La red sanitaria no contempla la asistencia para dar a luz en casa y las mujeres deben contratarla a nivel particular
Desde el principio de los tiempos el parto es un proceso fisiológico absolutamente natural y, salvo casos de embarazos de riesgo o patologías, la tendencia actual avanza hacia una asistencia de mínima intervención médica y hospitalaria y apuesta por devolver a la mujer todo el protagonismo y libertad a la hora de elegir cómo, dónde y de qué manera quiere tener a su hijo.
De ello se habló ayer en una jornada sobre Novas alternativas para o parto no século XXI, organizadas por el servicio de Ginecología y Obstetricia del Complejo Hospitalario de Pontevedra, en las que participaron cerca de un centenar de comadronas y médicos especialistas. Destacó como ponente Raquel Schallman, matrona argentina, titulada por la Universidad de Buenos Aires (1967), cofundadora de la ONG Dando a luz, que defiende los derechos de las usuarias a un parto respetado y seguro y autora del libro Parir en libertad. En busca del poder perdido.
Schallman defendió el protagonismo, el poder y la naturalidad de mujer a la hora de dar a luz, «la mamiferización del acto de parir en contraposición con la humanización». Y sobre la asistencia de los profesionales afirmó que «tenemos el privilegio de acompañar en este momento milagroso en la vida de las mujeres, y como decía un médico amigo, cuanto menos se mete la mano, menos se mete la pata». En su opinión «en la medida en que dejemos de intervenir tanto, vamos a tener mejores resultados y a disfrutar todos de este momento mágico y único».
Su tesis es que el parto no es meramente una situación médica de enfermedad y riesgo, y sí tiene mucho que ver con el placer, y las emociones intensas. En este sentido, frente a prácticas como la anestesia epidural que además del dolor elimina el placer, apuntó alternativas naturales que aunque parezcan novedosas han estado siempre ahí y van desde parir en el agua, en cuclillas, deambular durante el trabajo previo al alumbramiento, hasta tener el bebé en casa o hacerlo en un centro sanitario para quien se sienta más segura, respetando los deseos y decisiones de las parturientas siempre que no las perjudiquen.
El jefe de Ginecología del Chop, Eloy Moral, y la doctora adjunta de este servicio, Ruth Aguiar, explicaron que la asistencia al parto con mínima intervención ya se aplica en el Provincial. Desde hace un año «se ha implantado una manera de asistir a los nacimientos más respetuosa con los deseos de la madre», señaló Aguiar. Las mujeres pueden colaborar en las decisiones sobre su parto «y tratamos de hacerles la estancia más agradable». Entre otras cosas, se les ofrece la posibilidad del parto en posición vertical. Sin embargo, el Provincial carece todavía de bañera, de la que si dispone el Hospital del Salnés. La anestesia epidural es opcional, de manera que la que quiera parir de una manera más natural dispone de métodos alternativos de analgesia para control del dolor y otras técnicas como duchas de agua caliente, la pelota para relajar la pelvis, la deambulación, el masaje o el apoyo psicológico profesional.
En la red sanitaria no está reconocida la asistencia a domicilio para parir en casa. Las pacientes que la desean deben contratarla a nivel particular con matronas y, si hay complicación, acudir a los centros públicos de referencia
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios