350. El parto de Galina

Sobre: 
Parto Vaginal (PV)
Parto Inducido
Contados por el padre
Maniobra de Kristeller
Categoría: 
Parto
Nombre padres: 
Galina
Enrique
Lugar de parto: 
Hospital San Cecilio
Lugar: 
Granada
Año: 
2014

Cuento nuestra experiencia como un caso más que refleja el intervencionismo intencionado por parte de los médicos en los partos sin riesgo. Adjunto además una síntesis de nuestro plan de parto, para que se entienda toda la carta. 

Habíamos hecho y entregado un plan de parto del cual nunca obtuvimos respuesta. Lo cual ya mostraba una falta de respeto total hacia nuestras demandas. A mediados de la semana 38 la doctora que llevaba el embarazo de mi mujer nos dijo que había indicios de que teníamos un feto CIR y que mi mujer debía someterse a una prueba de POSE o de estres. Habíamos leído que estimulando los pechos de la mujer manualmente se consigue incrementar el nivel de oxitocina de un modo natural (Use of breast stimulation for contraction stress tests. Mayberry LJInturrisi-Levy MJ Obstet Gynecol Neonatal Nurs. 1987 Mar-Apr;16(2):121-4.).

Directamente pasaron de nosotros. Nos dio un parte de urgencias para que fuésemos por urgencias ese día. Nosotros decidimos no ir, meditarlo y hablar con el médico de nuestro municipio. Pero al llegar la noche comenzó a tener contracciones muy espaciadas en el tiempo y poco intensas. Por la mañana tenia una cada 8 minutos aproximadamente. Pensamos que era una coyuntura estupenda para hacerle la prueba. Fuimos por urgencias y lo primero que hizo una enfermera al ver que habíamos llegado un día después de la cita por urgencias, fue reprocharnos el retraso. A mi mujer la metieron para hacerle la prueba pero a mi no me dejaron entrar en principio.  Cuando entré en la sala tenia un gotero que le administraba suero con oxitocina a un ritmo de 6ml/h. Como el ritmo e intensidad de las contracciones no cambiaba la incrementaron a 15ml/h. Además le habían colocado la vía en el brazo equivocado. En nuestro plan de parto solicitamos el izquierdo y se la pincharon en el derecho. Les pregunté repetidas veces, si había riesgo con esta prueba de provocar el parto, pero ellos dijeron que no. Pero se puso de parto.

La dilatación fue rápida y mi mujer no pidió la anestesia Epidural, con lo que podía caminar. A pesar de eso la obligaron a estar sobre la cama de cubito supino. Comenzó a empujar y a los dos pujos la matrona llamó a la médico. No sólo dirigió los pujos, sino que empujó con su mano en el vientre de mi mujer en el momento de empujar, una maniobra totalmente desaconsejada por la OMS. Se lo hice ver pero paso de mi completamente y siguió. Al sexto empujón dijo que había riesgo de desgarro y que había que realizar una episiotomía. Ahí fue cuando le dije que estábamos ahí por un feto posiblemente CIR con menos de 2kg. Que era muy pequeño y que no había riesgo de desgarro. Ella dijo que sí, y yo que las episiotomías están desaconsejadas por la OMS. Que es más fácil curar un par de puntos que no un corte limpio de bisturí. En ese momento mi mujer tuvo otro pujo y salió el niño. Habíamos escrito en nuestro plan de parto, que nadie había leído, que para realizar esta operación se requería nuestro consentimiento informado. Pero ella estaba dispuesta a realizar esta operación sin ningún tipo de consentimiento. En nuestro plan de parto, pusimos que no queríamos observadores en la sala durante el parto. Sólo el personal indispensable. En el momento del parto había más de diez personas en el  paritorio. Cinco de ellas estudiantes que se limitaban sólamente a mirar. Eso fue muy desagradable para ambos, que sentimos una falta total de respeto hacia nuestras intimidad. Luego está el cordón umbilical, que me hubiese gustado cortar. Pero la matrona lo hizo tan rápido que no tuve tiempo ni de pestañear.

Tras cortar el cordón entraron dos chicos uno de ellos solo para evaluar el recién nacido. y tras pesarlo 2.5kg. Sólo era un niño PEG. Sin evaluar los comentarios de los profesionales de la salud, cuyo criterio no sólo es incuestionable, sino ley dentro del hospital, creemos se han vulnerado nuestros derechos. En primer lugar, el de ser informados. El segundo, el de participar en la llegada al mundo de nuestro hijo. Creemos que tan importante como estar cualificado para desempeñar la profesión médica, es necesario estar dotado de un perfil humano para tratar con los pacientes. Mi hijo tiene solo una semana, no dormimos mucho, pero nos planteamos acciones legales.