Jamón en el embarazo: punto y seguido

Con el objeto de ofrecer a nuestros lectores una visión de conjunto de la evidencia científica disponible respecto a la toxoplasmosis, hemos recopilado la información más relevante en la siguiente entrada. 

Como se ve en ella, el jamón serrano tiene una capacidad muy escasa, en condiciones normales, de transmitir la toxoplasmosis a quien lo ingiere; no obstante, quien quiera disponer de una seguridad adicional puede optar por congelarlo en su congelador doméstico para mayor tranquilidad.


Estimado equipo de “Comer o no comer”,

Agradecemos su esfuerzo por rebatir nuestro ultimo post al respecto de la recomendación de no comer jamón serrano durante el embarazo por el riesgo de transmitir toxoplasmoxis al bebé durante la gestación. Al respecto, queremos comentar lo siguiente:

La seroprevalencia de toxoplasmosis en mujeres embarazadas en los últimos años en nuestro país está entre el 11 y el 28%, cifra que varía según el territorio y el año de estudio1, 2, mientras que la incidencia de toxoplasmosis gestacional es del 1,9 %2. Esta baja incidencia es la causa principal de que no exista un control reglado de la mujer embarazada, siendo este más una decisión personal del médico que una recomendación de las sociedades médicas o de las autoridades sanitarias3. Lo mismo ocurre con las recomendaciones para su prevención. Esto lleva, por desgracia, a una falta de consenso y a la perpetuación de recomendaciones que muchas veces no están adecuadamente basadas en la evidencia o extrapolan las de otros países que pueden no ajustarse a la situación del nuestro.

Desde la asociación el Parto es Nuestro, consideramos que para establecer una recomendación que afecta a los hábitos de toda una población, con los inconvenientes que ello implica, esta debe basarse en una sólida evidencia que demuestre lo siguiente:

- Que un determinado hábito (en este caso, comer jamón durante el embarazo) tiene un efecto significativo en la aparición de un determinado problema o enfermedad (en este caso, la transmisión de toxoplasmoxis al bebé).

- Que el cambio de ese hábito por otro (en este caso, la recomendación de no comerlo) tiene un efecto significativo en la reducción de dicho problema. Esto debe evaluarse en forma de número de personas beneficiadas respecto del numero de personas tratadas, lo que en clínica se suele recoger bajo el factor NNT (number needed to treat o número necesario para tratar). Si el NNT es un número bajo, significa que la intervención en que se basa dicha recomendación es efectiva porque el porcentaje de personas que salen beneficiadas es muy alto. Pero si usted está tratando a un número muy elevado de personas y el beneficio es muy bajo o dudoso, entonces es perfectamente lícito cuestionarse la validez de dicha recomendación y hacer un análisis critico de la evidencia científica al respecto o proponer recomendaciones alternativas. Ante intervenciones con similar capacidad protectora para un determinado problema, se debe elegir, obviamente, la que menos inconvenientes genere.

Desde aquí reclamamos una demostración de que el jamón curado es una fuente significativa de riesgo de toxoplasmosis en el embarazo y que la recomendación de no comerlo contribuye de forma significativa a la reducción del riesgo con un NNT bajo. Y hablamos específicamente de jamón, porque tradicionalmente en todos los estudios se ha metido al jamón bajo el término genérico “carne sin cocinar” (undercooked meat). En el mejor de los casos, se ha considerado bajo el término cured pork, que incluye salchichas u otros embutidos cuyo procesado es mucho menos complejo y elaborado que el del jamón. Es preciso resaltar esto, para poder hacer un análisis crítico de la evidencia. Hay una diferencia abismal entre una carne cruda o poco hecha y el jamón.

En nuestra opinión, aunque no existen estudios científicos contundentes, hay todo un conjunto de evidencias que apuntan al ínfimo riesgo actual de transmisión de toxoplasmosis por parte del jamón serrano, porque:

La seroprevalencia de toxoplasma en el cerdo industrial usado para la producción de embutidos incluyendo el jamón ha ido bajando con los años4, 5. Hay varios estudios que demuestran que en algunas explotaciones se ha llegado a erradicar casi totalmente el T. Gondii6-10. De hecho, frente al 90% de prevalencia que se encontraba en la década de los 60, la prevalencia de toxoplasma en el cerdo actual es muy baja, rondando el 1%; justo lo contrario de otros animales, como la oveja, que mantiene una seroprevalencia del 20-30% 4. En esto han contribuido todo un conjunto de prácticas ganaderas que, cada vez más, garantizan la seguridad alimentaria de la carne de cerdo que llega a los consumidores.
La carne que se comía hace unos años no es igual que la de ahora y por ello este factor debe ser muy tenido en cuenta a la hora de establecer las recomendaciones actuales. No obstante, es preciso mencionar que algunos tipos de cerdo criados de manera mas “libre”, como sería el caso de algunas ganaderías ecológicas8, mantienen una prevalencia algo superior. Sin embargo, de cara a la producción final, los productos que suelen venderse como más frescos y con menos procesados son precisamente los que provienen de ganaderías de engorde -con menos prevalencia-, mientras que los que se crían más libres suelen emplearse para productos donde hay un mayor procesado de la carne -y estos tratamientos contribuyen a reducir la viabilidad del toxoplasma11, 12.  Y esto nos lleva al siguiente punto.

Los procesos de salado, ahumado, así como el curado en el procesado de muchos embutidos tienen un efecto significativo en la reducción de la viabilidad del toxoplasma. Como hemos apuntado antes, no es lo mismo la carne cruda que la carne curada o con algún tipo de procesado (ahumado, salado, curado, etc). Asimismo, el significado de la identificación positiva del parásito en una muestra debe examinarse en función de la técnica empleada, ya que un positivo no siempre indica que el parásito en ese producto sea viable en su capacidad infectiva al ser humano. La demostración de T. gondii viable es la única manera de confirmar que el producto constituye un factor de riesgo para contraer toxoplasmosis (por supuesto, los estudios a considerar son aquellos que se realizan sobre el producto final tras haber sido sometido a todo el procesado).
Partiendo de esa base, la mayoría de estudios que analizan la presencia de toxoplasma en productos curados derivados del cerdo en diferentes comercios coinciden con el bajo porcentaje de positividad y capacidad infectiva13-15. Esto se debe al efecto de procesos como el salado11, 16, que reducen notablemente la viabilidad del toxoplasma. En este contexto, el jamón constituye un caso aún más particular que otros productos, por sufrir un procesado más complejo. Las piezas pasan por un proceso de salazón de uno o varios días, más un proceso de escurrido de entre 24 y 48h horas a 0 ºC, más un proceso de secado de varios días a una temperatura entre 3-5 ºC, para terminar con la fase de curado durante varios meses a temperatura entre 10 ºC y 20 ºC. En productos cocidos y en embutidos cárnicos fermentados, como el salchichón, nos podemos encontrar porcentajes de sal del orden del 2-3 % y en beicon del 3- 4 %, mientras que en jamón curado el porcentaje de sal se sitúa en torno al 5-8 %17-20. La concentración normal de sal en el interior del pernil es de un 5-8%, aunque se pueden encontrar concentraciones más elevadas, del orden del 8-9 % o incluso superiores21. Esto es muy relevante, ya que por ejemplo en un reciente estudio se demuestra que por encima de un porcentaje de sal del 2% el toxoplasma pierde su capacidad infectiva y cuando este tratamiento se combina con nitritos  este efecto es aún mayor11. En el jamón, el nitrito es un componente de gran importancia, ya que se añade para evitar el crecimiento de microorganismos, pero además otorga al producto el color rojizo característico y contribuye al aroma. No obstante, algunos estudios sugieren que la inactivación final del toxoplasma depende de la combinación sinérgica  de concentración de sal, tiempo de maduración y temperatura de almacenaje22. De hecho, en el caso particular del jamón Serrano, el tiempo de curado parece tener un papel muy importante en la reducción del riesgo. A mayor tiempo, menor riesgo23. Aun con todo, no se puede afirmar categóricamente que el jamón Serrano no tenga ninguna capacidad infectiva, pero la probabilidad de riesgo es ínfima. Así parece demostrarlo un reciente estudio español con 50 muestras analizadas procedentes de comercios, donde no se encontró presencia de toxoplasma en ninguna muestra de jamón serrano. Como los propios autores del estudio mencionan, un negativo no significa que no pueda existir un positivo en alguna parte, ya que el número de muestras analizadas es pequeño, pero el hecho de no encontrar ningún positivo indica de forma relevante que no es tan sencillo encontrar muestras con parásitos de toxoplasma con capacidad infectiva en el jamón curado.

Por otro lado, en la transmisión de toxoplasmosis hay todo un conjunto de factores que tienen una relevancia importante. Frente al jamón, el efecto de las verduras mal lavadas, la carne sin cocinar y otros hábitos antihigiénicos tiene un riesgo muchísimo mas notable. Son, de hecho, las recomendaciones focalizadas en esos puntos las que pueden tener un mayor beneficio sobre el riesgo de contagio en las embarazadas.

No obstante, por si uno quiere curarse en salud, hay una medida con una capacidad protectora alta y sin embargo mucho menos restrictiva para las embarazadas que eliminar la ingesta de jamón. Hablamos de congelarlo. Congelar el jamón (y cualquier carne) ha demostrado de forma contundente tener un efecto protector contra la infección de toxoplasma, ya que mata los quistes tisulares, que son los que se encuentran en la carne infectada. Sommer et al.24 demostraron que congelar la carne durante dos días a -20 ºC era suficiente para inactivar el parásito. Grossklaus et al.25 demostraron que la carne de animales alimentados con ratones infectados con T. Gondii se volvia no-infecciosa tras congelarse 6-35 días a -25 ºC. Dubey et al.26 demostraron que congelar durante un día en un congelador casero era suficiente para hacer los quistes tisulares inviables. Kotula et al.27 hicieron experimentos a diferentes temperaturas de congelación demostrando que una temperatura interna de -12 ºC era suficiente para hacer el parásito inviable. Kuticic et al.28 encontraron que los parásitos de carne de cerdos previamente infectados no sobrevivían tras congelado durante 4 días entre -7 ºC y -12 ºC. Otros estudios demostraron la necesidad de congelar al menos 3 días a -20 ºC para conseguir inactivar los quistes tisulares29.

En el caso particular de España, un reciente artículo30 emitido por la Asociación Española de Pediatría hace especial énfasis en este ultimo punto, al introducir entre sus recomendaciones la siguiente:

Consumir únicamente carne cocinada a más de 66°C (bien hecha) o carne congelada en cámara frigorífica (el parásito se destruye a -20°C en 24h).

Para alegría de El Parto Es Nuestro, este criterio esta siendo recogido también por otros países. Un ejemplo de esto es que en las recomendaciones sobre toxoplasma en Suecia se menciona de forma especifica lo siguiente: If you want to eat dried, cold-smoked or gravat meat, such as parma ham or salami – freeze ir for three days before you eat 31 (traducción: Si quieres comer carne desecada, ahumada o curada como el jamón Parma o el salami, congélalo durante tres días antes de ingerirlo).

Así que si alguien duda de si el jamón que tiene entre manos puede provenir de ese 1% de cerdos seroprevalentes, o de si el curado no ha terminado de ser 100% efectivo, antes de renunciar a tan magnifico placer, siempre queda la salida de congelar. Desde El Parto es Nuestro, consideramos que dado el bajo riesgo implícito en la producción del jamón Serrano y dada la efectividad del congelado, la recomendación de prohibir la ingesta de jamón a las embarazadas debería ser eliminada y sustituida por una recomendación de congelarla - aunque se debería hacer énfasis en el bajo riesgo asociado a este producto aun cuando se consuma sin congelar. Por esta razón, desde la Asociación el Parto es Nuestro reclamamos para España, al menos, una recomendación similar a la de Suecia.

 

Referencias

  1. De Ory Manchón, F. Encuestas seroepidemiológicas en enfermedades no inmunoprevenibles y su interés en salud pública. Rev Esp Salud Pública 83, 645-657 (2009).
  2. Fuentes, I. Desarrollo de técnicas de ADN para el diagnóstico y caracterización de Toxoplasma gondii. Aplicación a estudios epidemiológicos. Servicio de Publicaciones Universidad Complutense (2005).
  3. Del Castillo Martín, F. Toxoplasmosis congénita. Una enfermedad con demasiados interrogantes. An Pediatr (Barc) 61, 115-117 (2004).
  4. Tenter, A.M., Heckeroth, A.R. & Weiss, L.M. Toxoplasma gondii: from animals to humans. International Journal for Parasitology 30, 1217-1258 (2000).
  5. Dubey, J.P. & Jones, J.L. Toxoplasma gondii infection in humans and animals in the United States. International Journal of Parasitology 38, 1257-1278 (2008).
  6. Van Knapen, F., Kremers, A.F.T., Franchimont, J.H. & Narucka, U. Prevalence of antibodies to Toxoplasma gondii in cattle and swine in the Netherlands: towards an integrated control of livestock production. The Veterinary Quarterly 17, 87-91 (1995).
  7. Davies, P.R., Morrow, W.E.M., Deen, J., Gamble, H.R. & Patton, S. Seroprevalence of Toxoplasma gondii and Trichinella spiralis in finishing swine raised in different production systems in North Carolina, USA. Preventive Veterinary Medicine 36, 67-76 (1998).
  8. Kijlstra, A. et al. Toxoplasma gondii infection in animal-friendly pig production systems. Invest Ophthalmol Vis Sci 45, 3165-3169 (2004).
  9. Kijlstra, A. & Jongert, E. Control of the risk of human toxoplasmosis transmitted by meat. International Journal of Parasitology 38, 1359-1370 (2008b).
  10. Van der Giessen, J., Fonville, M., Bouwknegt, M., Langelaar, M. & A., V. Seroprevalence of Trichinella spiralis and Toxoplasma gondii in pigs from different housing systems in The Netherlands. Veterinary Parasitology 148, 371-374 (2007).
  11. Pott, S. et al. Effects of pH, Sodium Chloride, and Curing Salt on the Infectivity of Toxoplasma gondii Tissue Cysts. J Food Prot. 76, 1056-1061 (2013).
  12. Dubey, J.P. Toxoplasmosis in pigs-The last 20 years. Veterinary Parasitology 164, 89-103 (2009).
  13. Dias, R.A. et al. Toxoplasma gondii in fresh pork sausage and seroprevalence in butchers from factories in Londrina, Parana´ State, Brazil. Rev. Inst. Med. Trop. Sao Paulo 47, 185-189 (2005).
  14. Galvan-Ramırez, M.L. et al. Frequency of Toxoplasma gondii in pork meat in Ocotlan, Jalisco, Mexico. J. Food Prot. 73, 1121-1123 (2010).
  15. Dubey, J.P. et al. Prevalence of viable Toxoplasma gondii in beef, chicken, and pork from retail meat stores in the United States: risk assessment to consumers. . J. Parasitol. 91, 1082-1093 (2005).
  16. Hill, D.E., Sreekumar, C., Gamble, H.R. & Dubey, J.P. Effect of commonly used enhancement solutions on the viability of Toxoplasma gondii tissue cysts in pork loin. J. Food Prot. 67, 2230-2233 (2004).
  17. Ruusunen, M. & Puolanne, E. Reducing sodium intake from meat products. Meat Science 70, 531-541 (2005).
  18. Matthews, K. & Strong, M. Salt-its role in meat products and the industry’s action plan to reduce it. British Nutrition Foundation Nutrition Bulletin 30, 55-61 (2005).
  19. Guàrdia, M.D., Guerrero, L., Gelabert, J., Gou, P. & Arnau, J. Consumer attitude sodium reduction in meat products and acceptability of fermented sausages with reduced sodium content. Meat Science 73, 484-490 (2006).
  20. Desmond, E. Reducing salt: A challenge for the meat industry. Meat Science 74, 188-196 (2006).
  21. Toldrá, F. Dry-cured meat products. Trumbull, CT 06611 USA.Food & Nutrition Press INC. (2002).
  22. Kijlstra, A. & Jongert, E. Toxoplasma-safe meat: Close to reality? Trends Parasitol 25, 18-21 (2008).
  23. Bayarri, S. et al. Determination of the viability of Toxoplasma gondii in cured ham using bioassay: influence of technological processing and food safety implications. J. Food Prot. 73 (2010).
  24. Sommer, R., Rommel, M. & Levetzow, R. Die Überlebensdauer von Toxoplasmazysten in Fleisch und Fleischzubereitungen. Fleischwirtschaft 5, 454-457 (1965).
  25. Grossklaus, D. & Baumgarten, H.J. Die Überlebensdauer von Toxoplasmazysten in Schweinefleisch I. Mitteilung: Ergebnisse von Lagerungsversuchen bei verschiedenen Temperaturen. Fleischwirtschaft, 48, 930-932 (1968).
  26. Dubey, J.P. Long-term persistence of Toxoplasma gondii in tissues of pigs inoculated with T. gondii oocysts and effect of freezing on viability of tissue cysts in pork. American Journal of Veterinary Research 49, 910-913 (1988).
  27. Kotula, A.W. et al. Effect of freezing on infectivity of Toxoplasma gondii tissue cysts in pork. Journal of Food Protection 54, 687-690 (1991).
  28. Kuticic, V. & Wikerhauser, T. Studies of the effect of various treatments on the viability of Toxoplasma gondii tissue cysts and oocysts. Current Topics in Microbiology and Immunology 219, 261-265 (1996).
  29. Djurkovic-Djakovic, O. & Milenkovic, V. Effect of refrigeration and freezing on survival of Toxoplasma gondii tissue cysts. Acta Veterinaria Beograd 50, 375-380 (2000).
  30. Baquero-Artigao, F. & et al. Guía de la Sociedad Espanola ˜de Infectología Pediátrica para el diagnóstico y tratamiento de la toxoplasmosis congénita". An Pediatr (Barc) (2013).
  31. Livsmedelsverket National Food Agency http://www.slv.se/en-gb/Group1/Food-and-Nutrition/Recommendations/Advice-about-food-for-you-who-are-pregnant/

Para seguir todo el hilo:

10 de abril de 2013:"Las embarazadas, los gatos y el jamón", blog El Parto es Nuestro

10 de junio de 2013: "Jamón en el embarazo: el mito de un (hipotético) mito", blog "comer o no comer"

18 de junio 2013: "Las embarazadas, los gatos y el jamón II. Mitos y verdades sobre la toxoplasmosis", blog El Parto es Nuestro

22 de junio de 2013: Jamón en el embarazo: los puntos sobre las ies y…punto final”, blog "comer o no comer", 

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Comentarios

Imagen de Marta García

Magnífico artículo, me quito el sombrero. Gracias!

Imagen de Arancha García

Muchas gracias por el trabajo en equipo, por el esfuerzo, por la constancia y por la ¡¡paciencia!!

Imagen de triskis

Congelado si, pero recomendar comer jamon en el embarazo con total libertad porque el riesgo es bajo me parece un poco (muy) atrevido. Riesgo hay, por poco que sea, y se puede evitar congelando, pues entonces, para mi, claro como el agua.

Imagen de Mari

Perdón, Triskis. Yo lo que entiendo al leer este artículo es que, en vez de amenazarme con todos los males del mundo si como jamón, me informan razonadamente de las probabilidades actuales de toxoplasma si se come jamón crudo - muy bajas - y me dan una opción sencilla - congelación casera - si me quiero asegurar de que esas probabilidades tan bajas se conviertan en nulas. Ni más ni menos. No están aconsejando comer jamón tal cual porque no pasa nada, de hecho lo primero que he pensado al acabar de leer el artículo es "Pues se congela el jamón": ya ves hasta donde propugnan comerlo sin tomar precauciones. Están dando los datos necesarios para que cada una pueda tomar libremente sus propias decisiones, conociendo cuáles son las posibles consecuencias de sus actos. No veo cuál es el problema. Somos adultas, no niñas pequeñas. Entre informar y prohibir va un trecho demasiado amplio y por el camino perdemos la libertad.

Imagen de MCarmen

Estoy de acuerdo! Una cosa es que te informen de riesgos y como reducirlos, y otra que te prohiban hacer o comer (sobre todo sin explicar nada, ni aportar datos). Lo primero indica que nos consideran mujeres adultas y capaces, lo segundo es que nos consideran recipientes de bebés sin voluntad ni capacidad de decisión.

Imagen de Lidia2

A mí me queda claro: si congelo no hay riesgo, si no congelo hay un pequeño riesgo del 1%. Si multiplico ese riesgo por el número de veces que una mujer come jamón durante el embarazo y por el número de mujeres embarazadas que lo comen, ese pequeño riesgo individual pasa a ser un importante riesgo poblacional. Todos somos libres de hacer lo que queramos, pero con la información disponible lo más sensato y prudente (no olvidemos que la salud de nuestros hijos es lo que está en juego) es congelar. Gracias por el artículo.

Imagen de María González Vázquez (ginecóloga)

Muy señor@s mí@s. Admiro su trabajo desde hace años, pero no entiendo esta obcecación con el jamón y el toxoplasma. En su primer texto, tal y como recoge el blog "Comer o no comer", dijeron que “Todas las mujeres embarazadas pueden comer jamón y embutidos sin riesgo de contagiarse de toxoplasmosis”. En el segundo afirmaron que “estudios más actuales [...] claramente demuestran que el jamón curado (español para más señas) no contiene Toxoplasma gondii”. Pero en este tercer texto (en respuesta a una irrefutable argumentación por parte de "Comer o no comer"), afirman que un 1% de los jamones sí puede tener Toxoplasma gondii, aunque, según ustedes “se debería hacer énfasis en el bajo riesgo asociado a este producto aun cuando se consuma sin congelar”. Es decir, que según "El Parto es Nuestro", las ginecólogas de atención primaria debemos transmitir a las mujeres embarazadas españolas un mensaje que haga énfasis en el bajo riesgo de comer jamón, "aun cuando se consuma sin congelar", sabiendo que una de cada cien mujeres embarazadas que coma jamón podría contagiarse con el parásito. Si una de mis pacientes embarazadas se contagia a causa de sus desacertados consejos tendrán noticias mías, a través del Ministerio de Sanidad (o noticias del abogado de dicha paciente, mediante un bonito burofax). Atentamente. María González.

Imagen de Lourdes Reina

Totalmente de acuerdo, María. Me surge una pregunta, al hilo de lo que usted comenta, para "El parto es nuestro": ¿Son ustedes conscientes del número de embarazadas que en España comen jamón? Si fueran 100, una de ellas podría infectarse de toxoplasmosis (ya que un 1% de los cerdos, según sus datos, son "seroprevalentes"). Pero no son 100, son miles. Un poquito de por favor...

Imagen de uno313

Muy señora mia, me parece que no ha entendido usted el texto. El texto no dice que el 1% de los jamones tenga toxoplasma. dice que el 1% de los cerdos, en origen, pueden tenerlo, pero las embarazadas no se comen el cerdo crudo, sino curado, y en el proceso de curación\preparación influyen cuatro factores, salado, curado, nitritos y temperatura, que matan el toxoplasma. Por todo ello el artículo concluye (aunque es cierto que la última linea induce a error) que la capacidad de contagio es ínfima. ¿como de ínfima? No se sabe, pero desde luego no el 1%, el 1% sería si ni la sal, ni los nitritos ni el curado ni la temperatura matasen el toxoplasma, y sabemos que si lo hacen.

¿Como de infima? ¿Puede existir jamón a la venta con toxoplasma? no tenemos evidencia de que exista, pues no se han encontrado muestras que den positivo. ¿puede existir? si, puede existir, pues solo comprobando el 100% de los jamones del mercado se podría afirmar que no existe. ¿quiere decir eso que existe? no, quiere decir que puede existir, y solo se podrá decir que exista cuando haya evidencia de ello, es decir, cuando se documente una muestra positiva, porque si no estamos usando una falacia por ignorancia, muy típica de la manipulación de masas, que dice que si no hay pruebas de que X es falso, X es auténtico. Yo no puedo probar que el horoscopo sea falso, luego es auténtico. No puedo probar que las vacunas no provoquen autismo, luego lo provocan, no puedo probar que no haya toxoplasma en todos los jamones, luego en alguno hay toxoplasma.

No funciona así la ciencia, como usted debe saber. Para afirmar que existe toxoplasma en el jamón, hay que demostrarlo. Y a dia de hoy no se ha hecho. Lo que se ha demostrado es que existe en cerdos, no en el jamón.

El definir el consumo de jamón curado en el embarazo a la luz de estos datos como "de bajo riesgo" es en mi opinion muy acertado. Yo incluso lo definiría "de muy bajo riesgo". Usted en su respuesta da a entender que el texto dice "absolutamente seguro" y no es así. Dice "de bajo riesgo" y da la opción de congelar para quienes tengan dudas acerca de la evidencia actual, cosa que siempre es muy razonable, y mas en cuestiones graves como lo puede ser contraer toxoplasma en el embarazo.

Usted, a la luz de esta evidencia, haga las recomendaciones que crea necesarias en su consulta y asuma su responsabilidad.

Imagen de Virginia García

Aunque se que no debernos ceñirnos a casos personales, os cuento mi experiencia como degustadora de jamón en los 2 embarazos. En el primero me hablaron de la reducción del riesgo al congelarlo, y así lo hice (aunque me llamaban loca, insensata...).en el segundo embarazo tuve otro gine que decía haber ido a un congreso últimamente en el que se hablaba de estos datos, y me dijo que podía incluso comerlo sin congelar (en función de la curación). Opté por la congelación, es lo más seguro...a mi parecer. 

Imagen de Mónica Martínez

Entonces, yo que estoy embarazada... ¿A quién le pregunto si el jamón es seguro antes de tomármelo sin congelarlo? Lo digo por su poco aclaratorio texto “[...] si alguien duda de si el jamón que tiene entre manos puede provenir de ese 1% de cerdos seroprevalentes, o de si el curado no ha terminado de ser 100% efectivo [...]” ¿Se lo pregunto a ustedes? ¿Al Ministerio de Sanidad? ¿Al defensor del pueblo? ¿A Dios padre todopoderoso y eterno? Amén.

Imagen de uno313

Pues tiene usted dos opciones. O bien revisa la evidencia actual existente hasta la fecha y toma una decisión propia, por lo que la responsabilidad será suya, o busca un profesional de su confianza y delega en el\ella tal responsabilidad y decisión.

El texto es bastante claro, aunque la última frase induce a error. 1% de cerdos puede tenerlo, no el 1% de los jamones. El proceso de curación, salacion, temperatura y nitritos mata el toxoplasma de ese 1% de cerdos que puede tenerlo. Pese a ello, aunque no se han encontrado muestras positivas, no se pueden descartar por lo que se pone de manifiesto otra capa de protección, la congelación, para quien crea es necesaria.

Imagen de Virginia García

Yo creo que la decisión es de una misma en base a la información que tiene. Conociendo estos datos yo opté por congelar casi todo el jamón que consumía (aunque fuese 5jotas de la jamoneria de toda la vida, jeje). Pero si algún dia estaba sin congelar y era comprado por mi, sabía su curación y procedencia...pues lo comía tranquilamente. Considero que los datos y porcentajes que se muestran en el artículo se deben tomar como información, no como un lema...La decisión de comerlo o no depende de lo que haga sentir segura a cada una. Hay mujeres que no se plantean ni comerlo congelado aún conociendo las últimas investigaciones, no?

Imagen de Andrea Pérez

Mi nevera tiene tres estrellas, pero tiene mucha escarcha. En tal caso el Toxoplasma gondii ¿también morirá?
Les ruego que me lo justifiquen mediante evidencias científicas.
gracias

Imagen de Martina Cormán

Dicen que uno de cada 100 jamones puede contener el Toxoplasma, pero también dicen que hay bajo riesgo de toxoplasmosis “aun cuando se consuma sin congelar”. ¿Me lo pueden explicar otra vez, por favor? Yo no me imagino a un socorrista diciendo “hay un 1% de posibilidades de que te muerda una piraña en esta piscina, pero el riesgo es bajo, así que el mensaje que yo transmito es de tranquilidad.

Imagen de alex

te lo explico otra vez: no es el 1% de los jamones, es el 1% de los cerdos. Luego, el proceso de curación, los nitratos, la temperatura etc matan el toxoplasma de ese 1%

Imagen de ELISA

Entiendo que esta entrada ofrece, no una visión de conjunto, sino un cambio de criterio respecto al contenido en las anteriores entradas del blog:

El 10 de abril sostenían: "Luego, supongo que para compensar tanta restricción, se dijo que si lo congelas lo puedes comer sin riesgo, y empezaron a hacerse cosas tan extrañas como congelar jamón serrano antes de comerlo las embarazadas, sin ninguna necesidad ni fundamento".

El 18 de junio afirmaban: "Pero estudios más actuales...claramente demuestran que el jamón curado (español para más señas) no contiene toxoplasma".

Ahora, la conclusión es: "...si alguien duda de si el jamón que tiene entre manos puede provenir de ese 1% de cerdos seroprevalentes, o de si el curado no ha terminado de ser 100% efectivo, antes de renunciar a tan magnífico placer, siempre queda la salida de congelar...se debería hacer énfasis en el bajo riesgo implícito asociado a este producto aún cuando se consuma sin congelar".

Me entristece que EPEN, que realiza una encomiable labor por el respeto a las recomendaciones nacionales e internaciones sobre atención al parto en España, y que merecidamente está siendo reconocida por ello, en este asunto difunda consejos al margen de las recomendaciones sanitarias.En los dos ámbitos se trata de la salud materno-infantil, y en mi opinión una asociación que se define como de usuarias del Sistema Nacional de Salud y sus parejas, debería difundir información acorde con las recomendaciones de los organismos con autoridad en la materia.

Imagen de alex

Pues me temo que te falta perspectiva porque EPEN como dices tu lleva diciendo cosas diferentes a las que decían las autoridades sanitarias desde su fundación. ¿o te crees que la EAPN se ha redactado sola? ¿o que se hubiera redactado en cualquier caso si aquí nadie dice nada de lo mal que se hacían las cosas?

Imagen de Elisa.

Entiendo que la participación de EPEN en la EAPN es en calidad de asociación de usuarias.

En el apartado del blog "Lo que no somos" figura: "El Parto es Nuestro es una asociación de usuarias del Sistema Nacional de Salud y sus parejas. Está conformada por personas -mujeres y hombres- interesadas en cambiar la atención del parto en España y que esta atención se ajuste a las recomendaciones nacionales e internacionales".

Imagen de Comer o no comer

Apreciad@s.

En 2011 en España había 25,6 millones de cabezas de porcino, según el "Informe del sector porcino" de dicho año. Según sus datos, un 1% de los cerdos tienen Toxoplasma gondii. Eso supone un cuarto de millón de cerdos: unos 256.000 cerdos.

El estudio clave a partir de este dato es "Determination of the viability of Toxoplasma gondii in cured ham using bioassay [...]". En nuestro texto "Jamón en el embarazo: los puntos sobre las íes...y punto final" tienen el análisis de dicho estudio. Análisis que ustedes parecen pasar por alto, ya que consideran que "la probabilidad de riesgo es ínfima".

En suma, nos parece, de nuevo, no justificada en base al principio de precaución, la afirmación de su texto "se debería hacer énfasis en el bajo riesgo asociado a este producto aun cuando se consuma sin congelar", ya que cada español toma una media de unos 100 gramos semanales de jamón serrano y paleta curada, según la encuesta ENIDE (¿Igual que en Suecia?).

Saludos

Equipo de "Comer o no comer".

Imagen de Anónimo

Estoy totalmente de acuerdo con Elisa.

EPEN no es una sociedad científica y no debe actuar como tal ni emitir recomendaciones de salud para la población general. No es su competencia y no debe asumir esa responsabilidad. Es una asociación de usuarias del sistema de salud y sus parejas. Eso dice su decálogo y lo lógico es creerlo cuando se lee lo que difunde o cuando se observa el trabajo que realiza.

Yo también admiro su trabajo, que ha contribuido tremendamente a mejorar la atención al parto en España, que haya participado en la elaboración de la "Estrategia de atención al parto normal" y en la redacción de Guías de Práctica Clínica del Ministerio de Sanidad. Lo ha hecho en calidad de asociación de usuarias y eso no le capacita para dar por libre recomendaciones sobre una enfermedad como el toxoplasma.
Ya que participan en la elaboración de Guías de Práctica Clínica, no entiendo el empeño en usar este blog para elaborar recomendaciones propias, no es la manera ni el lugar. Es mediante su participación en estas Guías, que las publica el Ministerio de Sanidad.

Cuesta mucho ganar credibilidad, respeto, que las usuarias participen en la elaboración de documentos emitidos por los Ministerios pertinentes… Y cuesta muy poco perderlo. Por eso, lamento profundamente este asunto.

Imagen de Mar.

Ha salido mi comentario como anónimo, quería firmarlo como Mar. Gracias.

Imagen de Virginia García

Sigo sin ver nada negativo en el artículo. No considero que se esté recomendando a nadie comer el jamón de ningún manera (crudo, congelado...).Sino que, como en otras ocasiones, se insta a que los profesionales del sector revisen las indicaciones y pautas que dan y tomen quizás como referentes a Suecia, AEP, o bibliografía citada posteriormente.

Tal y como cité en un comentario anterior, yo ya conocía estos estudios directamente a través de un ginecólogo, lo que demuestra que algunos sanitarios ya se están haciendo eco de estas "no tan descabelladas" recomendaciones. 

Imagen de Jamón

Tanto jamón y se olvidan de los miles de gatos que deambulan a nuestros alrededores pudiendo estos transmitir la toxoplasmosis, y nadie a hecho un estudio de esto y como puede incidir en la
Mujer embarazada? riesgo 0 no existe y nunca existirá si tomamos precauciones y estamos informados es lo mejor que podemos hacer para prevenir las enfermedades.

Imagen de Una más de tantas

Las recomendaciones de la OMS no recoge entre sus medidas preventivas el CONGELADO de carne (sea del tipo que sea).

Imagen de belukis

Ahi pongo el artículo que lei:
Centro Tecnológico Andaluz del Sector Cárnico (TEICA), avalado por la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía, centro de investigación al que pertenece Jamones Eíriz Jabugo, ha elaborado recientemente un estudio que demuestra que:

El consumo de jamón ibérico, durante el embarazo no es dañino para el feto ni para la salud de la madre.

El Centro ha firmado un convenio científico con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), que supone una colaboración científica y técnica por parte de TEICA con la SEGO, favoreciendo el desarrollo de los estudios sobre toxoplasma en jamón ibérico.

Hasta ahora existía la creencia de que la ingesta del jamón podía producir toxoplasmosis, una infección parasitaria que se contagiaba, entre otros factores, por comer carne cruda o poco cocida, y que podía suponer un riesgo para la salud del bebé.

Sin embargo, este estudio desvela que el largo proceso de curación al que se somete el jamón ibérico elimina toda probabilidad de la existencia del parásito Toxoplasma Gondii, causante de dicha enfermedad.

Juan Carlos Racero, gerente de TEICA, recalca la importancia de la carne en la alimentación, afirmando que: “sabiendo las propiedades que tiene, es un alimento tan completo y tan necesario como los demás.....

Imagen de almudena albarracin

Y hace diez años tuve a mi hija. Yo entonces no había escuchado lo de que no podía comer jamón por la toxoplamosis. Durante todo el embarazo no pare de comer jamón pirque mis antojos eran de jamón. Mi hija salio perfecta y sana y en ningún análisis de sangre me detectaron nada.así que no se hasta q punto es demostrable lo de que no se puede comer

Imagen de Annaik

Claaaro toda la razon , la gente se empeña en decir que fumar es malo cuando ahi tienes a mi vecino de 80 años a cajetilla diaria, no se hasta qué punto es demostrable que fumar mata

Imagen de Noelia, veterinaria.

Buscando información sobre los efectos de la congelación en el Toxoplasma gondii, he dado con este artículo, que me parece muy riguroso y ofrece una perspectiva bastante sensata acerca de si comer o no jamón durante el embarazo, gracias por vuestro magnífico trabajo.

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