Alimentación y suplementos vitamínicos

[El yodo, la sal y suplementos vitamínicos]

El yodo

El yodo es un elemento imprescindible para la síntesis de las hormonas tiroideas. Estas hormonas participan en el desarrollo cerebral, el crecimiento y la regulación del metabolismo.

Un aporte nutricional de yodo adecuado previo al inicio del embarazo y durante el mismo resulta esencial para mantener una correcta función tiroidea en la madre y favorecer la maduración cerebral del feto y el desarrollo psicomotor del niño.

Por eso es importante que la embarazada reciba el aporte necesario de yodo. El consumo recomendado es de 200 mcgr / día durante el embarazo y lactancia.

Para prevenir el déficit de yodo es necesario aportar las cantidades suficientes mediante la alimentación. El yodo que recibe el feto es el que la futura mamá le aporta fundamentalmente a través de lo que come.

El pescado de mar es la principal fuente de yodo, también la leche y los productos lácteos pero esto depende de la alimentación de los animales. La sal no refinada es otra fuente de yodo (ver Alimentación). Hay que tener el cuenta que el yodo que contiene la sal yodada sólo permanece en el paquete de 3 a 5 meses y esta sal no lleva fecha de envasado, por lo que es difícil saber si todavía tiene yodo.

Bibliografía:

  • Guía de la SEGO para la atención prenatal. Editorial: Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia
  • “Embarazo y parto para torpes. Todo lo que debes saber” Emilio Santos. Editorial: Oberon Practico 2011
  • “Iodine intake and supplementation and its effect on maternal thyroid function during pregnancy”. Rebagliato M., Murcia M., Espada M., Álvarez-Pedrerol M., Bolúmar F., Vioque J., Basterrechea M., Blarduni E., Ramón R., Guxens M., Foradada C. M., Ballester F., Ibarluzea J., y Sunyer J Editorial: . Epidemiology 2010;21: 62–69.
  • Déficit de Yodo