6.- El cordón umbilical.

¿Cuándo hay que cortar el cordón umbilical?

No hay un tiempo exacto. La OMS hace hincapié en el pinzamiento tardío o no pinzamiento como procedimientos fisiológico del cordón. Esperar sólo dos minutos como a veces dicen los profesionales no es adecuado porque quizás no haya dejado de latir. No sólo hay que esperar a que deje de latir, sino que también es conveniente que se haya alumbrado ya la placenta. Y una vez que la placenta está fuera tampoco hay prisa por cortar. Se puede también evitar clampar tempranamente el cordón incluso cuando el bebe nace por cesárea.

¿Cuándo deja de latir el cordón?

Sabremos que el cordón  ha dejado de latir porque se queda blanco. Es posible que lo haga a los tres minutos, a los 7, 11, 15… Suele tardar entre 10 a 30 minutos. Y es posible que si no la cortamos, después de minutos o incluso una hora vuelva a latir. El mecanismo que hace que esto sea posible no se conoce debido a la tendencia a cortar el cordón que hace que no sea posible estudiar dicho fenómeno.  Normalmente hasta que no deja de latir no se desprende la placenta, aunque hay veces que tarda un poco más. Hay que tener en cuenta que el cordón es parte del bebé, es un ógano que si late es porque está vivo y funcionando y por tanto desarrollando alguna actividad necesaria para el niño.

¿Cuáles son los beneficios del pinzamiento tardío?

El cordón umbilical no debería ser pinzado antes de que deje de latir porque mientras el cordón lata, la placenta seguirá insuflando sangre en el cuerpo del bebé. Esta sangre es rica en nutrientes y proporciona una reserva de hierro al niño. Si no la recibiese el niño tendrá un déficit de reservas de hierro y puede padecer anemia, motivo por el cual se insta a las madres a comenzar con la alimentación complementaria muy pronto. Además, es una excusa perfecta para dejar al bebe sobre su madre, en lugar de cortar-provocar llanto-separar, y fomentar así el contacto piel con piel desde el primer minuto.

Además retrasando el corte, la placenta sigue con su función oxigenadora del cuerpo del bebé mientras continúe transmitiendo sangre. Y esto, en el momento inmediatamente posterior al nacimiento, es un seguro de vida contra la anoxia (falta de oxígeno) postnatal. Si no se pinza y no se corta podrá seguir proporcionando al recién nacido una segunda fuente de oxígeno. Sus pulmones pueden tomarse su tiempo para comenzar a funcionar perfectamente. No será necesario forzarlos, ni hacer llorar al bebé, ni darle un golpe en la espalda para que respire. Lo hará poco a poco, estando durante esos minutos protegido por el oxígeno que le sigue llegando. La Naturaleza ha previsto que el nacimiento no suponga una carrera contra la muerte. Solo hay que dejarla actuar.

Si se tiene paciencia el cordón umbilical se colapsará por si solo (dejará de latir) y una vez suceda eso si puede pinzarse y cortarse. Si se hace antes puede provocar anoxia y hasta daños irreversibles por falta de oxígeno cerebral en algunos bebés, sobre todo los que nacen con sufrimiento fetal agudo y necesitan más que ninguno que la placenta le siga pasando durante unos minutos sangre con oxígeno. Esto es igual de importante o más en el caso de los bebés prematuros, que necesitan el aporte extra de oxígeno y toda la sangre llena de nutrientes y hierro que puedan recibir.

¿Qué puede ocurrir si no pinzamos o tardamos demasiado en hacerlo?

A veces los bebes pueden presentar una coloración rojiza-púrpura profunda. Es provocada por  la policitemia,  un trastorno en el cual hay demasiados glóbulos rojos en la circulación sanguínea. Es el opuesto de la anemia, que ocurre cuando hay escasez de glóbulos rojos en la circulación. La policitemia también se denomina plétora (aumento excesivo de sangre). La policitemia se define como un hematocrito venoso mayor de 65% a 70% y se ha relacionado con secuelas neurológicas. La policitemia leve puede no causar problemas. Sin embargo, demasiados glóbulos rojos pueden aumentar el volumen o espesar la sangre, dificultando su circulación por el sistema sanguíneo y los órganos. Los bebés pueden tener dificultad para respirar y sus corazones y vasos sanguíneos no pueden compensar la cantidad adicional de sangre. A medida que las grandes cantidades de glóbulos comienzan a destruirse, se produce una sustancia llamada bilirrubina. El nivel alto de bilirrubina, llamado hiperbilirrubinemia, puede provocar ictericia, la coloración amarillenta de la piel, los ojos y las membranas mucosas. En estos casos es conveniente observar la evolución del bebé, y la aparición de otros síntomas como problemas con la alimentación, letargo o respiración rápida o dificultad respiratoria. Para eliminar la bilirrubina es conveniente que el bebé mame a menudo para que haga más deposiciones.

La asociación entre pinzamiento tardío del cordón y la policitemia se originó en un estudio descriptivo realizado en 1977 por Saigal y Usher, quienes describieron un subgrupo de recién nacidos que desarrollaron “plétora neonatal sintomática” con varios tiempos de pinzamiento del cordón umbilical. En 1992 se realizó un estudio clínico aleatorizado y no se encontraron diferencias en los resultados neurológicos a los 30 meses de seguimiento entre los niños con antecedente de policitemia neonatal comparados con aquellos sin policitemia. En la parte más extrema del protocolo, los recién nacidos a término y prematuros fueron mantenidos a 30 cm. por debajo del introito vaginal y el pinzamiento del cordón se retardó durante cinco minutos. Ninguno de los prematuros desarrolló policitemia, pero dos de los recién nacidos a término tuvieron niveles de hematocrito mayores al 70% a las cuatro horas de vida, uno de ellos se tornó sintomático. Este estudio es el único que sugiere una asociación entre el pinzamiento tardío del cordón umbilical y la policitemia, y sus resultados no han sido replicados. Otras causas de policitemia mejor documentadas que el pinzamiento tardío del cordón son condiciones maternas pre-existentes, tales como diabetes, pre-eclampsia e hipertensión arterial, que aumentan el riesgo de hipoxia crónica intrauterina; la eritropoyesis resultante puede producir policitemia al nacer.

Sin embargo en una revisión sistemática de la literatura de los estudios clínicos aleatorizados y estudios clínicos controlados de las dos últimas décadas, se concluyó que no hay evidencia científica suficiente para afirmar que el pinzamiento tardío del cordón causa policitemia sintomática.

Sólo se ha descrito un caso en el que podría haber riesgo de que el bebé reciba más sangre de la que debiera: en los partos en el agua, si el agua está a más de 37´5 grados y el trinomio placenta-cordón-bebé están bajo el agua se puede dar lugar a vasodilatación. Sólo hay un artículo pero no hay investigación al respecto. Se recomienda pinzar a los 5 minutos o vaciar la piscina por si acaso. Una vez el agua ya no cubre el cordón o está a menos de 37'5 ya no hay riesgo.

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