M.Àngels Claramunt Armengau
23 Dic 2016
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7 comentarios

Bebés ingresados, familias maltratadas

¿Dónde están las mamás de los bebés ingresados en los hospitales de este país? Al lado de sus hijos, día y noche, sí, pero ¿en qué condiciones? Mujeres en pleno puerperio, muchas veces amamantando a su bebé, sin una cama donde poder tenderse, sin ninguna autonomía porque no pueden ni quieren alejarse de su bebé. El ingreso día tras día requiere de cama, ducha y comida, ¡hasta los presos tienen este derecho! Las mamás recién paridas, no. Mujeres que el sistema sigue desconsiderando por ser mamás, esto es maltrato de género, porque sólo las madres paren y, por tanto, sólo ellas pueden estar en pleno puerperio con un bebé ingresado.

En nuestro país, año tras año, las mamás recientes que tienen que pasar por un ingreso hospitalario de su pequeño y frágil bebé son castigadas a dormir en una silla incomodísima, noche tras noche, y de día, no hay otro lugar. No tienen derecho a tumbarse, a ducharse, a comida -incluso- si no tienen quien las avitualle. Teniendo que recurrir a la buena voluntad de los acompañantes del ingresado de al lado hasta para ir al baño mientras ellos supervisan al bebé.

Y las mujeres, muchas aún, acostumbradas por siglos al maltrato, sienten que no deben quejarse, que no es para tanto, que lo importante es que el bebé esté bien, ante situaciones totalmente denigrantes como la que estamos tratando.

Un bebé enfermo es una situación dolorosa de por sí, y encima las madres la tienen que vivir en condiciones intolerables en nuestra sociedad actual. En los hospitales se normaliza este maltrato y nos hacen pensar que somos una exageradas y que todo está bien. Y NO, NO ESTÁ BIEN, está fatal.

Un bebé no es una unidad; un bebé es el conjunto de él con su vínculo adulto, que en la generalidad de los casos es su madre, ¡inseparables! ¿podemos obviar lo obvio?

¿Un país como el nuestro puede permitirse el lujo de maltratar a las madres recientes de hijos hospitalizados? Rotundamente NO. No podemos tolerar ni un caso más.

#MiMamáCura

Declaración conjunta para reclamar que los ingresos hospitalarios con menores implicados, especialmente bebés lactantes, tengan un protocolo establecido cuya prioridad sea siempre facilitar el ingreso conjunto, firmada por el Parto Es Nuestro y otras organizaciones, entidades y asociaciones hermanas y profesionales sanitarios a título independiente.

Nuestras reclamaciones están también expresadas en esta petición ciudadana para recoger firmas: Ministerio de Sanidad: garantice el ingreso conjunto con menores.

Paula Perelétegui (unverified)
23 Dic 2016

Enviado por Paula Perelétegui (no verificado) el

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Soy mamá de dos niños y ambos han estado ingresados en un hospital cuando tenían menos de un mes. El primero por bajo peso y bronquiolitis y el segundo por bronquiolitis. La estancia de las mamás en el hospital es denigrante. Yo puse una queja. Y de palabra me quejaba a cada enfermera que pillaba por banda. Su respuesta siempre era: "Señora, es que el enfermo es el bebé, no usted", en un tono absolutamente irrespetuoso y queriendo hacerme sentir que lo que yo pedía era más propio de un hotel de 5 estrellas que de un hospital. No me callé, por supuesto. Me quejé cada día que estuve allí. En el ingreso de mi primer hijo, mi lactancia estaba en juego, yo no conseguía descansar y mi hijo me necesitaba al 100%. Tenía una asesora en lactancia que me ayudaba a que mi hijo cogiera peso. Una tarde se acercó al hospital a prestarme un sacaleches para aumentar mi producción de leche, pero me pidió que bajara a la puerta del hospital a recogerlo porque no podía aparrcar y tenía prisa. Ella misma (que además de asesora en lactancia es doctora nutricionista) me dijo que le pidiera a alguna enfermera que se quedará con mi bebé un minuto. Me acerqué a una y... Puso el grito en el cielo. Que cómo se iba a quedar ella con el bebé, que era una responsabilidad... ¿No quedamos en que el enfermo era el bebé?....
Ana 110777 (unverified)
25 Dic 2016

Enviado por Ana 110777 (no verificado) el

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Paula, no pedías peras al olmo. En Alemania llevan haciendo eso hace muchísimos años. La hija de una amiga nació allí hace 25 años en un hospital público y a ella ingresaron con su hija. ¿Por qué? Primero parece que hay lugares donde se preocupan por el prójimo. Segundo si la madre acompaña al bebé, este. Se va a recuperar antes y le supone menos gastos al sistema
madre maltratada en la Paz (unverified)
25 Dic 2016

Enviado por madre maltrata… (no verificado) el

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yo por desgracia también he tenido que vivir esta terrible situación en el hospital de La Paz, cuando mi bebe tenía 10 días por constipado y bajo peso y cuando tenía un mes por bronquiolitis. El trato a las madres es absolutamente denigrante e inhumano. En el primer ingreso, cuando todavía tenia las grapas de la cesarea, y me moria de los dolores y picores, no me dejaban usar el baño de la habitación, que por supuesto compartia con otro bebe, teniendo que salir de la misma y dejando a mi bebe solo, al cuidado de la otra madre con la que compartia habitación. Por supuesto de estar dia y noche sentada en un sillon los puntos de la cesarea no cicatrizaron correctamente. El trato es tan denigrante que a mi me han hecho caer en una depresión y he dejado de confiar en la sanidad publica, de la que era una absoluta defensora. Espero que estos y otros mucho casos sean escuchados y se tome alguna medida para evitar que siga pasando.
M.Carme (unverified)
28 Dic 2016
Recientemente ingresaron a mi nieto de dos meses. La atención y los cuidados médicos para el bebé fueron buenos y profesionales, como era de esperar, pero me quedé totalmente impresionada por la nula asistencia, cuidados y atención a la madre que como única nutriente del bebé no puede abandonar el hospital en ningún momento y nadie la puede substituir. Recibieron recomendaciones de los mismos profesionales sobre la importancia de mantener la alimentación materna y el vínculo de proximidad de los padres con el bebé. Estoy convencida que, solamente, si los padres y, sobre todo la madre, están concienciados y incondicionalmente convencidos se puede mantener la maternidad en el hospital en las condiciones inadecuadas y, me atrevo a decir, infrahumanas que se ofrecen en una sociedad con todos los avances científicos y tecnológicos del siglo XXI. Se acusa a la crisis y la falta de presupuesto para dotar a los hospitales de condiciones que puedan atender una maternidad responsable, tan antigua como la historia humana. No es cierto, no es cuestión de economía, es cuestión de prioridad: situar a la madre al lugar que le corresponde. Las normas de los hospitales no deben ser generales para todos los hospitalizados, hay diferencias y singularidades para cada enfermedad y situación, imprescindibles y prioritarias que se tienen que atender. La MADRE tiene derecho a un mínimo de condiciones en el hospital que le faciliten la lactancia con la máxima normalidad posible y de calidad para alimentar al bebé que está enfermo y débil. La madre tiene derecho a una higiene personal, a una ducha y a poder tumbarse, descansar mínimamente (aunque solo sean algunas horas). También, a una alimentación sobretodo en el caso que no tenga quien la pueda avituallar. No se trata de ningún lujo, ni atención desproporcionada que genere desigualdad con el resto de pacientes, ni tampoco de recursos económicos importantes que ninguna administración pueda atender. ¿Qué hospital no puede tener algunas duchas para las madres en la planta de maternidad? ¿Qué hospital no puede disponer de algunas camas (de poco espacio…) al lado del bebé? … Es una PRIORIDAD i un DERECHO.
AlmaMaria (unverified)
30 Dic 2016
En mi caso debo romper una lanza a favor de los profesionales del Hospital Río Carrión de Palencia. Mi hija, con un año, tuvo que estar ingresada una semana por una gastroenteritis muy fuerte. No me ingresaron con ella... pero me dieron todas las facilidades del mundo. Pregunté si podía dormir con ella en la cama, y no solo me dijeron que podía, es que lo recomendaban. La comida que traían, en teoría era para la niña, pero en realidad, era para las dos (traían raciones de adulto y hasta dos postres, por si no le gustaba una cosa decían, que comiera la otra). Nos atendieron muy bien. Pero es una pena que todo ésto tenga que depender de la buena voluntad del personal, y no sea algo establecido por protocolo.
Ana110777 (unverified)
30 Dic 2016
Si la madre está junto a su hijo, este se va a curar antes y el sistema va a ahorrar. ¿Cómo no se dan cuenta de eso? Hace falta por otro lado formación en valores no en prepotencia.
Anonimo (unverified)
6 Jul 2017
Mi hijo de 20 meses estuvo ingresado en el hospital de Oviedo por una intervención de criptorquidia. Los protocolos sobre ayuno preoperatorio están obsoletos, obligando a prolongar el ayuno mas de lo necesario y sin tener en cuenta el efecto calmante de la lactancia materna. Al ingreso, la informacion sobre la intervencion es practicamente nula, no hubo visita del servicio de cirugía para aclarar las dudas que surgen en el momento. No nos fue permitido el acompañamiento a mi hijo mas que hasta la zona quirúrgica (sin vía aún ni ninguna premedicación), donde se lo llevaron con los brazos extendidos y gritando y llorando como nunca lo había visto, ese momento no tiene palabras...El acompañamiento se realiza en un incómodo sillón (eso sí, muy moderno y seguro que muy caro) y al preguntar por la posibilidad de una cama para el acompañante la respuesta fue lo de menos, porque la cara y el tono lo dicen todo... pues eso, la sensación de que estas pidiendo un lujo y en seguida te ponen en tu sitio para recordarte que no eres mas que un acompañante. Dicen que tampoco tienen almohadas. Sorprendentemente tampoco hay ducha en la habitación ni te facilitan toalla, (eso sí, hay 4 armarios bien grandes para guardar todo lo que necesites). Las habitaciones individuales son una gran ventaja, la consulta de cirugía y el trato de muchos profesionales fue adecuado. Pero el trato de otros profesionales, la falta o la desactualización de protocolos de anestesia, la falta de informacion y el apoyo al acompañante que en esta situacion es imprescindible dejan mucho que desear. Yo también trabajo en sanidad y confirmo cada dia que la voluntad es lo más importante para mejorar la atención. La buena actitud es gratis.