"Dolor de ingles"

El dolor en la zona púbica está relacionado con los cambios hormonales, anatómicos y mecánicos que tienen lugar en el cuerpo durante el embarazo, y la causa de la aparición del dolor es la combinación de múltiples factores que se combinan de forma diferente en cada mujer.

  1. Cambios hormonales. La hormona relaxina.

Durante el embarazo las concentraciones de relaxina aumentan hasta 10 veces su valor normal y se reducen después del parto en un proceso que puede durar, en algunos casos, hasta 6 meses.

La relaxina crea una laxitud en las articulaciones al alterar la composición del colágeno que se encuentra en los ligamentos. Los ligamentos son los encargados de la estabilidad articular. Este proceso provoca distensiones en las articulaciones que conectan la pelvis y la columna vertebral. En la pelvis esta laxitud es muy pronunciada en la zona de la sínfisis púbica, una articulación rígida reforzada por gruesos ligamentos que conecta las dos mitades de la pelvis. Estas articulaciones tienden a ser sumamente estables y se ensanchan durante el embarazo con la ayuda de la relaxina para permitir el crecimiento del útero y ampliar los diámetros pélvicos para el expulsivo.

Se puede considerar normal que se produzca una mínima separación, que no llega a ser considerada patología, que puede ser molesta sin llegar a ser dolorosa, para favorecer la hipermovilidad articular. Pero cuando se produce dolor e incapacidad en la zona de la pelvis e ingles, podemos hablar de una disfunción de la sínfisis púbica.

Esta disfunción es una patología bastante frecuente a la que a menudo no se da la suficiente importancia. No hay un consenso entre la comunidad médica que establezca el límite entre la relajación fisiológica de la articulación y la patológica, que puede ir desde un estiramiento fisiológico de hasta 1,5 cm sin ruptura durante el embarazo y parto hasta 4 cm con separación de la articulación sacroilíaca.

  1. Cambios anatómicos: Se trata de los cambios que se producen en la pared abdominal que se distiende al máximo durante el embarazo y que pierde toda tensión después del parto.

 

  1. Cambios mecánicos: Las adaptaciones posturales que tienen lugar durante el embarazo.

El dolor suele concentrarse en la ingle, en la zona posterior de la pelvis y en la zona glútea, e incluso puede irradiarse el dolor hacia una pierna. La sensación dolorosa es frecuente en posición de pié o caminando. También se percibe dolor cuando se está mucho tiempo en la misma postura o al cambiar de posición por las noches en la cama.

Estos síntomas pueden aparecer hacia el primer trimestre del embarazo y prolongarse varios meses después del parto.

Lo que si parece claro es que no hay relación entre el grado de relajación de la sínfisis púbica y el nivel de dolor e incapacidad funcional.

 

Tratamiento

La matrona nos ofrecerá consejos sobre cómo aliviar los síntomas.

La reeducación de las posturas, el ejercicio regular, la inmovilización mediante un cinturón pélvico  o técnicas alternativas como la  fisioterapia o la osteopatía pueden sernos de gran ayuda. Es importante acudir a un fisioterapeuta especializado en fisioterapia obstétrica o con  experiencia en el tratamiento de embarazadas.

 

Para casos más severos nos podrán recomendar reposo, analgésicos por vía oral,  fisioterapia fortalecedora de la musculatura abdominal, TENS (aplicación de frío o calor local con estimulación nerviosa transcutánea) o acupuntura. Ver informe (1) en bibliografía.

 

¿Qué puedo hacer para evitar el dolor?

-          Evita realizar aquellas actividades que causen dolor.

-          Si debes permanecer sentada durante varias horas procura mantener la postura erguida  y la espalda bien apoyada.

-          Evita movimientos bruscos  al entrar o salir del coche, al subir o bajar escaleras o  al levantar objetos pesados.  Es mejor realizar movimientos lentos y de forma cuidadosa.

-          Es preferible moverse despacio  pero con frecuencia.

-          La natación puede ayudarnos, pero debemos evitar nadar estilo braza y cualquier movimiento brusco.

-          Realizar ejercicios de Kegel y ejercicios de refuerzo de la cincha abdominal de forma regular, dirigidos por un profesional, nos puede ayudar a reducir la sobrecarga sobre la pelvis durante el embarazo.

 

Bibliografia