658. El nacimiento de Justo

Sobre: 
Pérdidas. Siempre en el corazón
Unidos en Neonatos
Categoría: 
Parto
Nombre padres: 
S.
Año: 
2017

Luego de casi 11 meses de haber perdido a mi niño de 8 días me atrevo a dar testimonio de mi historia.

Comienza en el 2017 el 2 enero cuando confirmo mi 4to embarazo, tenía en ese momento tres niñas una de 18, 11 y 6. Mi  último embarazo fue hermoso sin ninguna complicación.

El 2 de mayo confirmo que sería niño, y desde ese momento pensé en su nombre y sería Justo! y seguido de este último me ligaria las trompas con mis 34 años. No podía pedir más a la vida, mis hijas fueron todas grandes en peso, y la última fue cesárea y Justo llegaría así. Mis ecografías daban a él con mucho más de 4kg.

Me interno, me realizan la cesárea programada el 22 de agosto a casi 38 semanas, y mi niño nace con 4.350g llora y me todo regio lo llevan me ligan. Llego a la habitación y Justo no estaba con mi marido como otras veces, estaba presentando dificultad para respirar. A la hora lo internan en Neo, desde ahí dijeron un distres y a las 36hs lo intuban. Llega el diagnóstico: hipertensión pulmonar severa sin cardiopatias. Un caso fortuito sin razones, solo se da con el nacimiento, nada se puede prever. No glucemia ni anemia, nada que haga sospechar un desenlace así.

Luego de una lucha adversa de mi pequeño a los 7 días se le declara la falla renal, fallece a sus 8 días. Nunca pude comprender por qué mi niño no pudo llegar a mi casa, a su casa, a mis brazos. Lo pude cargar 5 minutos antes de fallecer y luego dormidito lo cambiamos con mi esposo. Lo besamos y no podíamos dejarlo.

Cada día es diferente y difícil, sostenernos y sostener la familia que con amor formamos, nuestras hijas, que también perdieron un hermano, despedirlo, guardar todas sus cosas, fue horrible, y guardé su traje, nuestros brazaletes, sus mediecitas. Con el tiempo lo naturalizamos, lo nombramos, tenemos fotos de él, es duro claro. Cada día es un día, a veces un día más que llega y otras veces una nueva oportunidad, así lo vivimos.

Hice terapia unos cuatro meses porque no podía conmigo y hoy siento que ya no me ayuda, que a veces cuando creemos que estamos rearmando nuestra familia y la vida, caemos. Estas fechas, casi su primer aniversario, son particularmente bravas. Ojalá les sirva a otros papás saber que no están solos, que en cada lugar hay padres sufriendo y tal vez nunca entenderemos por qué.

Muchas gracias por dejarme expresarme. Leí sus artículos y me gustaron mucho. Mil gracias.