Entradas con la etiqueta Serie: por qué soy socia

Cuando me quedé embarazada no tenía acceso frecuente a internet, así que conseguí lo que hoy consideró unas nociones muy básicas sobre el parto fisiológico y nuestros derechos como usuarios del sistema sanitario. Mandé un mensaje a las listas abiertas y una socia, Francisca Fernández, hizo algo que en aquel momento me llenó de emoción: me llamó por teléfono sin conocerme de nada y estuvo mucho tiempo hablando conmigo, dándome la información y el apoyo que no tenía y que tanta falta me hacían.

Después de un parto bastante alejado del parto fisiológico y ya pasadas las primeras semanas del posparto, pensé que lo menos que podía hacer para ayudar a mujeres que dan tanto de forma altruista era hacerme socia, aportar una cuota.

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Una nueva entrega de la serie “¿por qué me hice socia de El Parto es Nuestro?”, en la que compartimos los testimonios de nuestras socias y cómo llegaron hasta nuestra asociación. ¡Envíanos la tuya!

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14 Ene '13 · Enfermedad hereditaria

Carezco de pruebas concluyentes y de estudios detallados, mas mi experiencia escuchando a madres (y a mí misma) me basta para plantearos esta hipótesis: el caldo de cultivo del gen de la violencia obstétrica es el silencio.

Si nuestra madre no nos habla de sus partos, comencemos a sospechar...

Probablemente en su momento pensó que, guardándolos en un rincón del cerebro y disociándose, los olvidaría.

Probablemente no se ha atrevido a revisarlos, ya que sigue bloqueada, aunque hayan transcurrido décadas.

Probablemente sigue considerando que todas las intervenciones que entonces se le practicaron eran necesarias.

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17 Dic '12 · Adictas al parto

Es habitual que cuando la gente va a visitar a una nueva mamá le pregunten por su parto y su deseo o no de tener más hijos. Yo cuento entonces mis 48 horas de parto y anécdotas del tipo de ¡que me lo saquen ya!, por lo que se quedan desconcertados cuando mi respuesta a la segunda pregunta es: “No sólo quiero tener otro bebé, sino que quiero parir otro bebé”. La gente entonces me mira con los ojos fuera de las órbitas, con cara de ¿habla en serio?, dudando de si se me ha ido la cabeza con tanta oxitocina, porque además digo parir con la boca llena y con un gran entusiasmo. Supongo que deben preguntarse si existirá Partópatas Anónimas, lugar al que debería asistir y pronunciar aquello de: me llamo Lourdes Alonso y soy partópata.

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28 Dic '11 · Lo único que importa

Y estoy aquí, en El Parto es Nuestro

Por Ruth Campuzano Estaba embarazada, después de tanto tiempo buscándolo y de la ayuda de los médicos, estábamos embarazados y  no podíamos ser más felices. Las embarazadas no son enfermas, lo pensaba y lo sentía, pero yo iba al médico con miedo de que algo estuviera mal; tanta analítica, tanta consulta, tan poco diálogo… entraba por la consulta sintiendo por favor dime que he aprobado. Nunca sentí que realmente importáramos ni mi hija ni yo, sólo eran positivos o negativos en una hoja.

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22 Ago '11 · "Oxytocin yonkie"

Por Bei Muñio

Hoy, según amanecía, mi niña se ha despertado para comer. La luz del Sol incidía en sus ojos grises de forma que parecían azul plateado, mientras nuestras mirabas se cruzaban en un momento mágico. Su papá perfeccionaba aún más el momento, fundiéndose con nosotras en un abrazo triple, acariciando mi cintura y su cabecita a un tiempo. La bebé nos ha dedicado su amplia sonrisa y su característico "gorjeo de tetita" para volver corriendo al pecho, se le escapaba la lechita.

Un momentazo, placer infinito, felicidad suprema, oxitocina pura. La intensidad de lo que estaba viviendo me retrotraía a su llegada al mundo.

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Por Nuria Martínez

El mes de mayo celebramos la semana del parto respetado. Me he preguntado a mí misma qué considero yo un parto respetado. Imagino que cada una de nosotras tenemos en mente una serie de requisitos, dependiendo de nuestras necesidades e intereses. Pero he tratado de sentar unas bases, un mínimo indispensable. Todo se resume en dos puntos:

1.- Necesitamos una mujer informada (embarazada, a ser posible). No es necesario que, como muchas de nosotras, haya hecho un máster en ginecología y obstetricia. Es suficiente con que sepa que es lo que le está pasando y qué ocurre en un parto. En definitiva, una mujer que sepa que su cuerpo funciona bien y confíe en la naturaleza.

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