Teresa Escudero
12 Jul 2021
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Piel con piel, también en la UCI, también con COVID

Como sanitaria, me emociona que mis compañeros sean capaces de buscar más allá y de contradecir las normas no escritas del "aquí siempre se ha hecho así". Las UCI, tanto de adultos como neonatales, son espacios en los que hasta hace poco no cabía la humanización. Poco a poco, gracias al trabajo de profesionales como Gabriel Heras (responsable del proyecto HU-CI: https://proyectohuci.com/es/author/gabihache/) se empieza a comprender al paciente como PERSONA, con necesidades más allá de mantener con vida y funcionando la "maquinaria" del cuerpo físico. El precioso estudio de un caso de madre con COVID-19 ingresada en UCI que me ocupa en éste caso ( https://link.springer.com/article/10.1007/s00134-021-06468-1), es una prueba más (y no será la última) de que el contacto es una NECESIDAD HUMANA, a cualquier edad. Felicito de corazón al equipo motivado y transgresor que se ha atrevido a hacer piel con piel, y establecer una lactancia materna, en una madre sedada e intubada. Porque han demostrado lo mismo que ya hablábamos en el caso del estudio de Nils Bergmann en prematuros (https://www.elpartoesnuestro.es/blog/2021/05/31/atencion-madre-canguro-inmediata-y-supervivencia-de-bebes-con-bajo-peso-al-nacer). El contacto piel con piel estabiliza, sana, cura... ¡¡SALVA VIDAS!! En éste estudio se han controlado tanto las constantes del bebé como las de la mamá: El bebé, cuando era puesto piel con piel sobre su madre reaccionaba mejor y precisaba menos estimulación que cuando estaba en incubadora. Y la mamá, cuando el bebé estaba sobre ella, también reaccionaba mejor y sus constantes se estabilizaban. Espero de corazón que toda esta evidencia científica nos sirva para cambiar el paradigma. Los humanos somos seres que NECESITAMOS el contacto, a todas las edades. El contacto sana, cura, estabiliza. Ojalá cada vez más sanitarios seamos conscientes de ésta verdad, y nos atrevamos a romper moldes y protocolos obsoletos. Ojalá el "principio de precaución" a partir de ahora no sea separar a las madres de sus criaturas, como por desgracia ocurrió al principio de la pandemia (en contra de las recomendaciones de la OMS, cosa que El Parto es Nuestro condenó hasta la saciedad: https://www.elpartoesnuestro.es/blog/2020/05/12/recuperar-lo-que-nos-han-quitado-nuestros-partos-y-derechos-y-los-de-nuestros-bebes ), sino todo lo contrario, que por principio de precaución busquemos que los bebés estén siempre con sus madres, porque es evidente que las condiciones clínicas a menudo no son el verdadero impedimento. Cuando el personal sanitario sabe de las ventajas del piel con piel, y se le permite hacer su trabajo desde éste convencimiento, tenemos éste tipo de resultados. El piel con piel previene la mortalidad, y mejora las condiciones clínicas tanto de la criatura como de su madre. Que no se nos olvide. ¡Que no os separen!.