El derecho a un “parto humanizado” de las mujeres en Ecuador. Hagamos un poco de historia.

En 2012 tras muchas conversaciones, lecturas, investigaciones y una gran incredulidad inicial, un grupo de mujeres fuimos dando forma y nombre a aquello que nos había atenazado el corazón, que nos sacaba lágrimas y dolores cada cierto tiempo y cuando menos lo esperábamos.  Era algo nuevo, de lo que no habíamos oído hablar nunca antes, aunque estuviéramos familiarizadas con la psicología, la equidad de género, la medicina… Fuimos conscientes de que las vivencias tan variadas que habíamos tenido durante nuestros embarazos, partos y postpartos tenían algo en común: Todas habíamos sufrido violencia, en mayor o menor grado, pero violencia al fin y al cabo: tactos vaginales en las revisiones durante el embarazo; la imposición de miedo al parto vaginal por su “agresividad” hacia el bebé, sugiriendo la cesárea planificada como una mejor opción; supuesta desproporción cefalo-pélvica en la semana 36 y planificación de cesárea; brindar información sesgada para justificar una cesárea; impedir el contacto piel con piel y la lactancia tras cesárea; separación mamá-bebé durante horas e incluso días; negación a practicar un parto vaginal después de cesárea; la minusvaloración por la pérdida de nuestros embarazos en el primer trimestre o incluso de la muerte del hijo de unos meses de vida. Tanta mala praxis. Tantos procedimientos y protocolos caducos. Tanto dolor.

Y así fuimos conscientes de que la situación de violencia gineco-obstétrica que habíamos vivido no era algo extraño, ni casual, sino que se trataba de una violencia estructural, actual, tan cimentada en nuestro sistema social que se ha normalizado y que traspasa fronteras, continentes y océanos.  Tanto es así que fuimos recibidas con los brazos y corazones abiertos por cientos de mujeres que vivían a miles de kilómetros de nosotras, pero que nos entendían plenamente. Fue así como iniciamos El Parto es Nuestro – Ecuador.

Desde entonces, trabajamos incansablemente para que las mujeres ecuatorianas que buscan quedarse embarazadas, que ya lo están o que ya son madres, sean conscientes de la existencia de la violencia gineco-obstétrica, pues sólo sabiendo a lo que se enfrentan serán capaces de evitarlo. Buscamos que estén informadas de sus derechos sexuales y reproductivos, de sus derechos como usuarias del Sistema Nacional de Salud, que conozcan las recomendaciones de la OMS y del Ministerio de Salud (MSP) sobre buenas prácticas. Que sepan lo que es un parto respetado, en el que la mujer es la protagonista de su embarazo y parto, donde se respetan sus tiempos, donde se le brindan toda la información y las opciones para que tenga libertad de elección.

Tuvimos la gran suerte de cruzarnos con gente maravillosa en este camino: profesores universitarioa que nos abrieron las puertas para organizar charlas, foros, debates y proyectos de investigación; organizaciones hermanas de mujeres que defienden el derecho a la lactancia materna, al acompañamiento en el parto y a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres; profesionales empáticos que atienden partos en centros de salud o en casa, parteras y doulas; personal sensibilizado en el Ministerio de Salud (MSP).

Personas y organizaciones que hicieron posible que en 2014 el Informe Sombra Ecuador  remitido a la CEDAW incluyera, por primera vez, la Violencia Obstétrica como una forma de violencia de género que menoscaba la calidad de vida y los derechos de las mujeres y recién nacidos del Ecuador.

Gracias al trabajo realizado durante estos años en 2015 el MSP elaboró un criterio técnico para incorporar la Violencia Obstétrica en el Código Orgánico de Salud (todavía en desarrollo), que lamentablemente fue rechazado en la Asamblea. Pocos meses después aprobaba la Guía de Práctica Clínica de Atención al Parto por Cesárea, en cuya revisión participaron socias ecuatorianas y españolas de El Parto es Nuestro. Queremos rescatar el excelente trabajo que había realizado ya en 2008 el MSP, con la Guía Técnica para la atención del parto culturalmente adecuado, documento que, lamentablemente, sigue sin aplicarse en la mayoría de centros de atención pública y privada del país.

Desde 2015 estamos apoyando el esfuerzo colectivo de mujeres de todo el Ecuador para  consensuar la propuesta de una Ley Orgánica Integral por el Derecho de las mujeres a una vida libre de violencias, en la que se incluye también la Violencia Obstétrica. Gracias a esta propuesta de ley en la Asamblea Nacional del Ecuador volvieron a escucharnos hablar sobre este tipo de violencia, tan invisibilizada y silenciada. Y esta vez hubo mayor conciencia del problema.

Fue así que en marzo nos sorprendía la noticia de que dos asambleistas presentaban, el mismo día, sendas propuestas legislativas de atención al parto. La propuesta de Ley de Parto Humanizado, centrada en reducir la alarmante tasa de cesáreas que sufrimos en Ecuador, y el proyecto de Ley de Práctica Intercultural para el Parto Humanizado en el Sistema Nacional de Salud donde se recoge la necesidad de recuperar la práctica de la atención ancestral y alternativa del parto y garantizar el acompañamiento a las mujeres en el mismo. Dos semanas después se reactivava la revisión del Código Orgánico de Salud. Desde El Parto Es Nuestro nos hemos sumado a estas propuestas, haciendo un profundo análisis de la legislación regional al respecto (hay más de 5 leyes aprobadas y 4 propuestas de ley en discusión), de la última evidencia científica e investigaciones académicas, y un análisis de toda la experiencia acumulada por la asociación a nivel mundial de más de 13 años.

En El Parto es Nuestro pensamos que nos encontramos en una coyuntura inmejorable para que la ciudadanía, funcionarios, legisladores, profesionales de la salud, estudiantes universitarios y, sobretodo, las mujeres y sus parejas, conozcan en profundidad la problemática de la violencia gineco-obstétrica y la importancia de que nuestros hijos lleguen a este mundo en partos respetados

Conozcamos y hagamos respetar nuestros derechos. Porque el Parto es Nuestro. Ha llegado la hora del cambio.

 

Para contactar con nosotras: 

El Parto es Nuestro- Ecuador

#PartoRespetadoEcuador

#ViolenciaObstetricaEcuador

 

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Comentarios

Imagen de Martha Ninfa Encalada Torres

Lamentablemente se sigue violando el derecho de la mujer en el momento en que está con los dolores de parto, a estar acompañada por una persona de su confianza, y en los hospitales de Ecuador todavía se le prohíbe a la mujer en el momento de los dolores, a que pueda esta acompañada de una persona de su confianza. Amnistía Internacional debe intervenir para defender, de forma enérgica, el derecho de las mujeres a contar con la compañía de una persona de su confianza en los momentos en que más sufre a causa de los dolores que le proviene momentos antes de dar a luz. De la misma manera, todas las mujeres deberíamos elevar nuestra voz de protesta.

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