845. Testimonio Parto en Hospital Infanta Sofía

Sobre: 
Parir en tiempos Covid-19
Parto Inducido
Parto Instrumental (PI)
Cesárea
Separación Madre- Bebé
Reclamación / Agradecimiento
Categoría: 
Parto
Lugar de parto: 
Hospital Infanta Sofía
Lugar: 
Alcobendas
Año: 
2020

 

Dí a luz a mi primer hijo tras un parto inducido, 41 semanas +3 días.

El día 12 de Junio del 2020 a las 8:30h de la mañana ingresé y me aplicaron un tampón para ablandar el cuello del útero (no recuerdo el nombre) y el día 13 de Junio del 2020 seguí con oxitocina, con muchas exploraciones dolorosisímas y rotura de bolsa manual y a las 22:56h di a luz mediante cesárea NO URGENTE en el Hospital Infanta Sofía en Alcobendas Madrid. No quise tener ningún tipo de calmante previo a la epidural pero algo me inyectaron antes de salir de la habitación para ir al quirófano  que no me contestaron a mis preguntas de saber que era y durante la intervención también me aplicaron algo. Mi plan de parto quedó en alguna papelera de cualquier despacho.

Fui recordando cosas a lo largo de los días y aún sigo teniendo dudas.

Fue la experiencia más traumática, más vulnerable que he vivido en mi vida.

Pedí el nombre de los ginecólogos que me atendieron cuando me dieron el alta, tras muchos intentos para que me los dieran, al día siguiente recibí una llamada de una de las ginecólogas para saber por qué había pedido los nombres y si tenía alguna duda de algo, que ahí estaba ella para explicarme. Le expliqué que a nivel médico no tenía queja de tener a 15 personas solo para mi durante el nacimiento y tener esos medios a mi disposición gracias a una maravillosa sanidad pública pero que el trato humano fue horrible, que eso era Violencia Obstetricia. Se quedó callada.

Asi que le relaté como actuaron cuando vinieron a buscarme a la habitación. Y al final no pregunté todas las dudas, solo le dije cómo se habían comportado. Necesitaba decirle como me habían hecho sentir sin necesidad.

Entraron sin llamar y encendiendo las luces generales de la habitación de golpe cuando estábamos con poca luz e intentando estar con fuerzas después de tantas horas allí,  alrededor de 10 personas nos separaron a mi chico y a mi a ambos lados de la habitación, como unos policías haciendo una redada, metiéndonos un miedo atroz sin necesidad porque no era de riesgo y estábamos aún en el plazo de horas que tienen para que el parto fuera natural, nadie nos explicó NADA. Ninguna matrona me acompañó al quirófano porque justo la que estuvo conmigo todo el día cambiaba el turno, ella un amor y antes de irse me pidió disculpas por el trato de sus compañeros y llegándome a abrazar a pesar de las normas por Covid, sin saber aún lo que venía después.

En el quirófano mientras iba entrando, cada médico me iba haciendo lo que le correspondiera a cada uno,  ni un gesto de amabilidad, ni un hola, ni tranquilizarme, yo no existía, nadie me veía y terminaron atándome los dos brazos a cada lado. Reconocí a la anestesista que me puso el catéter para la epidural en la habitación y le pedí que si podía quedarse conmigo y si me podía colocar bien la mascarilla por covid que no podía respirar bien, me di tanta lástima de mi misma de verme en esa situación y tener que pedir que un extraño estuviera conmigo. Me sentí como si me estuvieran robando un riñón en la trastienda de una peluquería clandestina. 

Hubo un momento que intenté gritar los más fuerte que pude al estar en ese estado drogado, les dije que no podía respirar que me iban a partir las costillas y que estaba siendo horrible, acto seguido me inyectaron algo más que hizo que yo perdiera el sentido y dejé de poder abrir los ojos ni hablar. A continuación a penas unos segundos me enseñaron a mi bebé y se lo llevaron a mi chico. 2 horas y pico tardé en ver a mi hijo, sin poder hacer yo piel con piel, ni poderle amamantar, sin saber si habían cortado el cordón umbilical más tarde, como había ido todo, si estaba bien, NADA.

Al día siguiente, después de muchos intentos por amamantarle, solicitando varias veces que alguien por favor me ayudara y me enseñara , llevando ya muchas horas casi un día entero sin mamar, me decían que no pasaba nada por estar tantas horas sin comer, mi hijo empezó a tener problemas de glucosa con riesgo de hipoglucemia. Conseguí que una enfermera me dedicara algo de tiempo para enseñarme. Al final mi hijo tubo que ser ingresado en neonatos durante tres días por riesgo de hipoglucemia. No se si eso que me inyectaron también fue el detonante por el que estuviera tan adormecido y sin fuerzas para comer. Casi nadie en el Hospital favoreció la lactancia materna, siempre con mil ojos porque venían siempre con biberón.

Pusimos una reclamación en Julio y 8 meses después nadie nos ha contestado a esa reclamación. Llevo tiempo intentando contactar con el servicio al paciente para poder conseguir mi informe clínico del parto para saber toda la información acerca de lo que ocurrió durante la cesárea además del informe de la anestesista para saber que fue lo que me inyectaron.

A los 3 meses de dar a luz tuve que ir a urgencias por unos sangrados que tuve y gracias a esa visita pude preguntar al ginecólogo de turno cosas sobre el parto que fui recordando y que nunca nadie me había explicado y ahí fue cuando por la falta de información y por las cosas que omitieron me entró desconfianza. Dejo cosas por relatar. Lo que me da pena es pensar que si a mi me trataron así que trato recibió mi bebé, ojalá que mejor que el mío.

Al cabo de los casi 10 meses recibí una respuesta a esa reclamación donde paso a relatar cual fue mi contestación a sus respuestas.  

1° Mentira: En su contestación figura que sí era de urgencias la cesárea que me practicaron.

La Dra. el mismo día que dieron el alta a mi hijo 17 de Junio del 2020, me llamó por teléfono para preguntar por qué había pedido sus nombres y estuvimos hablando de todo lo que figura en la reclamación. Reconociendo que NO era una cesárea de Urgencia, en ningún informe en mi poder figura que esta fuera de urgencias y tampoco viene escrito que sufriera riesgo fetal.

Justifican en su respuesta que actuaron así por ser urgente y no lo era. 

Con lo cual actuaron de esa manera urgente sin que nadie en ningún momento nos lo hiciera saber generándonos un miedo sin motivo ni explicación, cuando hasta el momento todo iba sin ningún tipo de complicación. 

El niño nació con buen estado de salud general puesto que no hubo ningún sufrimiento fetal.

A las 15h aproximadamente después de llevar con oxitocina desde las 11h de la mañana el niño sí dió sintomas de sufrimiento parando el proceso de oxitocina hasta las 17h aproximadamente donde nuevamente se reanudó el tratamiento de oxitocina sin ningún tipo de complicación.

Antes de las 21h que fue el cambio de turno, el ginecólogo ya vino varias veces a explorarme, no como indica su respuesta que las matronas le avisaron a las 22:21h.

Otra de las mentiras que ponen es que se me aplicó la epidural porque yo la solicité. 

En NINGÚN momento se me aplicó ningún analgésico o calmante durante la inducción al parto puesto que yo NO lo solicité. Estuve desde el día 12 de Junio a las 8:30h de la mañana hasta el nacimiento de mi hijo yendo al baño cuando lo necesitaba, haciendo ejercicios con la pelota de pilates avisando previamente porque estaba monitorizada con bandas sobre la tripa y tenían que desconectarlo, me redujeron la movilidad durante dos dias sin necesidad. Si tuviese puesta la epidural nada de esto podría haberlo hecho.

La anestesista me colocó un cateter en la espalda aproximadamente a las 20h (porque fue un poco antes del cambio de turno que fue a las 21h) para la aplicación de la epidural por si al final me practicaban una cesárea o si al final lograba un parto natural y si la quería ya tenían el catéter puesto, al final me confirman que tenían  que hacer una cesárea, siendo en el quirófano donde se me aplicó la epidural NUNCA antes. 

Por lo tanto sigo a la espera de que se me envíe todo mi historial clínico completo y el informe de la anestesista, habiendo enviado ya toda la documentación requerida (escrito firmado por mi y copia del DNI por ambas caras),  puesto que algo más me inyectaron sin informar, ya que la epidural solo te duerme de cintura para abajo y en dos ocasiones, una de ellas lo explico en la reclamación nada más venirme a buscar para llevarme al quirófano, preguntando en varias ocasiones y ni contestaron y otra después cuando estaban terminando la cesárea que hizo que no pudiese abrir los ojos ni apenas hablar, sintiéndome drogada y sin estar en mis plenas facultades, durmiendome profundamente hasta 1hora y pico después que desperté en la sala de reanimación. 

Desde el momento que nació preguntamos en reiteradas ocasiones porque el niño tenía un cefalo-hematoma y nadie nos dijo que el niño había nacido por Kiwis, todo el mundo nos dijo que podría ser del parto después de tantas horas o mucho tiempo en la misma postura. Hasta que no le dieron el alta y nos entregaron el parte de alta, 4 días después, no vimos que había nacido de esta manera. 

En la visita al pediatra se lo comentamos y algo debió notar el pediatra que directamente nos remitió a Neurocirugía pediátrica del Hospital La Paz indicando en el informe posible rotura de cráneo, al final descartaron cualquier tipo de daño.

Espero que esto no vuelva a pasar y que cambien los procedimientos porque en mi caso la excusa era el Covid, pero por desgracia no lo es, debe ser su praxis habitual.

 

Espero que mi relato sirva para mejorar las cosas.