Equipo Blog
5 Mar 2020
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La ley de Violencias Sexuales no puede no nombrar la Violencia Obstétrica

Desde El Parto es Nuestro necesitamos hoy compartir nuestras inquietudes sobre la Ley de Libertad Sexual, cuyo anteproyecto se acaba de aprobar esta semana. No podríamos entender que una Ley dedicada a las Violencias Sexuales deje sin nombrar la Violencia Obstétrica sólo unos meses después de que instituciones como la ONU y el Consejo de Europa se hayan pronunciado sobre esta violencia y hayan instado a los Estados a legislar en consecuencia.

Es fundamental que se nombre e incluya la Violencia Obstétrica en la Ley de Libertad Sexual, tal y como ha recomendado la Relatora especial sobre la violencia contra la mujer sus causas y consecuencias de la ONU a todos los Estados en su Declaración de julio de 2019 (A/74/137 - E - A/74/137).

La violencia obstétrica es una violencia especialmente lesiva de violencia sexual con un gran componente estructural. Tal y como señala la declaración de la Relatora de la ONU, esta forma de violencia es un fenómeno generalizado y sistemático. Es urgente que se reconozca en nuestro país.

El Consejo de Europa en su Resolución de octubre de 2019, señala la violencia obstétrica como una forma más de violencia hacia las mujeres, que ha permanecido oculta mucho tiempo y que aún se ignora con demasiada frecuencia e insta a los Estados a promulgar e implementar legislación al respecto. (PACE - Resolution 2306 (2019) - Obstetrical and gynaecological violence)

El parto es parte de la sexualidad. Para parir bien se necesita lo mismo que para hacer el amor bien. Intervienen los mismos órganos, las mismas hormonas, las mismas necesidades. Las mujeres víctimas de violencia obstétrica usan los mismos términos que las víctimas de violencia sexual: hablan de sentirse violadas.

¿Cómo no va a ser violencia sexual que metan la mano en tu vagina sin tu consentimiento? ¿O que te corten la vulva sin tu consentimiento? En el parto violentado se cortan y manipulan nuestros genitales, nuestros órganos sexuales.

Y las consecuencias afectan también enormemente a la vida sexual posterior. Por poner algunos ejemplos que se denuncian el informe de la Relatora de la ONU:

  • “La episiotomía y la sutura posterior al parto, cuando se practican sin consentimiento informado y sin anestesia, pueden tener repercusiones importantes en la vida sexual y reproductiva y en la salud mental de una mujer, y las cicatrices resultantes de esta práctica acompañan a la mujer durante el resto de su vida.”
  • “Varias mujeres alegaron ser víctimas de un procedimiento de sutura tras la episiotomía; este procedimiento, que aplica más puntos de los necesarios, los llamados “puntos para el marido”, se lleva a cabo, supuestamente, en pro de la satisfacción sexual del esposo.”

No podemos dejar de hablar de las esterilizaciones sin consentimiento. Porque piden el consentimiento al marido mientras la mujer está con anestesia total y si él dice que sí, con eso parece ser que basta. Y después la mujer se despierta y… sorpresa, otros han decidido por ti.

El Parto es Nuestro tiene constancia de que esto pasa en España, no hace falta irse a otro país para encontrarlo.

En fin, por la misma razón que la mutilación genital femenina está contemplada en esta Ley, la violencia que sufrimos las mujeres en los partos esperemos que esté. La ley de Violencias Sexuales no puede no nombrar la Violencia Obstétrica.

Equipo Blog
5 Mar 2020

Buenas tardes,

Aún no sabemos con certeza si entra o no, pero esperamos que sí estará incluido. La violencia obstétrica además destaca porque reune varias tipologías de violencias y además está tan normalizada dentro del sistema que lo vemos absolutamente necesario que esté recogida en esta nueva Ley.

Un saludo,

Equipo Blog 

Luisa (unverified)
7 Mar 2020
Yo soy una de las violadas y marcadas para el resto de mi vida! Después de 7 años, sigo desgarrada ( no quieren coser por los dolores que me provocaron con fórceps y episotomia ) además me encontré con un prolapso. Vuelvo a tener algo de relación íntima con mi pareja, pero el desgarro se abre y sangra. Puse reclamación en el hispital y no sirvió de nada. Me han reconocido una discapacidad del 46% y estoy reclamando al INSS. Todo esto me ha provocado problemas físicos, spiquicos y la vida íntima con mi pareja y la laboral. Ya no puedo ni debo trabajar en mis oficios y tengo 50 años. Luchemos por esto, que reconozcan violencia sexual en un parto!!!!!! Movilización... Para falicitar el camino a todas las mujeres, nuestras hijas...