OCB (unverified)
29 Ago 2012
Me ha encantado!! En mi primer parto tuve una persona dando por saco tooodo el parto (pretendía que mi marido saliera del paritorio y se fuera a descansar para quedarse ella, y eso que le habíamos pedido expresamente que no viniera). En el hospital, no me la quité de encima en los dos o tres días. Pero luego en casa, si no llega a ser por mi marido (que sólo tuvo 5 días de permiso), y por mi madre y mi hermana que viven lejos pero venían cuando podían, no sé qué hubiera hecho. Aún así, mi lactancia se fue al traste entre otras cosas por no tener a nadie que me echara una mano. Llegué a pasar hambre por tener que estar horas y horas amamantando, con una episiotomía horrorosa y sin nadie que nos echara una mano. Además, un día se presentaron en casa dos conocidas de mi marido a las que yo no conocía de nada, a las tres de la tarde, a tomarse un café (y ya de paso, a cotillear todas las habitaciones, que ya os podéis imaginar cómo estaban). Yo, que ni había podido comer, me levanté a prepararles la merienda!! En el segundo parto, fue totalmente distinto: prohibí expresamente las visitas al hospital y por supuesto en el parto, con amenazas de salir yo misma del paritorio y sacar a quien fuera de los pelos si hacía falta. Y en casa, visitas solo de padres y hermanos hasta que yo consideré que estaba bien recuperada y tuve ganas de visitas. Siempre recomiendo a las que están por parir que se busquen personas de toda confianza y que se rodeen de ellas en su puerperio, y que no tengan ningún reparo en apartar a cualquiera que vaya a invadirles el espacio en unos momentos tan especiales, no solo por comodidad, sinó también por su salud y la de su bebé.