713. Plan de parto y experiencia del parto

Sobre: 
Cesárea
Separación Madre- Bebé
Categoría: 
Parto
Lugar de parto: 
hospital de la linea
Lugar: 
Cadiz
Año: 
2019

Me desperté por la mañana y apareció algo parecido al tapón mucoso, intuía que sería el día, conforme el tiempo pasaba, las contracciones las iba recibiendo poco a poco. En casa pusimos una luz tenue y cálida y música acogedora y agradable, y fui recibiendo cada contracción cómodamente en la cama o en el sofá, rodeada de almohadas, en la postura más cómoda y con mi pareja cerca.

Pasadas 12 horas, los dolores comenzaron a aumentar de intensidad, y decidí que era la hora de ir al hospital. Llegamos me hicieron pasar primero sola a una sala, donde me dijeron que me desnudase y me tumbase que me iban a mirar. 

Me dijeron que estaba de 5 cm que me iban a pasar a paritorio. 

Cuando revistaron mi historia y vieron que tenía EGC positivo me dijeron que tenían que cogerme una vía y ponerme antibiótico. Yo les dije que no quería que me negaba a que se me realizase ese protocolo, les ofrecí leer mi plan de parto (de 4 páginas) dónde en una de las páginas estaba explicado porque me negaba a ese protocolo y asumía toda responsabilidad, ya que yo no podía hablar ni explicar nada. Ellos me insistían en que les dijera yo por qué y les dije que estaba todo escrito que si no hiciesen pasar a mi pareja y el hablaría por mí.

Me pasaron a paritorio, y entró mi pareja, después varias matronas y ginecóloga a la vez entraron se pusieron todos en fila mirándonos y empezaron a insistirnos en la vía y el antibiótico, nos decían que no tenía sentido que nadie había rechazado eso nunca que si no pensábamos en el riesgo que podía sufrir nuestro bebé, que yo era egoísta por no querer ponerme eso no pensaba en mi bebé.

Yo les dije que no era así, además después del parto podíamos mirar si el bebé estuviese infectado o no, porque la probabilidad es bastante pequeña y quizás no era necesario, y en el caso que lo fuese entonces administraríamos antibiótico. 

Me dijeron que el bebé era muy pequeño que tenían que sacarle mucha sangre para analizar si tenía la bacteria y después cogerle una vía en caso de tener que ponerle el antibiótico. Al escuchar esto mi cabeza dijo ponme a mí el antibiótico y acabemos con esto.

Me vi tumbada en una camilla rodeada de desconocidos que me pinchaban me ponían cosas y me tomaban la tensión. Luego me ponían los monitores y me decían que permaneciese quieta 15 minutos. 

Me sentía incómoda en esa postura, las contracciones eran cada vez más seguidas y más intensas, le dije a mi pareja que avisase a la matrona para que me quitase los monitores porque no aguantaba más estar amarrada, no había nadie fuera y no vino nadie, así que me moví y el monitor perdió la señal y comenzó a pitar, entonces apareció la matrona, me dijo que no podía quitarme el monitor porque había una bajada y ella no sabía si era del bebé o por yo haberme movido, yo le dije que yo me moví y que estaba incómoda y me insistía en que tenía que dejarlo puesto y estar o sentada o tumbada boca arriba para poder coger la señal. 

Nuevamente me sentía mal, enchufada a medicamentos y amarrada a unas cuerdas en una posición en la que no podía recibir bien las contracciones, así que cada vez que no podía más me quitaba el monitor y me movía y entonces volvía a aparecer la matrona a regañarme. Ese mismo proceso, varias veces durante horas.

Luego la matrona dijo que me iba a hacer un tacto a ver qué tal estaba, decía que ya estaba de 9 cm que cuando sintiese ganas de empujar lo hiciera. Yo no tenía ganas de empujar, solo quería salir de esa camilla y quitarme las cuerdas, tenía fuertes dolores y le pregunté si podía darme con agua caliente de la ducha en la espalda, me dijo que no porque podría parir en la ducha, que me relajase y no gritara. 

Más tarde vino la misma matrona con otra matrona más que le decía que me rompiese la bolsa para empezar el parto, a lo que yo decía que no quería. La matrona daba a entender que la cabeza no salía porque estaba la bolsa molestando. Entonces la otra matrona me hizo un tacto, noté un pellizco y estalló la bolsa. 

En ese momento me entraron ganas de arrancarle la cabeza, pero estaba agotada y además sentí como las contracciones eran aún más intensas, ahora no podía evitar empujar. 

Me dijeron que parase los pujos, que tenía que encajarse aún más el bebé, luego me dijeron que me iban a ayudar a empujar y la matrona metió la mano y en cada contracción hacia presión, pero aún así nada. Todo esto me obligaron a hacerlo tumbada boca arriba, yo pedía ponerme a cuatro patas pero me decían que así los monitores no cogían la señal y que era importante tener controlado al bebé en ese momento que no podía cambiarme de posición.

Llego el cambio de turno, y viene personal nuevo que me vuelve a hacer un tacto, me dice que se me ha plegado el útero y que esta inflamado, que pare de pujar y espere que se relaje. Luego llega el ginecólogo, me dice que me recomienda hacer cesárea que según mi monitor el bebé está teniendo bajadas y que si el útero se ha inflamado que ya no se va a relajar y después de eso pregunta a otra persona que si esta el carro de instrumental cerca (que además estaba ahí en la sala).

Llevábamos 12 horas allí en esa habitación, mi pareja y yo decidimos hacer la cesárea. Me llevaron a quirófano me tumbaron y me pusieron una sábana por delante, les dije que no le cortasen el cordón hasta que dejase de latir, me dijeron que porque que eso había que cortarlo, le dije déjalo hasta que se ponga blanco enganchado a su placenta por favor (yo ya apenas podía hablar), sacaron al bebe y me lo enseñó 2 segundos a través de la sabana, seguidamente el ginecólogo me dijo esta frase “menos mal elegiste cesárea sino te hubieses desgarrado completamente el útero y tu bebé hubiese nacido muerto”. Otra vez me dieron ganas de arrancarle la cabeza a ese hombre de un bocado, pero solo cerré los ojos y creo que me desmayé.

En la sala de recuperación estaba tiritando, solo pensaba en el bebé quería verlo, quería tenerlo conmigo, quería protegerlo de esa gente quería saber donde estaba, si lo habían llevado con mi pareja, que le estaban haciendo, si habían respetado lo del cordón, si lo habían lavado, si le estaban poniendo vitamina K o no.

Al rato apareció mi pareja, decía que le estaban amenazando con llamar al juez de guardia por poner en riesgo la vida de un bebé si nos negábamos a ponerle la vitamina K y la profilaxis oftálmica. Por no discutir más dijimos que sí. También nos dijeron que el cordón lo habían cortado precozmente y lo habían tenido que pinzar dos veces porque salía mucha sangre.

Por fin me llevaron a la habitación y me trajeron a mi bebé, al ver esa cara ya todo había pasado.

Hoy hace una semana de todo eso, ya no me duelen los puntos, ya llevo cuatro días en casa, mi bebé está bien, se porta muy bien, coge el pecho muy bien y estamos muy contentos, pero ahora la cabeza me empieza a enseñar opciones que debería haber hecho. Me siento impotente por lo que pasó, me siento víctima de la violencia obstétrica aun yendo preparada, me siento culpable de haber sido tan vulnerable aunque a la vez en ese momento era tan difícil que funcionase mi cabeza que no sé cómo gestionar esto. Ahora pienso que nada más entrar en ese hospital y ver cómo me presionaban con el antibiótico tenía que haberme ido de allí en el coche a otro hospital. O simplemente cerrar la puerta de paritorio y estar a solas con mi pareja y haber creado el mismo ambiente que teníamos en casa y solo llamar a la matrona cuando la cabeza estuviese asomando o incluso con mi pareja con el niño en los brazos. Pero no lo hice y me siento impotente, por otro lado sino hubiese elegido la cesárea, sé que me hubiesen sacado al bebé de forma instrumental y quizás hubiese sido incluso más traumático para el bebé.

 

PLAN DE PARTO

Yo  NOMBRE.  con  DNI en ejercicio del derecho a tomar decisiones informadas que me confiere la Ley General de Sanidad y Ley  41/2002,  de  14  de  Noviembre,    Básica  Reguladora  de  la  Autonomía  del  Paciente  y  Derechos  y Obligaciones  en  materia  de  información  y  documentación  clínica,  ASUMO  la  responsabilidad  derivada  del libre ejercicio de dicho derecho, hemos considerado cuidadosamente cada petición y sentimos que representa fielmente nuestros deseos. Somos conscientes de que a medida que progrese la labor, podremos decidir cambiar de parecer y sentirnos libres para hacerlo así en caso de que lo deseemos siendo consciente de que, en caso de urgencia, sepan que contarán con nuestra total cooperación una vez que hayamos recibido explicación de la necesidad médica y que hayamos contado con suficiente tiempo para discutir la decisión entre nosotros. Deseamos recibir explicaciones claras sobre todos los procedimientos, sobre el progreso de la labor a medida que se evalúe, y sobre cualquier complicación que se presente. En ausencia de circunstancias especiales, solicitamos que se respeten las siguientes peticiones

Durante el nacimiento:

· Solicitamos que la atmósfera de la sala de parto sea lo más serena e íntima posible, y se propicie un ambiente respetuoso con la voluntad y los ritmos de la madre. Deseo estar acompañada en todas las fases del parto por mi pareja  NOMBRE.

· Queremos que  la  atención,  a  ser  posible, sea por  parte  de  la  misma  persona  durante  todo  el  proceso  de  parto. Y desearía que el profesional/es que me atienda/n estén a favor del parto fisiológico y se sientan cómodos asistiéndome de esa forma

· Solicitamos que se abstengan de administrar métodos y tecnologías hospitalarias que alteren nuestros ritmos naturales, a no ser que estén totalmente justificados y cuenten con nuestro consentimiento. 

· Solicitamos que se facilite mi participación activa como protagonista de mi parto, respetando la posición que yo elija para la dilatación y el expulsivo, respetando el tiempo que necesite para parir y sin que se me practique sin necesidad o por rutina acto alguno tendente a acelerar el parto (goteo de oxitocina, gel de prostaglandinas, rotura artificial de la bolsa, separación de membranas…), no administrándoseme analgésicos o anestésicos, y no practicándose episiotomía. En el consentimiento escrito para que se me administre cualquier sustancia intravenosa o se realice la inducción al parto se indicará el tipo de complicación que da lugar a esa necesidad.

· Damos nuestro consentimiento a la monitorización intermitente y control del bienestar fetal adecuado a las recomendaciones de la OMS

· Solicitamos que los tactos sean los mínimos posibles, a poder ser no realizar ningún tacto. Y en el caso de que fuese necesario que sea por la misma persona y siempre pidiendo permiso.

· No deseo la canalización de una vía, ni la administración de ningún tipo de medicamento en el caso que sea estrictamente necesario, necesitaría siempre estar informada y firmar un consentimiento quedando todo por escrito.

· Deseo poder tomar alimentos o bebidas durante el parto. Por tanto la hidratación se asegurará por vía oral, no por medio de suero a través de una vía insertada en el brazo.

· Pedimos que no se me realice la maniobra de Kristeller, por riesgo de rotura de útero y por estar contraindicada por la SEGO y la OMS.

· No deseo  la administración de antibióticos por EGB positivo. Rechazando así el protocolo actual de EGB positivo y asumiendo toda responsabilidad. Me gustaría adjuntar la siguiente información para que se tuviese en cuenta porque he tomado esta decisión y se respete.

- Existen artículos científicos publicados recientemente y artículos en curso que cuestionan la necesidad del cribado universal. Se precisan conocer resultados de nuevas investigaciones sobre la eficacia, coste-efectividad, y consecuencias del cribado, así como una reevaluación de los datos disponibles en guías de práctica clínica, antes de realizar cambios en el protocolo actual.

  - La antibioterapia intraparto ha reducido la incidencia de sepsis neonatal y muerte por este germen, pero se sugiere un aumento de sepsis por otros gérmenes, especialmente los resistentes al antibiótico, y una mortalidad global similar.

  - Se ha descrito la influencia de otros factores no considerados en estudios anteriores en la aparición de sepsis: prácticas intraparto como es el uso del monitor interno (eleva hasta 8 veces el riesgo) y prácticas inadecuadas que reducen la protección inmunitaria del bebé.

- El tipo de cribado y el protocolo de profilaxis que tenemos en España siguen las pautas de los existentes en EEUU y Canadá. Sin embargo, entre nuestros vecinos del norte de Europa prima otra manera de enfocar esta cuestión, basándose en la existencia de evidencia de beneficio. Es decir, que si un medicamento/procedimiento no tiene una muestra evidente de proporcionar un beneficio, es sospechoso de poder producir efectos perniciosos, por lo que se evita su uso hasta que se demuestra verdaderamente eficaz o necesario. La realidad es que, hasta ahora, ningún protocolo se ha demostrado perfecto para poder acabar con las sepsis neonatales. Si bien el tipo de protocolo español ha conseguido reducir mucho la incidencia de sepsis precoz, lo cierto es que la sepsis tardía sigue en los mismos niveles, y se ha incrementado la incidencia de infecciones por bacterias diferentes al Agalactiae, siendo iguales o superiores en gravedad. Esto nos da una idea de que el posible abuso del antibiótico en la profilaxis contra el EGB no está libre de efectos secundarios conocidos del gran público: resistencia creciente a los antibióticos, infecciones secundarias como consecuencia de la destrucción de la flora bacteriana normal (donde se sospecha el origen de muchas mastitis actuales), etc.

-  La posibilidad de que tu bebé se infecte si eres portadora ronda entre una de 3000 posibilidades o una de 1000 según diferentes estudios. Si se administra antibiótico a las madres portadoras el riesgo disminuye a uno entre 6000 según los últimos estudios.

 

 

Quiero que se realicen prácticas que evitan poner en riesgo la protección inmunitaria del bebé (salvo excepciones que lo impidan, siempre siendo informada), y por tanto pueden prevenir la sepsis neonatal:

 

- Potenciar que todo bebé tome calostro, por su elevado concentrado en sustancias inmunoactivas.

 

- Asegurar que todo el contacto inicial de todos los recién nacidos sea con sus madres para la colonización inicial con la flora de su cuerpo, frente a la que existen inmunoglobulinas específicas en la leche de esas madres. Evitar colonización inicial por flora del personal o medio sanitario, con frecuencia más peligrosa y con más resistencias a antibióticos.

 

- Evitar el lavado del vérmix caseoso, ya que contiene péptidos y proteínas antimicrobianos.

 

- Asegurar el contacto ininterrumpido madre-bebé para evitar la reducción de la respuesta inmune producida por el estrés, y para facilitar el éxito de la lactancia materna.

 

- Promover la lactancia materna, ya que la evidencia demuestra que protege de la sepsis neonatal tardía y probablemente de la precoz.

 

Tras el nacimiento:

· Solicitamos que tras su nacimiento, nuestro bebé sea colocado sobre el vientre desnudo de su madre, para favorecer el contacto piel con piel. 

· Deseamos que el cordón no se pince ni corte hasta que deje de latir. Y que sea cortado por el padre NOMBRE. No deseamos donar el cordón.

· No queremos que se me administre oxitocina para el alumbramiento, dejando que sea un proceso natural. Siempre y cuando sea posible y no haya hemorragia. Rechazando el protocolo y asumiendo los riesgos.

· Que la identificación y puntuación del test de Apgar se le realicen albebé sobre mí, sin separarnos.

· Que se realice el cribado endocrino metabólico y de la hipoacusia con mi acompañamiento, o el de su padre

· Que no se realicen de forma rutinaria la aspiración de secreciones, el lavado gástrico, el paso de sonda orogástrica, el paso de sonda para confirmar la permeabilidad de las fosas nasales y el paso de sonda rectal. No son necesarias y no están exentas de riesgo

· Solicitamos que no se le aplique ningún tipo de vacuna, ni vitamina k por vía intramuscular, ni profilaxis oftálmica.

· Que nos comuniquen el grupo sanguíneo del bebe, y administrar a la madre inmunogammaglobulina anti D en caso de que el resultado sea Rh positivo, antes de las 72h.

· Quiero poder amamantar a mi bebé sin horarios ni restricciones, sobre todo durante su primera hora de vida. No queremos que le den ningún tipo de chupete ni de biberón ni ningún otro alimento que no sea consultado con nosotros. Queremos que pueda ser abrazado y amamantado por su madre nada más nacer, favoreciendo así que el desprendimiento de la placenta se realice de forma más rápida y natural. 

En caso de cesárea:

Preparación y anestesia:

· Deseo que mi pareja esté conmigo todo el tiempo, incluyendo durante la preparación y la aplicación de anestesia. Prefiero anestesia epidural. Deseo, por favor, hacer preguntas a una matrona u otro miembro del equipo que haya estado presente durante el parto tan pronto como sea posible después del evento. Solicito que no se me realice sujeción mecánica de tipo alguno durante la intervención.

El parto por cesárea:

· Durante el nacimiento de nuestro bebé, deseamos que el ruido sea el mínimo posible. Necesitamos un ambiente tranquilo, silencioso y respetuoso. Por favor, hagan lo posible para que pueda ver el nacimiento de mi bebé. Deseo que lo coloquen sobre mi pecho inmediatamente después del parto, piel con piel, mientras no haya ninguna emergencia médica. Deseo amamantar al bebé en la sala de operaciones. Solicito la presencia constante de mi pareja NOMBRE, inclusive durante la operación y el paso por la sala de reanimación. Asumo el riesgo de infección que conlleve la presencia de una persona ajena al hospital en un quirófano estéril.

Estamos seguros de contar con vuestro apoyo, nosotros ponemos nuestra confianza en vosotros y os agradecemos vuestra comprensión. Esperamos que esta sea una experiencia muy gratificante y enriquecedora para todos.

Con todo nuestro cariño,

Nombre y DNI de la madre: ______________ Nombre y DNI del padre: __________________"