Soy chilena y durante el parto de mi primera hija, mientras ocurria el parto después de varias horas en las que ya no tenía fuerzas debido a un resfrío y días sin dormir, en algún momento del parto alguien solo sé que fue un varón se sube sobre mi presionando mi vientre, oía palabras amenazantes qué por mi culpa mi hija podría morir, luego de eso puje con tanta fuerza que mi hija nació sana y salva gracias a Dios, la evidencia de tal fuerza quedó con derrame ocular y petequias hasta mi pecho, más mi intestino saliendo, creo que olvide todo ese sufrimiento por ver a mi hija llorando con fuerza y moviendo su cuerpo con toda la vitalidad de un recién nacido, hoy al enterarme de esta maniobra con K, dimensióno el riesgo que sufrimos mi hija y yo, gracias a Dios todo salio bien, pero evidentemente sufrimos violencia y aun recuerdo las palabras de una doctora afirmando qué mi hija nació por el "alto auspicio del ginecólogo", creo que existe un serio abuso en un momento tan vulnerable de nuestras vidas.
Soy chilena y durante el parto de mi primera hija, mientras ocurria el parto después de varias horas en las que ya no tenía fuerzas debido a un resfrío y días sin dormir, en algún momento del parto alguien solo sé que fue un varón se sube sobre mi presionando mi vientre, oía palabras amenazantes qué por mi culpa mi hija podría morir, luego de eso puje con tanta fuerza que mi hija nació sana y salva gracias a Dios, la evidencia de tal fuerza quedó con derrame ocular y petequias hasta mi pecho, más mi intestino saliendo, creo que olvide todo ese sufrimiento por ver a mi hija llorando con fuerza y moviendo su cuerpo con toda la vitalidad de un recién nacido, hoy al enterarme de esta maniobra con K, dimensióno el riesgo que sufrimos mi hija y yo, gracias a Dios todo salio bien, pero evidentemente sufrimos violencia y aun recuerdo las palabras de una doctora afirmando qué mi hija nació por el "alto auspicio del ginecólogo", creo que existe un serio abuso en un momento tan vulnerable de nuestras vidas.