Agosto 2014

[Imagen cedido por Sonia Rives: una cesárea respetada: piel con piel madre- bebé y acompañamiento en todo momento, de la persona que elige la mujer.]

Desde aquí apoyamos la petición de una mujer usuaria que ha creado la campaña "Permitir entrar a un acompañante en caso de cesárea" para solicitar que dejen a las madres estar acompañadas en caso de que el nacimiento sea en quirófano y por cesárea, en el caso concreto en el Hospital Vinalopó de Elche.

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De nuestra serie Relatos y Experiencias.

Era mi primer hijo y mi primer parto. Tenían previsto provocarme el parto el lunes siguiente. Estábamos en viernes y ese misma mañana había acudido a urgencias por fuertes dolores en el vientre, que no contracciones, y caída del tapón mucoso. Que ya sabía que lo del tapón no era significativo, pero esos dolores no eran normales. No por la intensidad, sino porque era un dolor constante. Quizás no supe interpretarlos, nunca lo sabré. Y las clases preparto a las que acudí no me sirvieron para mucho, yo miraba el reloj y el dolor no cesaba. No venía en intervalos, sino que siempre estaba ahí.
 

A veces los médicos necesitamos oir las cosas de una determinada manera para creérnosla.... hay tanta desconfianza aún en la naturaleza y en los procesos de la vida.... y el parto-nacimiento se maneja con tanto miedo en muchas ocasiones, que distorsionamos el momento único, sagrado, especial en el que un nuevo ser nace.

Mi experiencia como neonatóloga durante 6 años, en los que he trabajado en diferentes hospitales de Tenerife, Lanzarote, Madrid... intentando quitar barreras mentales y físicas en las infraestructuras que no apoyan ni se detienen en la importancia del vínculo madre-hijo, es que aún hay mucho camino por hacer.

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Aunque esta imagen pueda parecer una barbaridad, no deja de recordar a una maniobra que actualmente se practica en muchos hospitales, no sin consecuencias.

La maniobra Kristeller es la presión sobre el fondo uterino para aumentar la presión abdominal durante el expulsivo, bien con una mano, dos o el antebrazo, conjuntamente con la contracción y en dirección a la pelvis materna, con el fin de acortar la duración del mismo y forzar la salida del bebé desde fuera.

[Imagen: Forges, El País, 2014]

Equipo Kristeller

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De nuestra serie Relatos y Experiencias.


[Imagen: cedida por Silvia S. Banco de imágenes de El Parto es Nuestro]

Para mí, las consultas médicas se convirtieron en un calvario porque ya sabía que sí que se podía, pero ellos me decían que no. Cambié de ginecólogo varias veces, pero recuerdo especialmente uno que me dijo cosas muy fuertes, que ya conté en su día, y mi querida amiga Lady Vaga tuvo a bien publicar en su blog, así que, con su permiso, dejo aquí el enlace por si alguna lo quiere leer.

Por Ángeles Cano

En nuestra lista interna de la asociación salió un día el siguiente comentario:

“En la reunión del viernes pasado una de las asistentes nos contó que estando de unas 20 semanas ya le habían comentado que, posiblemente, tuviera una cesárea ya que su cuello de útero era muy largo. Nuestra respuesta fue "un poco tibia", sin querer desmentir nada de forma rotunda ya que nos faltaba información, pero nos comprometimos a enviarle una respuesta. Necesitamos información para responder a esta mujer. ¿Alguna orientación, información al respecto?”

Lo que hay que ver por no estar ciega...
 
un cinturón que le canta al bebé, y de paso le estimula tempranamente. Desconexión total, vamos...

55 eurazos. Una ganga.


 

Para leer la serie completa: