Entradas con la etiqueta Parto en casa

 

«Doctor, quiero parir en casa»

¿Podemos comunicar sin miedo nuestra decisión de parir en casa?

¿Somos libres de elegir? ¿Hasta qué punto nuestras decisiones dependen solo de nuestra voluntad?

¿Por qué no todas tenemos acceso a esta opción en nuestro país?

Desde el grupo de trabajo “Parto en casa” estamos realizando un reportaje audiovisual sobre el parto domiciliario.

Aunque cada vez son más los hospitales que se suman al modelo de atención al parto respetando los tiempos y la fisiología del proceso, así como promoviendo la lactancia materna, la realidad es que tener un parto respetado acaba dependiendo de las personas que te asisten en el momento del parto. Por eso, cada vez más, a las mujeres nos preocupa si nuestras decisiones, nuestros planes de parto, nuestros cuerpos, nosotras, vamos a ser respetadas.

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24 Oct '16 · Señalar con el dedo

Por Dora Montejo

Comadrona

Parece sencillo de entender: cada mujer es libre de parir como le pida el cuerpo.

Hay mujeres que paren en el hospital, algunas preparan su plan de parto, otras confían en los protocolos de los hospitales, algunas buscan comadronas que las asistan en casa, otras prefieren programar su parto o una cesárea, algunas escogen parir en un acuario con delfines, otras escogen a un ginecólogo prestigioso, algunas quieren estar acompañadas de una doula… las posibilidades son infinitas.

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Agradecemos a Revista Magna y en particular a Alan Laursen, la autorización para la reproducción total de esta entrevista. El enlace al artículo original podéis encontrarlo al final de esta entrada. 

Fines de julio de 2016. Una noticia ocupa –junto a las de política- el lugar central en noticieros y programas de actualidad. Una pareja de Neuquén opta por que su bebé nazca en su casa, con la fatalidad de que la criatura fallece. Ambos padres son acusados de homicidio. Las discusiones explotan en los medios y, en consecuencia, en las redes sociales y foros

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Por Marga Orell:

La actuación de la prensa sensacionalista de este país es vergonzante.  Cometen actos punibles y que son indignos de su profesión.  Un periodista serio se molestaría en contrastar los hechos.  Más aún, un periodista serio no convertiría en noticia nacional ni haría un juicio público de un acto privado de personas anónimas que estan pasando por un momento vital de extrema dureza.  No emitiría opiniones vanas basadas en prejuicios sin ningún fundamento.  Respetaría el duelo de una familia, sin más.

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