Entradas con la etiqueta Nacimiento sin violencia

Por Juana N.

Siento que estamos arrancando.

Que estamos empezando. O que estamos por empezar.

Algo está zumbando en el aire. Lo sentimos. Lo conocemos. Pero no logramos terminar de nombrarlo claramente.

Somos muchas, con cuerpos mutilados, hijos dañados, cuerpo mutilados, partos robados. Muchas que llevamos tiempo calladas.

Lo sentimos en el aire. Nos miramos y nos reconocemos. ¿Tú también? Yo sí. Ah... y yo.

Hace un tiempo ya que hablamos de nuestros deseos, que nos informamos, elegimos, decidimos, pedimos.

Seguimos saliendo con la cabeza gacha. Seguimos callando vergüenzas por habernos dejado hacer.

Seguimos sintiéndonos indefensas, con los genitales expuestos, miedo en el cuerpo, los hijos recién paridos lejos, los brazos que tiran a ellos como imanes del fondo de la tierra. Pero seguimos con miedo.

Vamos cogiendo fuerza. Vamos poniéndole nombre.

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Hoy es el Día Internacional de la Mujer en el que «se conmemora la lucha de la mujer por su participación en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona».

La historia del nacimiento de Amy constituye la lucha de una mujer por lograr que se respeten sus derechos y la llegada al mundo de una recién nacida de la mejor forma posible: un parto digno, en el que se puede tomar decisiones conscientemente sin presiones. ¡Lo conseguimos!

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Frédérick Leboyer, allá por 1974 escribió un libro llamado Por un nacimiento sin violencia. El libro se lee como una poesía, y lleva imágenes espeluznantes, que hielan la sangre. Imágenes en blanco y negro que seguro que este buen hombre se imaginaba que habrían quedado obsoletas para cuando lo leyéramos en el siglo XXI los bebés que estábamos naciendo mientras él escribía.

Si supiera, el pobre Leboyer, que esos bebés, ya madres y padres, tenemos las mismas imágenes de nuestros bebés recién nacidos, colgando de los pies, en manos de médicos sonrientes y orgullosos, imágenes a todo color y digitales.

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