La matrona de la tribu

Agradecimiento coral a la matrona de la tribu de mujeres del distrito Retiro de Madrid.
Por Chus Montes

 

Aunque sean mis dedos los que teclean este texto, esta historia le pertenece a un colectivo, a un grupo de mujeres del distrito Retiro de Madrid que coincidimos con una rara avis del sistema allá por la primavera de 2013. 

Con nuestros embarazos a cuestas, una a una nos fuimos topando con aquella matrona del Centro de Salud que, sin intuirlo entonces, sembró en nosotras un rosario de inquietudes, abonando el terreno para un parto consciente y una maternidad gozosa y compartida.

Y a pesar de su singularidad, su nombre no podía ser más común: Mari Carmen.

Aunque sus charlas de preparación al parto fueron impecables, si hay algo que debemos agradecerle fue que nos acondicionara una cueva -real y virtual- para vivir el posparto en tribu. Ya con nuestros bebés en brazos, nos abrió todos los viernes la sala adyacente a su consulta y nos animaba a algo tan necesario como hablar. Ella nos acompañaba un rato, contestando alguna que otra duda de lactancia o de logística maternal, para pasar luego a un segundo plano y permitirnos charlar abiertamente, llorar profusamente, reírnos sanadoramente.

Ahora puede parecer lo más natural del mundo, pero entonces nos animó a formar un grupo de WhatsApp que muy pronto llegó al número máximo de contactos posibles. Durante las interminables sesiones de teta o en la aridez de los desvelos nocturnos, ese chat fue un salvavidas. El día que escribo estas líneas, tres años largos después de haberse creado,el grupo sigue activo y muchas primerizas de entonces hoy son mamás por partida doble.

A Mari Carmen la trasladaron en 2015 a otro tipo de centro sanitario y para otras funciones (aunque este otoño ha vuelto como matrona a un centro de salud del sur de Madrid). Nuestro shock inicial dio paso a una iniciativa emocionante: decidimos hacerle un libro con una foto de cada una de nuestras familias y una dedicatoria. Se lo dimos una tarde de primavera en El Retiro, con todos los niños y bebés revoloteando alrededor. Si Mari Carmen no había sido una matrona común y corriente, su despedida tampoco iba a ser del montón.

Y es aquí cuando se justifica lo escrito en la primera línea: éste es un texto coral. Es aquí cuando doy paso a algunas de las voces de las demás mujeres que, como yo, tuvimos a Mari Carmen de matrona del barrio. 

Estas fueron algunas de las dedicatorias que le escribimos, usando esta voz nuestra para decirle fuerte, muy fuerte, “muchas gracias”.

Tú me echaste miguitas para que yo las fuera recogiendo y supiera el camino. Buenos libros, buenas frases, evidencia científica y muchas dosis de confianza en mí. No me diste el camino hecho, sino que me ayudaste a hacerlo propio. Te echaremos de menos (o peregrinaremos allá donde termines recalando)”.

Gracias a tu dinamismo logré afrontar los desafíos e incertidumbres de la crianza. Gracias a tu generosidad tuve la oportunidad de encontrar una red de mamás donde compartir dudas, experiencias, risas y miedos. Gracias a tus encuentros logré hacer nuevas amigas y compañeras de paseos, parques y momentos inolvidables. Gracias a tu iniciativa encontré la tribu, sin la que no habría podido resistir”.

Mi hijo M. y yo nos sentíamos más cerca cada vez que salíamos de tu clase. Tú a lo mejor nos olvidas, pero nosotros te recordaremos siempre”.

Gracias por enseñarnos a darnos importancia cuando somos más vulnerables”.

Nunca podré agradecerte suficiente por hacer tanto énfasis sobre la importancia de la lactancia materna. Gracias a eso perseveré y perseveré hasta pasar las molestias iniciales y hoy día tengo un niño sano y hermoso que se alimentó de mí por 14 maravillosos meses”.

Quiero expresarte mi agradecimiento por toda la ayuda que me diste, por resolver mis dudas con mi bebé, por hacerme sentir tan a gusto en las reuniones y ayudarme emocionalmente, por enseñarme un estilo de crianza con apego que ha marcado mi vida y la de mi hijo. Por todo ello siempre tendrás un hueco en mi corazón”.

Siempre te estaremos agradecidas por: tu trabajo, tu profesionalidad, tu esfuerzo, tu dedicación, tu implicación, tu metodología, tu empatía, tu calma, tu comprensión, tu saber escuchar, tu apoyo, tu cariño, tu confianza en mí, tu capacidad para tranquilizarme y hacerme sentir capaz”.

Gracias por hacer siempre tu trabajo con tanto cariño y por luchar por aquello en lo que crees, muchos bebés ahora mismo te lo agradecen. Personalmente, has sido un hombro en el que apoyarme cuando más dudas tenía sobre mi maternidad”.

Qué suerte haber podido compartir contigo mientras esperaba a S. y durante sus primeros meses. Siendo de fuera, sin familia en Madrid, temía sentirme aislada en estos meses tan especiales, y gracias a ti y al ambiente tan acogedor que creaste en el centro de salud, me sentí acompañada. Sabía que cada viernes podía venir y compartir. Esto fue un gran regalo inesperado”.

Por tu dedicación, por tu tiempo, por tu paciencia, por tu sabiduría y ante todo por tu cariño, mil millones de gracias. Donde vayas, harás bien”.

Gracias por habernos recibido con manos y corazón abierto. Gracias por habernos escuchado y enseñado sobre crianza respetuosa. Gracias por apoyarnos en nuestras dudas e inquietudes. Gracias por respetarnos a nosotras y nuestras necesidades y enseñarnos respetar a los demás y a nuestros bebés”.

Llévate la mochila llena de buenos recuerdos y de satisfacción por haber formado parte y ayudado a muchas mamis que como yo llegamos llenas de miedos, incertidumbres e inseguridades. Muchas veces no somos conscientes de hasta qué punto podemos influir en la vida de alguien que casi no conocemos, con cosas tan pequeñas como un gesto o una palabra”.

 

Campaña La Voz Es Nuestra

 

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Comentarios

Imagen de Lucila13

¡Que diferencia cuando dejas un rastro de amor y empoderamiento! Y aunque no la conozco personalmente, doy las GRACIAS a Mari Carmen en nombre de todas las mujeres.

Imagen de Silvia M.

Yo también me topé con una de estas rara avis de la atención primaria. En mi caso fue Pilar, del Centro de Salud Buenos Aires, en Vallecas. Me hizo sentirme mucho menos rara en unas clases llenas de sentimiento, evidencia científica, cariño, lactancia, porteo, seguridad en nosotras...
Gracias a todas las Mari Carmenes y Pilares que hacen tanto desde la atención primaria.

Imagen de Anitaita

Pilar tambien fue mi matrona y estuvimos encantada con ella. yo ya la conocia y aunque no me tocaba ese centro de salud me desplazaba hasta alli solo para ir a sus clases. me ayudo muchisimo durante el embarazo y me dio mucha seguridad e información para el parto. es una lastima que ya jubilara antes de que diera a luz porque yo queria llevar el postparto con ella... es genail!!

Imagen de Anaís

Esa fue mi matrona. Fue un lujo tenerla! Gracias Chus por este mensaje tan hermoso

Imagen de Lolax

Me ha encantado leeros y con nudo en la garganta... Yo no tuve esa suerte....y me hubiese encantado. Quiero esa tribu, necesito esa tribu. Alguien de la zona de Villanueva de la cañada?? Gracias y enhorabuena a todas!

Imagen de Susiii

Maravilloso testimonio, qué trabajo más hermoso hacen personas como Maricarmen de la marinería, más que un funcionariado...un servicio a la humanidad. Felicidades a todas!

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