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Algo que preocupa a muchas embarazadas es el aumento de peso. El bebé que llevas dentro se alimenta de ti. De lo que tú comes y también de lo que tú sientes. Durante el embarazo tu alimentación debe ser equilibrada y saludable. Escucha a tu cuerpo.

En general se recomienda:

  • Reducir el consumo de alimentos calóricos, especialmente alimentos muy procesados y bollería industrial.
  • Incluir en la dieta alimentos de todos los grupos, optando preferentemente por verduras y frutas frescas, cereales integrales y en general alimentos frescos. La proteína puede ser de origen animal (carnes, pescados, huevos) o vegetal (legumbres, etc), y en general se aconseja aumentar ligeramente su ingesta.
  • Aumentar la ingesta de líquidos. Preferiblemente AGUA. Los zumos, aunque sean naturales, tienen mucho azúcar procedente de la fruta y no son lo más adecuado nutricionalmente. Es preferible evitarlos, así como las bebidas carbonatadas y azucaradas.
  • Consumir alimentos ricos en ácido fólico, calcio y hierro (ácido fólico: Verduras de hoja verde, calcio: almendras, nueces, lácteos, hierro: legumbres, carnes...).

No tengas miedo al picoteo pero picotea sano, frutos secos crudos, fruta fresca, zanahoria....

Hay profesionales (matronas y ginecólogos) que dan mucha importancia a la subida de peso y otros que le dan más importancia a la dieta que lleva la mujer. Los estudios científicos demuestran que es más peligroso engordar de menos que engordar de más.

El profesional hablará con la embarazada sobre sus hábitos alimenticios y junto con ella, elaborará una dieta adecuada, en caso de que sea necesario seguir una dieta específica. La mejor dieta es la que una realmente va a seguir, por eso es tan importante que sea PERSONALIZADA, adaptada a nuestros gustos y nuestro estilo de vida.

Según diversos estudios (1) (3), la ganancia de peso recomendada en las embarazadas adultas es la siguiente:

La media de la subida de peso de una mujer que inicia su gestación con un IMC (Índice de masa corporal) (peso/altura) menor de 19.8 (bajo) es entre 12.5 y 18 kg.

Aquellas mujeres que comienzan su gestación con un IMC normal (entre 19.8 y 26,0) la media de su ganancia de peso está entre 11.5 y 16.0 kg.

 Las que su IMC estaba al inicio de su gestación entre 26.1 y 29.0 (sobrepeso) acusan una subida de peso de entre 7.0 y 11.5 kg, y las consideradas obesas (IMC >29) la media de subida recomendada son 6 kg.

Con estas cifras, podemos hacernos una idea de la importancia de tratar cada caso de manera individualizada y no con una regla general. Al entrevistar a diversos profesionales que siguen la rutina de tratar a la mujer de manera individualizada, nos comentan que la subida de peso no es algo que se pueda estandarizar; hay momentos en el embarazo donde la mujer sube más rápidamente de peso y otros donde el peso tiende a estancarse. Una consideración importante es tener en cuenta la posible tendencia de la mujer a retener líquidos. Una mujer con tendencia a retener líquidos es obvio que aumentará más de peso sin que ello suponga necesariamente un perjuicio. En las embarazadas en general, pero especialmente cuando previamente tienen sobrepeso u obesidad, un aliado para evitar un aumento excesivo de peso es el ejercicio físico. (ver en ésta misma web: https://www.elpartoesnuestro.es/informacion/embarazo/la-actividad-fisica-el-deporte