Aranzazu Villar

Residencia: Bilbao
Profesión/ocupación:
Trabajando en el departamento de sostenibilidad de una multinacional a tiempo parcial. Trabajadora Social de formación.

Mi nombre es Aranzazu, soy manchega de nacimiento y resido en Bilbao desde hace 10 años.

Me convertí en madre soltera por elección y tuve un embarazo increíblemente bueno. Fue una de las mejores etapas de mi vida y un sueño cumplido que no ha dejado de darme alegrías. El 2 de noviembre de 2019 nació mi hijo Izer en el hospital de Basurto (Bilbao) tras 36 horas de parto.

Puedo decir que el embarazo y parto siempre me han resultado una obra maestra de la naturaleza, y ya antes de estar embarazada veía una y otra vez partos, leía a matronas, veía documentales, conocí a el Parto es Nuestro...y no con la idea de preparar el mío, si no porque ver parir de manera fisiológica me parecía un acto transcendental, un acto que evidenciaba de una manera salvaje el poder de nuestros cuerpo como mujeres. Cada vez que veía a una mujer pariendo, sin intervenciones, con la fortaleza de su cuerpo, libre y bien acompañada, sabía que algo grande estaba ocurriendo, que algo transformador surgía de ese momento. En esas mujeres veía el poder y la capacidad que habita en nuestros cuerpos.

Yo quería poder experimentar todo esto en mi parto (por cierto, manifestar esto conllevó poca comprensión, poca credibilidad a la capacidad de hacerlo de esta forma y falta de apoyo "no aguantarás", lo que manifiesta el trabajo que queda por delante). 

Ademas, querer parir así no era "lo normal", ni mucho menos el parto que se desea en general, lo que hacía cuestionarme el por qué de esto. ¿Por qué el parto se consideraba algo peligroso y que tiene que ser sobrecontrolado? ¿por qué medicalizan al extremo este proceso si es algo para lo que estamos preparadas? ¿por qué no se valoran los beneficios naturales de un parto fisiológico? ¿por qué te asustan con el "dolor de parto" si es necesario y temporal para que tu cuerpo actue, evites intervenciones y el postparto sea mas satisfactorio? ¿por qué no te cuentan que un parto intervenido tiene consecuencias en tu cuerpo, en tu postparto, en tu lactancia...? ¿por qué no nos hablan de esta manera para explicarnos el parto? ¿por qué el mensaje mayoritario es que "no podrás hacerlo", "no vas a aguntar el dolor" o "para qué sufrir"?... La solución para mi esta clara, se llama patriarcado. ¿Cómo nos va a dejar experimentar este poder? De hacerlo, arrancamos de raiz sus fundamentos.

Además me parecía importantísimo recibir a mi hijo en un ambiente sereno, tranquilo y acompañado del respeto que ese momento merece. Damos la bienvenida a una nueva vida, a tu hijx, y la forma de hacerlo, en mi opinión, trascenderá a lo largo de su vida (y de la mía). Pero esto parece ser un pensamiento revolucionario o utópico en los tiempos que corren. Solo se nace una vez en la vida, y esperaba otro tipo de parto para mi y de nacimiento para mi hijo.  Más íntimo, más pacífico, menos instrumentalizado. 

Antes de mi parto ya era consciente y conocía las realidades que hoy en día se viven con respecto a la atención hospitalaria, pero tenía la esperanza de que mi parto fuese diferente. Por eso literalmente me preparé (física y mentalmente), me informé, "decidí" el hospital al que ir, acudí a las reuniones de el Parto es Nuestro, me inspiré en otras mujeres, hice un plan de parto, con el fin de evitar lo que finalmente ocurrió. Quería un parto mío, no un parto donde alguien saca un bebe de mi (y no fue una cesarea). Mi parto se alejo de todos mis deseos aunque nunca perdí la esperanza de que podría tener el parto que deseaba, incluso en un hospital público. 

Tras la experiencia de mi parto constaté que queda mucho trabajo por delante en lo que a parto humanizado se refiere. Tuve a unas matronas maravillosas a mi lado, pero no al sistema hospitalario, que solo perpetúa la medicalización de un parto, sin dar una alternativa viable a las mujeres que deseamos parir con menos intervenciones, de una forma fisiológica, y que no tenemos la posibilidad económica de un parto en casa o en un hospital privado que te asegure estos procedimientos mas actualizados.

Además en tiempos COVID no dejo de ver cómo se vulneran de forma sistemática los derechos de las mujeres embarazadas y sus acompañantes, y esto me parece tremendamente injusto. Como mujer que ha pasado por esa etapa, me parece inaceptable e incluso doloroso. Se priva a las mujeres de disfrutrar de uno de los procesos mas transformadores de su vida (si es que así lo siente). 

Por eso decidi ser socia del Parto es Nuestro, para luchar juntas por un nuevo modelo de atención al embarazo y parto y poner mi grano de arena, para que ojalá, las futuras madres puedan gritar que el parto sí fue suyo, y ya de paso, ir desarmando a este sistema patriarcal que tanto daño nos hace.

Me gustaria cerrar este texto con una frase que que me encanta y que traduce en pocas palabras mi forma de pensar: "Para cambiar el mundo es preciso cambiar la forma de nacer" Michel Odent.

Un abrazo y gracias por leerme.