Paula García Salanova (Caipi)

Coordinadora Grupo Local Segovia
Residencia: Segovia

Soy Paula, también conocida por Caipi, y me gusta decir que pertenezco a la segunda generación de El Parto es Nuestro.

Una generación fruto del trabajo y el esfuerzo de aquellas mujeres que gestaron y sacaron adelante esta asociación, con el único fin de poner a disposición de todas las que lo desearan una información completa, rigurosa y veraz acerca del embarazo, parto y posparto. Una segunda generación que gracias a esas mujeres pertenecientes a la primera, llega a la asociación sin heridas, sin maltratos ni abusos, habiendo parido a sus hijos e hijas de un modo gozoso y respetado, conocedora de su cuerpo y sus procesos, consciente, segura y orgullosa.

Conocí El Parto es Nuestro cuando la simple idea de una posible maternidad empezó a rondar por mi cabeza. Ajena por completo a este mundo, lo único que había oído hasta entonces era lo que salía por la tele o lo que me contaban las vecinas. Y un buen día buscando y rebuscando por la red dí con la web de El Parto es Nuestro, y a medida que me fuí sumergiendo en ella, en sus artículos, en sus relatos, mi pequeña voz interior se abrió paso hasta convertirse en un ensordecedor grito que decía “¿Lo ves? ¡Lo sabías! Todas esas historias no son normales, ¡parir es más sencillo! Parir es lo normal y es hermoso si te lo permiten.”

Lamentablemente constaté que en el panorama obstétrico español lo teníamos muy crudo para conseguir un parto normal y saludable. Así que tan pronto me quedé embarazada me puse a buscar un profesional que atendiera los partos según los criterios de la Organización Mundial de la Salud, que entendiese el proceso como algo natural y fisiológico que no debe ser alterado salvo necesidad real, y que supiera darle a este acontecimiento la entidad y el respeto que merece. Y lo encontré. Tuve a mi hija Emma en un maravilloso parto hospitalario, de un modo respetuoso y fuera de protocolos absurdos y normas obsoletas. Fue una experiencia extraordinaria.

Al cabo de dos años quedé de nuevo embarazada. Esta vez tenía más información y estaba aun más segura si cabe, y en un primer momento por motivos logísticos y después por una mera cuestión de convencimiento, tomé la decisión de parir a mi segundo hijo, Álex, en el calor de nuestro hogar, debidamente acompañada por una matrona especializada en partos domiciliarios. El resultado fue un segundo parto maravilloso, tanto o más que el primero, que me enseñó nuevas cosas acerca de mi cuerpo y me hizo revivir, una vez más, la experiencia más extraordinaria que jamás he tenido en mi vida.

Todo esto fue posible gracias al inestimable apoyo de mi marido, que también quiso asociarse, y porque un día rebuscando por la red encontré una web que se llama El Parto es Nuestro, y con ella me descubrí a mi misma y a un montón de gente maravillosa de cuya comunidad me siento muy orgullosa de pertenecer.

Hoy coordino, junto con mi compañera Irene, el grupo local de Segovia, y fui Secretaria de la Junta Directiva de la asociación entre 2012 y 2014, por agradecimiento y porque estoy plenamente convencida y comprometida con esta causa. Porque todas las mujeres del mundo deberían sentirse así de pletóricas tras parir, con sus bebés tranquilos pegados al pecho desde el primer segundo y sus parejas o apoyos más cercanos junto a ellas.

Y porque este es mi lugar.

Gracias.