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Parto en Suiza

Durante mi embarazo leí muchos relatos de parto en esta pagina y en un libro de Ina May. Estas experiencias me dieron información y fuerza. Ahora quiero contribuir de alguna manera con mi experiencia. Pido disculpas por los acentos, no tengo un teclado español.

Maria nació en Suiza el 30 de noviembre de 2021. El embarazo fue de riesgo por acortamiento de cuello uterino desde la semana 24, estuve en la cama 6 semanas y me ponía ovulos de progesterona hasta la semana 37. Mi matrona merece una mención especial en este relato. Muy recomendada por mis amigas, acudí a ella. En el hospital de la ciudad se ofrece la modalidad de partos atendidos solo por matronas, si todo va bien no intervienen los médicos. Si pasa algo, tienes la seguridad de estar en un gran hospital con quirófanos, neonatología .. Ella me acompañó las revisiones durante el embarazo y hablábamos mucho del parto.

Yo tengo mucho miedo a los médicos, hospitales y agujas. Por otra parte los valoro y respeto mucho. Yo fui una bebé prematura hace 30 años. El dia 30 era la fecha prevista de parto de Maria y fuimos a la revisión con la matrona (9am). Y por primera vez me hizo un tacto. La sorpresa fue que ya estaba dilatando, de unos 2,5 cm! Recuerdo la felicidad enorme que fue escuchar esto, ya iba a conocer enseguida a mi bebé! Nos mandó pasear por la montana de detras del hospital y comer comida picante.

Paseando por la montana estaba nevado, y yo estaba mas feliz que nunca. Me encontraba muy bien y ya faltaba poco. Cogimos comida tailandesa, comimos en casa y me eché una siesta buenísima hasta las 5pm. Dormí tres horas del tirón sin ningún dolor. Al despertarme empecé a notar como una molestia sorda en la espalda, pero no era dolor. Llamé por teléfono a mi madre y estuve una hora más o menos hablando con ella de chorradas. No le dije nada del dolor y simplemente hablábamos de recetas de cocina y yo paseaba por el salón de casa.

Mi pareja estaba recogiendo cosas y leyendo. Hacia las 7 empece a apuntar las contracciones en una aplicación, no dolían mucho. Escribia por WhatsApp a mi matrona, le dije que todo bien y que si podía comer. Me dijo que claro, y que a ver si empezaban las contracciones. a las 8,30pm le envie una foto de la aplicación en donde las contracciones ya eran cada 3 minutos :D Me gustaría explicar que, aunque las contracciones se volvieron muy, muy dolorosas, yo siempre tuve unos segundos sin dolor entre ellas. Esto me daba fuerza para la siguiente, me dejaba pensar con claridad y me podía "preparar" intentando buscar la postura.

Hay dos pensamientos que me ayudaron mucho a sobrellevar el dolor. El primero es, que la persona que más trabajo estaba haciendo no era yo si no Maria, que ya iba a nacer y yo le quería ayudar todo lo que pudiera. El segundo es, que cuando en una contracción pensaba que ya no podías más del dolor, entonces justo el dolor se iba a pasar. Mis contracciones eran como olas que al llegar al punto máximo de dolor rompían y el dolor me daba tregua. Mientras yo manejaba las contracciones mi pareja hablaba por telefono con la matrona, él tenia miedo de llegar tarde al hospital y la matrona le decía que yo era la que decidía cuando íbamos a ir.

Intenté meterme en la bañera o darme una ducha pero no me gustó nada, estaba incómoda. En un momento tuve una contracción muy muy fuerte y algo en mi cabeza me dijo que ahora sí que había que ir al hospital. Mi pareja había hablado con la matrona y ella venía de camino a nuestra casa. Como yo ya quería ir bajamos a la calle y ella nos llevó en coche al hospital.

El trayecto son unos 15 minutos en coche y fueron uns show. Estaba a cuatro patas en el asiento de atrás y al no poderme mover las contracciones me dolían más y gritaba muchísimo. Llegamos a las 22h al hospital, pasamos directas a la sala de partos, me tuve que subir a una camilla para que me hiciera un tacto, esto me pareció super incómodo pero tuve una alegría muy grande cuando me dijo que ya llevaba 8 cm!

Me desnudé y me metí directamente en la bañera. Es una bañera que hace esquina y tiene como unos escalones para que tu pareja pueda estar a tu lado sin mojarse. Él estaba a mi izquierda y a la derecha había una toalla a la que yo me agarraba y tiraba cuando venía una contracción. La matrona estaba delante mía. No había nadie mas en la habitación y la luz estaba bajita. En la bañeera me dolían mucho las contracciones, pero el calor me aliviaba el dolor de espalda. En algún momento sentí ganas empujar y la matrona me decía que hiciera como yo lo sintiese, y me daba animos.

Entre los pujos me quedaba como algo ida reclinada hacia un lado y tenía muchísima sed. Mi pareja me daba siempre agua entre contracción y contracción. Rompi aguas en la banera (me lo contaron después) y en un momento la matrona me dijo que podía tocarme. Noté la cabecita de Maria con su pelito y esto fue la alegría máxima. Me dio todas las fuerzas del mundo para los últimos empujones. Creo que después de eso fueron dos más y ya nació.

Eran las 23:23h. Lo primero que vi de ella fueron las manitas muy estiradas, la cogí y ya no había nada de dolor. Siempre lo dicen y yo no me lo había creído pero es verdad. El dolor desparece en el instante en el que nace el bebé.

Después salí de la bañera y en la camilla salió la placenta. Me pusieron un punto por un pequeño desgarro. Maria estaba encima mío al pecho, después la matrona le puso un pijamita y un gorrito y me la dio otra vez. Después pude saber que había bebido muchísima agua, no podía hacer pipí y me lo tuvieron que sacar con una sonda.

Recuerdo con mucha felicidad el momento en el que te tumbas en la camilla y con tu bebé en brazos te suben a la habitación. Yo era la mujer más feliz del mundo. Me gustaría despedirme diciendo que, sea como sea el parto que te espera, ya eres la mamá de tu bebito. Le vas a conocer enseguida y vas a sentirte muy poderosa.