Oriana (unverified)
8 Sep 2012
Yo parí a mi hija sin epidural, en un hermosísimo parto en agua. Si tengo otro hijo quiero parirlo en casa, con más intimidad que en un hospital. Sentir a mi hija salir de mi cuerpo, abrirse paso de dentro de mí hacia el mundo, ayudada por mi fuerza es una de las vivencias más increíbles de mi vida y que me dio confianza y seguridad. ¡Lo habíamos logrado juntas! Sentía que la conocía no sólo por el embarazo sino por ese paso de su cuerpecito a través de mis entrañas. Algo mágico. Ojalá muchas madres tuvieran la oportunidad de vivir esa sensación. Felicidades por su trabajo. Saludos desde México, D.F.