi doctor y mi matrona en unas semanas más. A pesar de que existen miedos sobre los procedimientos que tienen los hospitales y me siento como nadando contra la corriente quiero desde muy dentro que sea una buena experiencia. Eso depende de mi. He leído tanto que muchas veces me siento frustrada porque lo tendré en hospital y ahí se hacen procedimientos que no estoy a favor. Pero ahora me siento tranquila porque se que depende mucho de mi actitud de dejarle a los médicos lo más claro posible que no intervengan innecesariamente y Tener de de que será la experiencia que tenga que ser y conectada al máximo con lo instinto y mi seguridad como mujer.

Imagen de Aura Arelis Pereira

¡Como si lo hubiese escrito yo!, verídico, exacto, preciso. eso es, todas deben saber que el parto es la prueba de fuego, la que te enfrenta a tus peores temores y la que despierta tu fuerza interior, esa respuesta viceral ante los retos que te pone la vida, esa fuerza que te inicia como madre. Madre es sinónimo de entrega, fuerza, destreza, confianza, amor, abrazos, y eso mismo hace el útero, por consiguiente, te hace actuar así durante el parto. El parto es entrega y nadie puede hacerlo por tí. Me gustaría saber quién es I.O. te dejo mis coordenadas @mamaaldia mamaaldia.com.ve

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