Ileana (unverified)
12 Ene 2012
He leído con gran emoción el testimonio. Gracias por la belleza, por la profundidad, por corporizar en un texto una experiencia espiritual tan difícil de traducir. Me sentí tremendamente identificada y quiero agregar que sí, que es así, el parto tiene una dimensión espiritual más allá de los resultados. He parido a mi primera hija en casa, luego perdí un embarazo de pocos meses y luego parí a un bebé anencefálico que decidí llevar a término, que murió en el parto. Todas fueron experiencias que transformaron mi vida, llevándome en el momento del parto a dimensiones desconocidas de las cuales volví enriquecida por dolorosas que fueran. Hoy estoy embarazada de nuevo, y gracias a Dios todo viene bien. Y espero con alegría y gratitud atravesar nuevamente esa experiencia bella que es parir, para nacer junto con mi hijo una vez más.