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La violación del siglo XX. Leliah McCracken. ¿Ha ido demasiado lejos la medicalización del nacimiento? En España, los cuidados obstétricos incluyen el enema, el afeitado y la monitorización fetal rutinaria, procedimeintos que no están basados en la evidencia científica e ignoran las recomendaciones de la OMS sobre atención al parto. El nivel de medicalización en España se ve reflejado en una de las tasas de cesárea más altas de Europa (el 26,4% en Cataluña, con un incremento del 40% en los últimos cinco años). Los obstetras han sido criticados por no permitir que las mujeres participen en las decisiones relativas a los cuidados maternales. Richard Johanson, Mary Newburn, y Alison Macfarlane. British Medical Journal, vol. 324. 13 de abril de 2002. Título original “Has the medicalisation of childbirth gone too far?” (Texto disponible sólo en inglés) ¿Por qué es tan difícil parir en un hospital? Parir es un acto sexual. Leilah McCracken compara magistralmente parto y orgasmo. ¡Sin desperdicio! Aunque no lo creas, la visión que la medicina moderna tiene nacimiento está basada en un modelo obstétrico masculino; y esto se explica porque, incluso en la actualidad, la mayoría de los médicos son hombres. Paso a paso y de una forma planificada y hasta disciplinada, se supone que las mujeres deben dilatar y borrar el cuello del útero según un modelo ideal de regularidad preestablecido. Las contracciones tienen que aumentar en intensidad y el cuello del útero se tiene que abrir de manera metódica y oportuna, y que luego hay que expulsar los contenidos del útero de manera predecible, sin molestar a nadie, excepto, probablemente, a la madre. ¡EMPUJA! ¡EMPUJA! ¡EMPUJA! A una mujer se le grita si no se corre, perdón, si no saca al bebé lo suficientemente rápido. Esta idea de “rapidez” proviene del ideal masculino del parto -y todas sabemos que “masculino” y “rápido” suelen ser sinónimos-. Leilah McCracken. Traducido por Andrea Anguera Acabar con la matanza global de las mujeres. Los hechos normales de cualquier día son rara vez de interés. Los medios de comunicación provoca reacciones emocionales mediante informes constantes de muertes relacionadas con enfermedades, accidentes, asesinatos, conflictos humanos y desastres naturales, lo que explica nuestra tendencia general a ignorar la amplitud de los problemas crónicos. De acuerdo con los informes más autorizados de sanidad pública, pocas personas saben que al año ocurren más de medio millón de muertes relacionadas con el embarazo y parto. Las hemorragias son la causa más común de muerte materna en el mundo. La OMS estima que hay 14 millones de hemorragias obstétricas al año. Estas muertes pueden prevenirse en gran parte. La mayoría de esas muertas se evitarán el día en que redescubramos las necesidades básicas de las mujeres durante el parto y las de los bebés recién nacidos. Michel Odent. Publicado por Primal Health Research Centre. Traducido por Lucy Lo Cascio García. Los nuevos mercaderes de la enfermedad. En 1976, Ivan Illich denunciaba en Némesis Médica la expropiación de la salud por parte del sistema sanitario. Un rechazo de la injerencia abusiva de la medicina en la vida cotidiana a la que, desde entonces, denominamos medicalización. Sus raíces son antiguas ya que la relación con el médico se ha prestado, tradicionalmente, a cierta alienación [...] situaciones, como el nacimiento, la menopausia o el envejecimiento son objeto de un intervencionismo sanitario que se postula benéfico para la salud y la calidad de vida, aunque pueda resultar perjudicial. No sólo en el sentido de alienación, también en el físico, como ponen de manifiesto diversos estudios. Así por ejemplo, los efectos indeseables de las episiotomías rutinarias que se llevan a cabo en la mayoría de partos vaginales, o de las cesáreas que no están positivamente indicadas. Sin olvidar las consecuencias negativas del tratamiento hormonal sustitutivo, de la disfunción eréctil o de muchas otras medicaciones. Andreu Segura. El PAÍS, Martes, 2 de julio de 2002
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