Puede ser que tengan las mejores intenciones, pero hay gente que solamente estorba. Ha habido quienes desde los cuatro meses de gestación me regañan (sí, REGAÑAN) para que suba de peso, que estoy muy flaca; que acepte todas las "herencias" de sus hijos, que tienen guardadas hace diez años; que las llame para decorar el cuarto del bebé y se ofenden si mi esposo y yo avanzamos en algo; ¡que incluso han cuestionado el nombre que elegimos! Y, no podía faltar, quienes dicen "usted va conmigo a sus controles, ecografías y monitorizaciones y no acepto un no por respuesta", y "yo quiero estar en el parto", "Yo quiero ser quien primero lo cargue", "quiero que su primera ropa sea la que usó mi hijo mayor".
No acostumbro discutir, pero sé cómo educadamente (y de forma radical) dejar bien sentada mi voluntad. Quienes salían con esas perlas no han vuelto a mi casa jajajaja Dudo que se aparezcan a estorbar en el hospital, y más aun que vayan a fastidiarme el puerpuerio. Mejor. Prefiero estar rodeada de quien quiero estarlo y cuando esté preparada, no tener que aceptar por "educación" a quienes buscan la novedad del bebé y no su bienestar.