Hola! Que interesante leer todos esos comentarios. Yo tengo 36 años y por ser un “embarazo geriátrico” mi matrona me dijo que me tenía que hacer el O’Sullivan, a lo cual por supuesto me negué ya que no me parece representativo pues nunca según me levanto me tomo 50g de azúcar puro, además que los alimentos tienen el azúcar con fibra, proteínas y grasas, por lo que no se va a absorber igual que el brebaje mágico ese. La alternativa que me dio (me dijo que somos varias las que nos negamos a tomar eso) es hacerme controles con el glucometro, pero como algunos salían “alterados” (a cualquier persona normal, si toma carbohidratos y se mide la glucosa a la hora le va a salir por encima de 140, por lo que no considero que mis valores estén alterados) me mandó al endocrino. La endocrina era una señora muy amable, que según entré a la consulta me llamó negacionista por no querer hacerme el test. También me dijo que le parecía imposible que una persona con estudios universitarios como yo (soy nutricionista) cuestionase de esa manera a la ciencia, que ella se basaba en estudios de no se qué cuentos me dijo… analizó mis analíticas y estaban perfectas, me hizo la prueba de la hemoglobina glicosilada y daba un valor óptimo, aún así me dijo que esa prueba no descartaba nada y que los glucometros tampoco son fiables. Entonces, ¿por qué los diabéticos usan el glucometro para saber cuánta insulina tienen que ponerse? Creo que los médicos actuales están muy desfasados y no cuestionan nada y si vas con un razonamiento lógico te llaman negacionista. Es una vergüenza que en pleno siglo XXI en una consulta te traten como si fueras de su propiedad, sin poder tener criterio propio y se permitan el lujo de insultar. En nuestras manos está poder cambiar esto, no permitamos que nuestras hijas pasen por estas pruebas absurdas.
Hola! Que interesante leer todos esos comentarios. Yo tengo 36 años y por ser un “embarazo geriátrico” mi matrona me dijo que me tenía que hacer el O’Sullivan, a lo cual por supuesto me negué ya que no me parece representativo pues nunca según me levanto me tomo 50g de azúcar puro, además que los alimentos tienen el azúcar con fibra, proteínas y grasas, por lo que no se va a absorber igual que el brebaje mágico ese. La alternativa que me dio (me dijo que somos varias las que nos negamos a tomar eso) es hacerme controles con el glucometro, pero como algunos salían “alterados” (a cualquier persona normal, si toma carbohidratos y se mide la glucosa a la hora le va a salir por encima de 140, por lo que no considero que mis valores estén alterados) me mandó al endocrino. La endocrina era una señora muy amable, que según entré a la consulta me llamó negacionista por no querer hacerme el test. También me dijo que le parecía imposible que una persona con estudios universitarios como yo (soy nutricionista) cuestionase de esa manera a la ciencia, que ella se basaba en estudios de no se qué cuentos me dijo… analizó mis analíticas y estaban perfectas, me hizo la prueba de la hemoglobina glicosilada y daba un valor óptimo, aún así me dijo que esa prueba no descartaba nada y que los glucometros tampoco son fiables. Entonces, ¿por qué los diabéticos usan el glucometro para saber cuánta insulina tienen que ponerse? Creo que los médicos actuales están muy desfasados y no cuestionan nada y si vas con un razonamiento lógico te llaman negacionista. Es una vergüenza que en pleno siglo XXI en una consulta te traten como si fueras de su propiedad, sin poder tener criterio propio y se permitan el lujo de insultar. En nuestras manos está poder cambiar esto, no permitamos que nuestras hijas pasen por estas pruebas absurdas.