Por Angela Müller
En el año 2007 en España se produjeron 2.108 muertes perinatales y 864 muertes neonatales (Fuente: INE 2007). En total 3.072 casos al año. Pero no solo hay que contar los bebés sino también sus madres, padres, hermanos/ as, abuelos/ as, etc. La lista es larga, muchas personas sufren la pérdida.
El tema de la muerte perinatal y neonatal siempre ha sido un tema que se dió por “olvidado” dentro de los espacios de maternidad, cuando en realidad se ha ignorado. No solo ignorado por la sociedad, sino sobre todo por “el sistema” y las instituciones ya que parece no encajar en esta sociedad y en las maternidades.
Os quiero enseñar una habitación de despedida que he visto hace un mes y que me impresionó mucho. No importa el centro donde se encuentra, ya que podría ser cualquier lugar, en cualquier hospital se pueden sacar unos 6 m2 para habilitar este espacio.
En este caso es una habitación ubicada dentro de la UCI neonatal (zona de “cuidados intensivos”) en una zona muy tranquila, un poco apartada. Es bastante pequeña, pero tiene lo básico: una ventana para una conexión visual con el exterior (muy importante, por cierto), una pila para poder lavar el bebé si los padres lo quieren lavar/ bañar, un pequeño sillón para sentarse, (en un espacio adjunto tienen sillas plegables y unos cojines para niños), y algunos adornos. La tapa que se aprecia en la pared al lado de la pila esconde todas las tomas necesarias por si hace falta. En la segunda foto se aprecia un mueble. Este mueble contiene libros con hojas en blanco. Están a disposición de los padres para que pueden apuntar lo que les pasa por la cabeza, compartir su dolor, "pensar en alto". Me contaron que se usan estos libros, que la gente agradece poder encerrarse allí para escribir, para intentar expresar su dolor y su tristeza.
La puerta, por fuera, está marcada con la palabra "recordar" (“erinnern”), y creo que cuando la habitación está ocupada se marca también por fuera con una señal.
Cuando se muere un bebé, el personal saca fotos para la familia y se guardan pelos y huellas de pies y manos como parte de los recuerdos en un librito que lleva el nombre del bebé.
Link a la “Guía para la atención a la muerte perinatal y neonatal”