Cheli Blasco
1 Oct 2015
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5 comentarios

SMLM 2015: amamantar y trabajar

Por Cheli Blasco Quiero saludar y agradecer a mis comadres que trabajan fuera de casa y dan de mamar a sus hijos. A las que mueven montañas para dar lo mejor. A las que se sacan leche en lugares insólitos, a las que van corriendo de un lado a otro para entrar por la puerta de casa con la teta fuera hacia una boquita que espera con amor y confianza. A las que hacen malabares de leche materna extraída y alimentación complementaria y momentos de pausada intimidad al pecho y biberones y brazos amorosos. A las que dan el bibe como si fuera la teta, en conexión y amor y presencia y entrega. A las que dan la teta mientras atienden un llamado, mientras leen cuentos, juegan a los Lego, preparan la comida. Seamos sinceras... ¡esto va por las que dan la teta sentadas en el wáter! Os daría las gracias en nombre de vuestros hijos... pero eso ya lo hacen ellos y ellas mismas con sus miradas de amor, con sus deditos sobre el pecho, con esos mimitos somnolientos, cuando nos cuentan que la leche sabe "no sé, como muy dulce... pero más rico. Es como... no sé... me encanta". Os doy gracias como ciudadana. Porque cada madre que amamanta apoya la salud social, contribuye a disminuir la desnutrición infantil, la incidencia de diabetes, obesidad, cáncer de útero y cáncer de mama, aumenta el sistema inmunológico de una nueva generación... Para quienes no lo conozcais, aquí os dejo un precioso libro de madres que compaginan, cada una a su forma y con sus propios sacrificios y recompensas, lactancia y trabajo. ¡Feliz Semana mundial de la lactancia materna!
lorena
3 Oct 2015
Me ha encantado la reflexión, soy una madre trabajadora y me siento totalmente identificada, hago lo imposible para poder compatibilizar mi vida laboral y la personal. Y esos momentitos con mi hija de casi 4 añitos cuando le doy pecho, son el mejor regalo que me ha brindado la vida.
Su Santiago
5 Oct 2015
Cheli gracias a ti por ser como eres. De una madre trabajadora que hace 4 días que se ha reincorporado al trabajo, que lacta a un bebé de 8 meses y a su hermano de 3 años y medio y que hace 8 años y 4 meses que empezó la aventura de dar pecho sin saber si lo iba a conseguir y desde entonces no ha parado. Un abrazo comadre.