860. Testimonio de parto en HMI Teresa Herrera A Coruña

Sobre: 
Parir en tiempos Covid-19
Parto Vaginal (PV)
Parto Inducido
Separación Madre- Bebé
Unidos en Neonatos
Categoría: 
Parto
Lugar de parto: 
Hospital Materno Infantil Teresa Herrera (A Coruña)
Año: 
2020

Mi nombre es Merce y me gustaría compartir con la comunidad de usuarias mi experiencia de parto en el Hospital Materno Infantil Teresa Herrera (A Coruña), producido en julio de 2020,por si puede ayudar a otras mamás indecisas/recelosas con este centro.

A pesar de que yo había decidido tener a mi hija -que iba a nacer en agosto de 2020- en el Hospital Virxe da Xunqueira de Cee (con prácticas acordes a mi deseo de un parto respetado, lo más natural posible, conlibertad de movimientos...), 6 semanas antes de la fecha acudí a dicho hospital aquejada de lo que parecían pérdidas de orina consecuencia del embarazo. Sin embargo,  resultó ser una fisura en la bolsa, por lo que, al estar de menos de 35 semanas (y no disponer dicho hospital de UCI para neonatos), me enviaron -acompañada de una matrona amabilísima- en ambulancia al Hospital Teresa Herrera de A Coruña.

Allí ingresé un jueves, día en que empezaron a administrarme medicación para madurar los pulmones de mi hija antes del parto. El sábado, tras 2 días de cierto reposo + medicación y sin síntomas de trabajo de parto, decidieron que el parto debía producirse (dado que la fuente llevaba ya 3 días rota, aunque levemente). Antes de ello, a pesar de que la matrona que había llevado mi embarazo se había reído de mí (literalmente) al decirle que quería hacer un plan de parto, hablé con la matrona de turno en el Hospital y ella, amabilísima, me ayudó a hacerlo para que quedaran registrados mis deseos de mínima intervención/parto lo más natural posible, sin instrumentalización.

Como no se iniciaba el parto de manera natural, me propusieron la administración o bien de Propess o bien de Oxitocina. Conocedora de mis preferencias de parto, la doctora me recomendó escoger Propess ya que tenía confianza en que con esa 'ayudita' pudiera desencadenarse el parto, sin necesidad de recurrir a la oxitocina. Y así fue, aunque llevó bastantes horas.
 

Debido a que se me estaban administrando medicamentos por vía intravenosa, el gotero me acompañó durante toda mi estancia en el hospital/parto, limitando bastante mis movimientos, pero pude solicitar una bola gigante de Pilates con la que sobrellevar las contracciones (que duraron unas 7-8 horas) y tener un trabajo previo al parto lo más activo posible, sin necesidad de epidural.
 
En el último tramo de dilatación, ya en una habitación cercana a la sala de partos, comenzaron a monitorizar a mi bebé con un cinturón con cable, por lo que mis movimientos se vieron un poco más reducidos si cabe. Finalmente, decidieron romper de todo la bolsa (que todavía estaba entera) para acelerar los trabajos, lo que desencadenó el parto con más velocidad. A pesar de que no era lo que yo quería/esperaba, los pujos finales tuve que hacerlos tumbada en la camilla y con las piernas en alto (por protocolo del hospital). Destacar que las médicos y matronas que me atendieron fueron totalmente respetuosas, amables y empáticas conmigo (un equipo 100% femenino a excepción del pediatra). Como resultado, no hubo episotomía sino un mínimo desgarro en el pujo final que, con algún punto interno, hizo que al día siguiente ya estuviera perfecta/sin ningún dolor o molestia en la zona.

Se me facilitó el piel con piel con mi bebé durante unos minutos, aunque al ser prematura (pesó 2 kg al nacer) ese ratito duró mucho menos de lo que me habría gustado (entiendo que porque tenían que examinarla -pasó 1 día en incubadora y 8 días más ingresada en el hospital-).

Como resumen podría decir que, aunque no fue el parto que yo deseaba (me imaginaba dilatando relajada en una bañera, balanceándome tranquila en un balón de pilates, pariendo en cualquier postura cómoda para mí...) y a pesar de tener que desencadenar el parto con Propess, de la limitación de movimientos del gotero y el cinturón de monitores y de esa parte expulsiva tumbada con los pies en alto (ojalá se erradique esa práctica pronto!), fue un parto muy respetado y feliz gracias al equipo joven del Hospital.

De hecho, estoy en mi segundo embarazo y creo que volveré a dar a luz (si todo va bien) en el mismo centro :)

Gracias a todas las profesionales por respetar los deseos de las mamás en estos momentos y por apoyarlas y ACOMPAÑARLAS en esos momentos tan felices y decisivos de sus vidas.
 

Y un millón de gracias a El Parto es Nuestro por visibilizar la violencia obstétrica, informar a las futuras mamás sobre prácticas recomendadas y abusivas/ilegales, y por luchar siempre por cambiar las cosas y terminar con las injusticias a las que nos somete este sistema de salud todavía tan rancio-patriarcal.
 
Fuerza, compañeras!!!