Rutinas, pruebas y cuidados del recién nacido

Atención al recién nacido en la sala de parto

Piel con piel

Nada más nacer pondrán al bebé sobre ti, piel con piel, para evitar la pérdida de calor, cubierto con una toalla o manta, puede ponérsele un gorro de algodón si la madre lo desea. El piel con piel debe ser  respetado también en caso de cesárea, en nacimientos de bebé prematuros y enfermos, siempre en la medida de lo posible.

Beneficios del piel con piel.

  • El bebé seguirá escuchando el latido materno, el piel con piel favorecerá la creación de los vínculos afectivos y el reconocimiento mutuo a través del contacto y el olor.
  • El bebé buscará el pezón de manera instintiva, y comenzara la lactancia materna.

Si el bebé está bien y la adaptación a la vida fuera del útero es buena, podrá  quedarse encima de su madre y donde se le podrán realizar los primeros cuidados y dejar para más tarde el resto de procedimientos rutinarios. Existen muy pocas situaciones en las que un recién nacido no pueda estar piel con piel con su madre.

Sólo, a veces, si tuviera alguna dificultad para respirar o hubiera tragado líquido amniótico es necesario llevar al bebé a la cuna de reanimación que normalmente está dentro del mismo paritorio, y una vez el bebé se encuentre bien deberá  ser llevado de nuevo contigo, su madre.

  • Cuando un bebé nace con dificultades o enfermo es aún más importante no separarle de su madre puesto que ese bebé tiene una necesidad mayor de recibir los beneficios que pueden aportarle el corte tardío del cordón, el contacto temprano con su madre y el inicio precoz de la lactancia materna.

Es habitual sufrir separación, aunque no suele tener justificación médica en caso de

  • Cesárea
  • Dificultades del bebé
  • Complicaciones de la madre
  • Necesidad de traslado

En todos los casos la no separación y el método canguro son especialmente beneficiosos. El contacto piel con piel y la lactancia ayuda a reducir la mayoría de los riesgos.

 

Cesárea y piel con piel

En caso de que el nacimiento del bebé sea por cesárea la indicación es la misma que cuando el bebé nace por via vaginal: piel con piel inmediato tras la extracción o salida del bebé. En caso de cesárea, especialmente tras un nacimiento traumático en caso de una cesárea de urgencia, el piel con piel es igual o más necesario, tanto para cuidar la salud emocional y física del bebé como la de la madre.

Cuidar la unidad madre- bebé ayuda a calmar al bebé y a iniciar el vínculo entre ambos. En una cesárea sin complicaciones la madre puede dar la primera comenzar a dar el pecho en el mismo quirófano, si quiere. 

Todavía en la mayoría de los hospitales se tiende a separar al bebé de su madre y llevar a la madre a una sala de "reanimación", especialmente si la cesárea se realizó en el bloque quirúrgico central del centro y no en el área de maternidad. Es uno de los casos en los que se producen separaciones más prolongadas y con peores consecuencias emocionales y de salud para ambos. El tiempo de permanencia en la sala de reanimación varía de un hospital a otro, pudiendo llegar a 24h en los casos más extremos. Es importante saber que estas prácticas forman parte de protocolos obsoletos y no se corresponden con la evidencia científica actual.

Solo en muy contados casos, cuando el estado de salud de uno de los dos o ambos no lo permite (anestesia general, o problemas como convulsiones, estado de coma, etc.) el bebé será entregado a la persona acompañante, para que ésta realice el piel con piel mientras la madre se recupera.

Algunos centros han tomado la iniciativa de ofrecer al padre la posibilidad de realizar el piel con piel con su bebé, lo cual es una novedad, pero en muchos de estos casos, la madre sí podría estar con su hijo sin problema alguno. No se justifica la separación entre madre e hijo debido a que el nacimiento haya sido por cesárea así como tampoco el piel con piel padre- hijo reemplaza el piel con piel madre- hijo.

Pinzamiento y sección del cordón umbilical

El pinzamiento y corte del cordón umbilical se realiza tras el nacimiento del bebé.

El momento en que se hace puede variar en función del equipo médico o de lo que haya previsto la mamá en el plan de parto.

Si no se presentan problemas médicos imprevistos, ni perdida de bienestar del bebé las opciones son las siguientes:

  • Pinzamiento y sección del cordón umbilical de manera inmediata al nacimiento.
  • Pinzamiento y sección tardía, cuando el cordón deja de latir y se ha transferido toda la sangre de la placenta.

Extracción de sangre

Una vez cortado el cordón umbilical, se recogen dos muestras de sangre para realizar dos pruebas importantes para el recién nacido: la determinación del grupo sanguíneo y Rh, y el análisis de gases y pH (imprescindible para conocer el nivel de oxigenación que tiene al nacer).

  • En una cesárea el corte de cordón se ha de realizar de forma inmediata para extraer la placenta y suturar la herida del útero.

Prácticas rutinarias

Después de un parto hospitalario existen una serie de procedimientos rutinarios que realizan al recién nacido, que pueden variar en función de la voluntad de la madre sobre estos procedimientos y de la presentación y aceptación, o no por parte del hospital de un Plan de Nacimiento.

Estos procedimientos rutinarios se le harán al recién nacido, a ser posible, encima de la madre y si no al menos en presencia de los padres.

  • Test de Apgar. Examen rápido del color de la piel, frecuencia cardiaca, reflejos, tono muscular y respiración del bebé
  • Identificación del recién nacido.
  • Peso, talla y perímetro cefálico
  • Profilaxis de la oftalmía neonatal, administración ocular de pomada antibiótica.
  • Profilaxis de la enfermedad hemorrágica del recién nacido, administración de vitamina K.

Los únicos procedimientos necesarios y que se pueden realizar durante el piel con piel, son el test de Apgar y la identificación, pudiendo posponer para más tarde el resto. (Enlace Recomendaciones sobre prácticas posnatales. Atención al parto Normal. Ministerio de Sanidad.)

 

Otras pruebas específicas

En pocas ocasiones puede ser necesario llevar a cabo algún otro tipo de cuidados, porque así lo requiera el estado del pequeño.

  • Aspirar las vías nasales: hace tiempo que esta maniobra ya no se realiza por rutina al recién nacido, porque el niño dispone de mecanismos naturales como la tos para expulsar esas secreciones fácilmente.
  • Poner oxígeno al bebé: Únicamente, cuando los profesionales comprueban que el bebé no está recibiendo oxígeno suficiente.
  • La introducción de una sonda por la nariz y la boca hasta el esófago y también por el ano para comprobar que los orificios están abiertos y que no hay una malformación es una práctica no exenta de riesgo y puede resultar muy dolorosa. No permitas que se lleven a tu bebé fuera de tu vista, evítale sufrimientos innecesarios.

Test de Apgar

Es un examen rápido, no invasivo, que se realiza al primer y quinto minuto después del nacimiento para valorar el estado general del bebé. No es necesario separar al bebé de la madre.

Color de la piel, frecuencia cardiaca, reflejos, tono muscular, respiración.

La puntuación al primer minuto evalúa la tolerancia del recién nacido al proceso del nacimiento y su posible sufrimiento, mientras que la puntuación obtenida a los 5 minutos evalúa el nivel de adaptabilidad del recién nacido al medio ambiente y su capacidad de recuperación. El examen en raras ocasiones se repite a los 10 minutos después del nacimiento.

Identificación del recién nacido

La identificación del recién nacido puede y debe hacerse sobre la madre, sin necesidad de interrumpir el piel con piel.

Los sistemas de custodia incluyen la recomendación de evitar tras el nacimiento, en la medida de lo posible, la separación física entre la madre y su hijo, y la identificación del mismo, inmediatamente tras el parto, mediante la colocación de una pulsera en el tobillo o en la muñeca y en la pinza de cordón, con el mismo código que la pulsera que se le coloca a la madre, previamente al parto, en la muñeca.

Cuando la madre ingresa en el centro se le adjudica un 'kit' de codificación, exclusivo para ella y su bebé, que se pegan en la historia clínica, en el Documento de Identificación Sanitaria Materno-filial y en las pulseras de madre y bebé.

Nada más nacer el niño, se separa la pulsera identificativa correspondiente al bebé y se le coloca inmediatamente en el tobillo en presencia de la madre, al igual que ocurre con el fragmento destinado a la pinza del cordón umbilical. La identificación se hace mediante la huella dactilar del niño y de la madre, que se toma en el mismo paritorio y en presencia de la madre y/o padre o del familiar que acompaña en el parto.

Ambas huellas se imprimen en el Documento de Identificación Sanitario Materno-Filial, que consta de dos partes: una se archiva en la historia clínica de la madre y la otra se incluye en el Cuestionario para la Declaración de Nacimiento que se llevará al Registro Civil para la inscripción del recién nacido.

En algunos centros también se toman muestras de sangre de cordón por si hiciese falta la identificación genética.

La madre y el bebé salen del paritorio perfectamente identificados y relacionados y permanecen así hasta la salida del centro hospitalario.

Peso, talla y perímetro cefálico

El bebé puede ser pesado y medido sin prisas, durante las primeras 24 horas de vida, aunque en la mayoría de los centros hospitalarios suele hacerse a los pocos minutos de nacer. Pero esto es un dato que se puede retrasar. Es mejor que el niño permanezca junto a su madre, caliente y tranquilo durante las primeras horas después del parto.

Se realizan las medidas de la talla, el peso y el perímetro craneal del bebé, para valorar si estas medidas están dentro de las esperadas, se utilizan unas tablas o gráficos donde están representados los valores de la población normal. Hay tablas específicas según el sexo del bebé.

La genética, la duración del embarazo, si es un bebé nacido a término o prematuro, y situaciones especiales como las infecciones intrauterinas, la salud de la madre (hipertensión, diabetes…), el tabaquismo o la nutrición materna pueden influir en el correcto desarrollo del bebé teniendo una repercusión directa en el peso, la talla y el perímetro cefálico.

En los primeros días es normal que el recién nacido pierda peso. Dicha pérdida de peso es más acusada en el 2º- 3º día, pero recupera el peso sobre el 10º día. También pierde peso en sus primeras heces (meconio) y en las primeras orinas.

Profilaxis de la oftalmía neonatal, administración ocular de pomada antibiótica.

Para evitar las infecciones oculares del recién nacido se le administra un colirio, durante las primeras horas de vida.

Administración de vitamina K

Para evitar la enfermedad hemorrágica neonatal se recomienda la administración de vitamina K en las primeras dos-cuatro horas de vida. No es recomendable el retraso de la mencionada administración más allá de las seis a doce horas de vida. Esta puede administrarse oralmente en vez de pinchada y tiene la misma eficacia.

Vacuna Hepatitis B

En España, en la mayoría de las Comunidades Autónomas, es habitual poner la vacuna de la hepatitis B a todos los recién nacidos, sin solicitar consentimiento previo a los padres. La decisión de hacerlo debe ser tomada por los padres. En los hospitales suele ser administrada inmediatamente, pero puede retrasarse a un momento posterior.

 

Cuidado del recién nacido durante la estancia hospitalaria

Al llegar de la sala de partos, la madre y el recién nacido han de estar juntos en la misma habitación durante toda la estancia en el hospital, las 24 horas del día. En algunas maternidades se llevan al bebé al nido durante las noches y en algunos momentos del día. Es una práctica peligrosa y obsoleta, complica el establecimiento del vinculo madre-hijo, puede llevar a un fracaso en la lactancia materna y favorece la aparición de estrés posparto.

El bebé no necesita ser bañado, los padres pueden decidir cuando hacerlo. La grasa que cubre su cuerpo impide la pérdida de calor y protege la piel siendo reabsorbida en poco tiempo. El recién nacido viene de un ambiente idóneo al que está acostumbrado, y las bacterias que encuentra durante el parto le ayudarán a fortalecer su sistema inmune.

Los diferentes profesionales (pediatra, comadrón/a o enfermero/a) harán los controles y exploraciones de seguimiento del recién nacido en presencia de la madre, y facilitarán además la posibilidad de expresar las dudas y ayudar en el aprendizaje de los cuidados del recién nacido. El recién nacido debe ser alimentado a demanda y favoreciendo y facilitando la lactancia materna por lo que el personal sanitario deberá dar información y apoyo a la madre.

El cordón se cae entre los 7 y los 10 días de vida del neonato. Para su cuidado sólo es necesario mantenerlo limpio y seco, basta con lavarlo con agua y jabón neutro, secar con una gasa y dejar fuera del pañal.

Prueba del talón y audiometría

A partir de las 48 horas del nacimiento, se extrae una pequeña muestra de sangre (generalmente del talón, porque se obtiene más fácilmente) que se analiza en un laboratorio centralizado en cada comunidad autónoma. Esto se conoce como prueba metabólica o del talón.

Mediante este sencillo análisis se pueden diagnosticar hasta 19 enfermedades metabólicas al recién nacido. Hasta hace muy poco era necesario realizar dos extracciones, una a las 48 horas y otra pasado el 5º día de vida del niño. Pero actualmente, con una extracción es suficiente y, además, se ha ampliado el número de enfermedades que se pueden detectar.

Además se recomienda un examen audiométrico del bebé, para la detención precoz de la hipoacusia.

Pruebas y rutinas tras un parto en casa

En un parto en casa al nacer la matrona realizará el test de Apgar observando al bebé. Si las puntuaciones son las correctas no se realiza ninguna otra intervención a no ser que sea necesaria, dejando al recién nacido en contacto piel con piel con la madre en todo momento y permitiendo el inicio de la lactancia materna.

  • El corte del cordón umbilical se realiza una vez éste haya dejado de latir para permitir al bebé una transición suave hacia la respiración pulmonar y el retorno de sangre placentario.
  • Se pesa al bebé cuando ya éste ha tomado pecho y en menos de un minuto el bebé puede volver al seno materno.
  • La Vitamina K, en caso de administrarse, se hace por vía oral.
  • La prueba del talón se hace a partir del quinto día, durante la visita a domicilio de la matrona.
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