Me parece una normalización de la aberración fuera de contexto. La sociedad tiene una responsabilidad inmensa.
No podemos dejar que estas cosas se vean como normales, con cierto matiz de naturales y deseables.
Ayudando a un bebé con unas espátulas...Como si fueran necesarias siempre, como si del propio protocolo médico no se hubiera generado la necesidad de usarlas...
¡DEJA A ESA MUJER QUE ADOPTE LA POSTURA QUE LE PLAZCA!¡verás como nace una criatura sin tanto artilugio!
Es que necesito decirles a todas las madres del mundo que se puede de otra manera, que se debe parir de otra manera. Mucho más emocional, mucho más natural, mucho más espiritual, mucho más enriquecedora y lo más importante, ¡mucho más deseable para el bienestar del bebé!.
Un saludo,
Adri