Maneras de aliviar el dolor después de una episiotomía

He aquí una lista de posibles métodos para aliviar los dolores asociados a una episiotomía. ¡No dudéis en añadir los vuestros!
 

Has sufrido una episiotomía... O tu periné se ha desgarrado, y has necesitado puntos...

En ocasiones estos daños apenas ocasionan molestias; en tal caso, ¡tienes mucha suerte!

Pero, a menudo, el dolor es continuo, durante horas, días, semanas... y a veces durante meses o incluso años.

¿Qué se puede hacer para aliviarlo?

Durante la estancia en el hospital, en la mayoría de las ocasiones tienes derecho a analgésicos suaves, como el paracetamol, y/o antinflamatorios; muchos de estos medicamentos son perfectamente compatibles con la lactancia materna. También se puede aplicar hielo; o utilizar un flotador para sentarse sin que duela tanto.

Pero muy a menudo estos trucos son insuficientes...

Algunas mujeres han probado, con resultados satisfactorios:

- El empleo, tan pronto como sea posible, de grageas homeopáticas de árnica, que no actúan sobre el dolor, sino que ayudan a cicatrizar el traumatismo perineal.

- No llevar ninguna prenda, sólo una compresa gruesa entre las piernas, tan a menudo como se pueda.

- La utilización de cremas anestésicas a base de morfínicos, únicamente bajo prescripción médica. Atención, a dos de estas cremas y geles se les suelen dar otros usos (una para la garganta, otra para exámenes uretrales), pero también pueden resultar muy beneficiosas para suprimir los dolores provocados por una episiotomía o un desgarro. No obstante, su efecto es, transitorio (de algunas horas) y es necesario volver a administrarlas. ¡¡¡¡Pero cualquier ayuda vale para pasar el trago de las primeras horas o días!!!!

- Solicitar que se nos recete crema anestésica Emla®, a base de lidocaína. Una gruesa capa de crema, bien aplicada, alivia... pero por desgracia de forma transitoria. La absorción sistémica de este anestésico tópico es prácticamente nula, por lo que es compatible con la lactancia materna (fuente: Lactancia  y medicamentos. Hospital de la Marina Alta, Alicante).

- Aplicar en el perineo una compresa con hielo, o guantes de baño con agua caliente/templada.

También se puede utilizar en caso de dispareunia prolongada (dolor durante las relaciones sexuales), haciendo equilibrios para suprimir el dolor sin suprimir todas las sensaciones.

Una página web ginecológica de referencia recomiemda:

- Árnica montana 9ch (ayuda a reducir el traumatismo del perineo), staphysagria 9ch (cicatrización), cada 2 horas, 3 veces al día. Para los edemas, Apis 9ch, 2 grageas, 3 veces al día.

- Aceites esenciales: algunas gotas de cocción de hamamelis -en farmacias- sobre la compresa evitan que la sangre se adhiera a la episotomía suturada.

Referencia AQUÍ.

EVITAR:

- Secar los puntos con un secador eléctrico. Esto acartona los bordes de la herida y vuelve la cicatrización más difícil, sin contar los riesgos de quemaduras (ya ha pasado...). Esta parte del cuerpo no está destinada a estar seca, sino constantemente húmeda. Querer secarla a cualquier precio puede causar daños.

- Sentarse durante muchas horas sobre el flotador, lo que provoca a la larga una congestión y una compresión de ciertas zonas que no están hechas para soportar eso. La utilización del flotador debe ser esporádica, cuando realmente no se puede hacer otra cosa. Procura dar el pecho tumbada sobre un costado. Evita en la medida de lo posible permanecer sentada o en cualquier postura que te produzca dolor.

 Una vez que la episiotomía o el desgarro han cicatrizado, si persiste el dolor, además de los medios descritos arriba que se pueden seguir utilizando, también es posible:

- Masajear con crema Rescue Cream (Flores de Bach), disponible en tiendas de productos naturales, con aceite de almendras dulces o con mezclas de aceites esenciales -pero atención, elige con cuidado, ya que los aceites son, en ocasiones, muy activos.

- Aplicar cataplasmas de arcilla verde extrafina (en farmacia)

CONVIENE SABER:

- un dolor tan fuerte que hace llorar

- un dolor que dura varias semanas

- un dolor que se atenúa y luego reaparece y se vuelve más intenso

- un dolor que aumenta o persiste mucho tiempo
Y/ O SI

- El dolor se hace agudo, punzante

- La herida desprende un olor fuerte e inhabitual

- Tienes fiebre

- Tienes perdidas anormales, en color, abundancia o consistencia, ...

¡¡¡NO ES NORMAL!!!